El Apóstol Naasón Joaquín recorre el terreno que albergará la «Ciudad Luz del Mundo», en El Salvador

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El sábado 8 de septiembre, luego de desayunar con sus colaboradores e invitados, en la «Cabaña de Rut», el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, se dirigió al espacioso terreno donde se construirá la «Ciudad La Luz del Mundo»​,​ en San Salvador.

Este magno proyecto —el de erigir una «Ciudad La Luz del Mundo»—, se remonta al inicio de su ministerio, cuando expresó su deseo de no construir más colonias de hijos de Dios —como Hermosa Provincia, Bethel, Tapachula, Puerto Vallarta, Manzanillo, entre otras— sino ciudades. A este proyecto lo denominó «Ciudades la Luz del Mundo», modelos que se replicarán en los países donde la Iglesia tiene presencia.

El reloj marcaba las 10: 45 de la mañana cuando el Siervo de Dios, acompañado de su esposa, la hermana Alma Zamora, así como de los hermanos P.E. Uzziel Joaquín, P.D. Abner Pardo y P.E. Rogelio Rojas, entre otros colaboradores, ingresó al espacioso terreno que albergará la «Ciudad La Luz del Mundo», en el país.

A cincuenta metros de la entrada principal, el Apóstol de Jesucristo descendió de su vehículo para supervisar los planos arquitectónicos. El hermano Abner Pardo invitó a los responsables de la obra —ingeniero Fausto Obdulio Cristales, arquitecto Alberto César Guevara e ingeniero Alexander Francisco Santillana— para que explicaran los aspectos técnicos del citado proyecto, cuyo perímetro mide 104 hectáreas, y está ubicado en la autopista Comalapa, en San Juan Talpa.

Durante treinta minutos, los responsables de la obra dieron cuenta al insigne visitante sobre la conformación de la «Ciudad La Luz del Mundo»: habrá un magno santuario, que tendrá una altura de 92 metros, un conjunto habitacional, albergues, una universidad, un polideportivo (lugar que contará con varias instalaciones deportivas), un hospital, un supermercado, oficinas corporativas y una espaciosa área verde, entre otros.

La «Ciudad La Luz del Mundo», como proyecto urbanístico de punta, es un gran proyecto en Centroamérica para coadyuvar en la solución de las problemáticas sociales importantes del país; satisfacer necesidades apremiantes de vivienda, trabajo e integración social.

Luego del recorrido, se dirigió de nuevo a sus colaboradores: «Qué bonita ciudad estoy viendo. Espero que ustedes, con los ojos de la fe, también la contemplen. La gente pensará que somos personas millonarias, pero no es así. Somos ricos en fe, amor y gratitud a nuestro Dios». De pie en una área verde, donde se escuchaba con nitidez el trino de las aves, y cobijados bajo la sombra de un árbol frondoso, el Apóstol de Dios expresó su deseo de que dentro de tres años se celebre la primera Santa Cena en la Ciudad La Luz del Mundo.

Con su guayabera blanca, continuó su recorrido por el espacioso terreno, y añadió: «Dios se ha manifestado en grande manera y lo seguirá haciendo». Instó a a no permitir que la soberbia, necedad o vanagloria desvíe el pensamiento de ninguno, ya que de lo recibido de las manos de Dios es por Él.

«Que cada hermano ponga su granito de arena y si trabajan, serán testigos de una hermosa historia que está por escribirse en este país. Dios los bendiga». Antes de retirarse, manifestó su deseo de regresar a este lugar para poner la primer piedra de la que será una ciudad modelo en este país centroamericano. El reloj marcaba las 11:59 de la mañana cuando el Apóstol Naasón Joaquín se despidió de los hermanos. Su siguiente destino de este día: el Ecosantuario, ubicado en la capital del país, donde los jóvenes se preparan para darse de alta en los batallones espirituales.