El Apóstol Naasón Joaquín deja su bendición en la iglesia de Portland, Oregon

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Día de grande bendición para la iglesia del Señor en Oregon, y para el Apóstol de Jesucristo, de arduo trabajo, pues este día Dios le inspiró visitar a los hermanos de tres iglesias: Vancouver, Salem y Portland. En esta última, por la tarde, le brindaron los alimentos, que degustó en compañía de su esposa, la hermana Alma, la hermana Eva y algunos ministros que lo acompañan a la decimotercera etapa de su gira universal, entre ellos los pastores Leandro Ramírez, Jesús Orozco, Arnulfo meza, Jonathan Mendoza y el hermano Pedro Hernández, en compañía de sus respectivas esposas.

Portland es la ciudad más grande de Oregón, que se asienta sobre los ríos Columbia y Willamette, al abrigo del monte Hood, de su nevada cumbre y el emblemático Washington Park, que definen el perfil ecologista de la gente, es la ciudad más grande del estado y hasta ahi llegó la luz del evangelio, con un numeroso grupo de hermanos que se congregan en la Casa de Oración, que esta tarde fue visitada por el Embajador del reino de los cielos.

Mientras el Apóstol de Jesucristo compartía el pan y la sal, los hermanos ingresaron al templo a orar y a agradecer a Dios la deferencia que les dispensaba al haber inspirado al Apóstol para que los visitase y a quien esperaban ver y escuchar hasta el domingo 27 de mayo, en el Ariene Schnitzer Concert, ubicado en el 1037 SW Broadway de Portland, pero grande fue su alegría, que llegó poco antes del Servicio de alabanzas, por lo que empezaron a encender el fuego espiritual en el recinto, con cánticos espirituales, que los comensales escuchaban en el comedor de la casa pastoral.

Preciosos himnos, que dijo el Apóstol del Señor: “Son verdaderas plegarias a Dios. Respecto a la costumbre de emplear instrumentos músicos al entonar himnos, explicó que Dios no la aprobó, porque Él establece reglas incluso de cómo desea que se le adore, como se lo dijo el Señor Jesucristo a la mujer samaritana: “Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad” (Juan 4: 40), y hasta le disgusta que lo veneren de otra forma, como cuando le ofrecen un sacrificio con fuego extraño.

 

La adoración a Dios: en Espíritu y verdad

Destacó que a Dios incluso hay que adorarle de rodillas, salvo si realmente el hermano o la hermana tienen algún impedimento físico: “Postrarse de rodillas para adorar a Dios es una orden para todos, incluso para los Siervos de Dios y para el Señor Jesucristo, quien oraba rostro en tierra. Así hemos de adorarle porque somos su Pueblo y los que hacemos lo que a Él le gusta y cuando lo adoramos estamos en su mente y delante de su santa presencia…”

Entre otros temas igualmente alusivos a Dios, el Supremo Ser a quien el pueblo del Señor adora, el Apóstol Naasón Joaquín pidió al hermano Lucio Amaral, encargado de la iglesia de Portland, que saludara en su nombre a los hermanos, que les dijera: “Estoy muy contento comiendo de la bendición que me prepararon, dígales que Dios les pague, que Dios los prospere por su obra de amor hacia su hermano”.

Antes de retirarse, los anfitriones lo invitaron a subir al estudio de televisión, Bereavisión, cuyo canal administran desde ese lugar, bajo la dirección de la hermana Betsy Monsalvo y los programas son producidos principalmente por los hermanos Omar Carrillo, David Arreguín, Patricia Gutiérrez y otros hermanos que están colaborando en este importante medio de comunicación masivo. Agradable sorpresa que lo alegró por tratarse de la materialización de un proyecto que él inició en tiempos de la administración de su padre, el Apóstol Samuel Joaquín, quien le sugirió crear un canal de televisión que atrajera la atención incluso de las personas ajenas a la iglesia, que produjera programas culturales, de deportes, noticieros y una o dos horas al día presentar un tema religioso, a fin de cautivar primero a la audiencia y después darle a conocer la iglesia.”

El Varón de Dios los felicitó por hacer realidad ese proyecto, por incursionar con Bereavisión, en un ramo tan importante como es el área de la comunicación televisiva, por seguir levantando el pendón de la iglesia para engrandecimiento de La Luz del Mundo y lograr el importante premio que le entregaron, obtenido con la producción de sus programas. Se mostró orgulloso del trabajo de los hermanos de estas iglesias, porque dijo: “es una labor que engrandece y apoya la difusión cultural y de los principios de la iglesia, sin ser un canal totalmente religioso, pero igualmente importante que la labor que realizan los hermanos en otros ámbitos.

Les explicó que los generales y los reyes estudiaban y planeaban estrategias para efectuar sus conquistas y así en la iglesia, aunque la conquista es espiritual, no se puede atraer a la gente sólo con lo espiritual.

En este tenor el Apóstol explicó que se requieren apoyos en todas las esferas, si es en la política, la iglesia ya tiene legisladores que frenen leyes que atenten contra el estado laico, en lo espiritual cuenta con un eminente Cuerpo Ministerial, cuyos ministros levantan sus brazos y con sus exposiciones doctrinales instruyen a la iglesia, la animan y la acompañan, los batallones de la evangelización que tanto orgullo le dan, abren hendiduras en la roca, preparan surcos y siembran la palabra del Señor, los empresarios que apoyan con su liberalidad sus proyectos de autoconsumo y otros campos que dijo falta tiempo para mencionar, pero cada uno, aseguró que pone su grano de arena para construir el templo del Señor, que es la iglesia.

Salió del estudio emocionado por el reconocimiento que se le había otorgado a Bereavisión, por sus secciones de deportes y satisfecho con el equipo de trabajo, los felicitó y antes de marcharse, el Ungido de Dios quiso entrar a la Casa de oración, en donde los hermanos participaban en el Servicio de alabanzas, sólo contempló el interior del templo y a la iglesia congregada, además de unida alabando a Dios. Se retiró del lugar dejando su bendición y esperando verles de nuevo el domingo 27 de mayo, en donde compartirá el mensaje que Dios en su beneplácito, le inspire.