Crónica del tercer recorrido apostólico por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El viernes 4 de agosto, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, emprendió su tercer recorrido por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), que del día primero al 9 de agosto le acompañan en oración las 24 horas del día, pidiendo a Dios por los hermanos que vienen en camino a Guadalajara para conmemorar la Santa Cena.

El primer punto de parada fue la colonia Santa Margarita, donde una Casa de Oración pletórica aguardaba la llegada del Apóstol. El Orfeón local entonaba cantos de Elección, mientras la grey contemplaba el arribo de su invitado especial.

Al descender de su vehículo, las manifestaciones de júbilo fueron incontenibles. El ministro local, hermano Enc. Ezequiel Zamora, le dio la bienvenida y lo invitó pasar al interior del templo. La sonrisa de satisfacción del Apóstol al ver a sus hijos de ese lugar reunidos en consagración, le motivó a bendecirlos: «Qué alegría siento al verlos en este lugar. Vine a estar un momentito con ustedes».

El hermano P.E. David Mendoza presidió la consagración especia e invito a los congregados a dar la gloria a Dios en una oración de acción de gracias. Las expresiones de algarabía espiritual no cesaban.

Luego de la consagración, el ministro local invitó al Apóstol del Señor a pasar al salón de usos múltiples, donde se le tenía preparada una recepción para él y sus colaboradores, que esa mañana daban inicio a este tercer recorrido. El Varón de Dios pasó al interior del salón preparado exprofeso y compartió el pan y la sal con sus colaboradores. Platicó, entre otros temas, sobre la festividad en puerta y a la vida cristiana en general. Antes de participar de los alimentos, invitó a los comensales a dar gracias a Dios en una oración.

Posteriormente, dirigió unas palabras a los hermanos de la colonia Santa Margarita: «Conforme a la promesa de Dios, seréis recompensados… Dice la Palabra de Dios: ’Yo bendeciré a los que te bendijeren’, a lo que también yo pido a Dios que Él los bendiga a ustedes…».

Al término de la oración, preguntó algunos datos de la iglesia anfitriona: se le informó que luego del nacimiento de las Iglesias de las colonias Coyula y San Vicente —ahora La Amistad—, Santa Margarita fue la cuarta iglesia establecida en la ZMG —nació en 1971, fruto del trabajo del Grupo de Obreros de Hermosa Provincia—, y la primera creyente, la hermana Guadalupe Larios, que aún vive. Se le dijo que de esta congregación nació la iglesia de la colonia Santa Lucía, en Zapopan.

En la mesa platicó, entre otros temas, sobre la admiración que la Iglesia sigue despertando en la sociedad, tanto en los eventos masivos que lleva a cabo, así como en las jornadas de evangelización, bautismos colectivos… A diferencia de la conducta observada por la iglesia mayoritaria, que no dejan de ser noticia las acusaciones a nivel internacional contra sus altos jerarcas, la Iglesia de Jesucristo sigue de triunfo en triunfo: “Hoy, la iglesia del Señor se manifiesta al mundo a través del ciberespacio. La sociedad está viendo la magnitud de la gente que nos visita… Y cuando voltean a ver a la iglesia, a los jóvenes y a los niños, se quedan sorprendidos”, destacó.

Asimismo, trajo a la memoria la campaña difamatoria que la jerarquía católica, en contubernio con algunos medios de comunicación, orquestó contra su padre, el Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín en 1997, con la cual provocaron el celo de Dios y ahora ellos (los acusadores), han sido descubiertos en sus hechos réprobos, como consecuencia de la vida inmoral que han mantenido a lo largo de los siglos.

Habló también sobre los buenos hábitos alimenticios y la actividad física que cada hermano —hombres, mujeres y niños— debe procurar para mejorar su calidad de vida. Recordó los consejos de disciplina deportiva que el hermano Ángel «El Zapopan» Romero, quien fue miembro de la Iglesia de la colonia Santa Margarita, le dio personalmente en numerosas ocasiones —el hermano Ángel representó a México en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, en la disciplina de ciclismo. Fue cuatro veces campeón nacional de «la vuelta ciclista a México», miembro honorario del Comité Olímpico Mexicano, dos veces presidente municipal de Zapopan, diputado local, regidor de Guadalajara, empresario, periodista y poseedor de numerosos reconocimientos por su destacada trayectoria en el deporte en Jalisco y México. Durmió en los brazos de Cristo el 23 de septiembre de 2007—.

En este tenor, recordó las pláticas que el grupo de hermanos nutriólogos imparten continuamente a los diversos grupos de la iglesia: de qué manera afectan los malos hábitos alimenticios en la calidad de vida de los niños y, de manera particular, en la vida de los adultos y personas de la tercera edad.

En relación con la festividad de agosto, destacó cómo algunas empresas ofrecen a la iglesia La Luz del Mundo construirle canchas, campos deportivos y albercas a cambio de poner su publicidad durante determinado tiempo en sus centros recreativos; las aerolíneas ofrecen sus servicios directos y especiales para trasladar hermanos de otros países a la Santa Cena, porque ahora son tiempos de prosperidad y abundancia; eso significa que aunque siempre ha habido bendición en la iglesia, hoy es mayor conforme a la promesa de Dios; incluso, desde el 14 de diciembre de 2014, día de la manifestación apostólica, hasta el día de hoy, los medios de comunicación han sido muy respetuosos en su trato con la iglesia y con su persona en todas sus publicaciones —ha habido objetividad periodística—, tanto que ahora ellos solicitan el permiso para la cobertura de los eventos especiales de la comunidad.

Antes de despedirse, dijo a sus colaboradores: “Iniciamos este tercer recorrido… Que Dios les pague a los hermanos de la colonia Santa Margarita por estos alimentos que hoy pusieron delante de nosotros”. Al salir del lugar, un nutrido grupo de hermanos le aguardaba para despedirlo entre voces de júbilo. Así partió de ese lugar a la siguiente iglesia.

A las 11.40 de la mañana, el insigne visitante arribó a la iglesia de la colonia Santa Lucía, en Zapopan, donde la pequeña Casa de Oración estaba pletórica de hermanos que se mantenían orando al Señor y que al ver entrar al Siervo de Dios desbordaron de júbilo, dando glorias y aleluyas al Señor. El hermano O.E. Seharías Joaquín presidió la consagración especial, que estuvo impregnada de un sentimiento espiritual conmovedor, a través de la cual incitó a los hermanos a reflexionar en las palabras que el Apóstol del Señor había hablado el día primero de agosto, cuando expresó que después de su oración de ese día, los ángeles de Dios iban a surcar los cielos y la tierra para protección de todos sus hijos que vendrán a la Santa Convocación.

Tras un momento de un recreo espiritual, el Apóstol de Jesucristo se retiró satisfecho de ese lugar, al contemplar que sus hijos espirituales levantan sus brazos en la petición común: orar por los que vienen en camino a la ciudad de Guadalajara.

Al salir del templo, el ministro local, hermano O.E. Bilhan Lobillo, le dirigió unas palabras y le entregó un presente a nombre de la iglesia. El Apóstol del Señor le agradeció haberlo encontrado junto con la iglesia en la oración continua. «Que Dios traiga mucha bendición y prosperidad a este lugar”, le dijo al despedirse.

Enseguida, se dirigió con los hermanos de la pequeña iglesia de la colonia Nuevo Vergel, en Zapopan. El reloj marcaba las 12.50 del día cuando el Apóstol del Señor llegó y encontró a dos hermanas en la vigilia de oración. Al entrar en el aposento, las hermanas Leticia y Keila, a quienes correspondía la guardia del viernes 4 de agosto, de las doce del mediodía a las dos de la tarde, estaban cumpliendo con su compromiso. Voltearon hacia el ingreso del templo y se encontraron con la figura del Varón de Dios que les sonreía y que además les dirigió unas palabras de bendición.

Luego de la consagración, el Apóstol del Señor se despidió del ministro local, hermano Enc. Marco Antonio Suárez, quien fue encontrado fiel en su encomienda.

A la 1:20 de la tarde, el Apóstol de Jesucristo arribó al templo de la colonia Arroyo Hondo, en Zapopan, donde, al igual que en las demás iglesias, se encontraba un grupo de hermanos pidiendo por los peregrinos que vienen en camino. El hermano D.E Gerardo Salas, quien acompañaba al Varón de Dios en la comitiva de ese día, presidió la consagración especial.

Finalmente, muy cerca de allí, cuando el reloj marcaba las dos de la tarde, visitó a los hermanos de la iglesia ubicada en la colonia Mesa Colorada, en Zapopan. En esa iglesia había un grupo numeroso de hermanos que estaban, junto con su encargado, el hermano O.E. Vasni Semer Carranza, en la consagración especial. El Apóstol de Jesucristo indicó al hermano P.E. Rogelio Rojas que presidiera la consagración.

Al tomar la palabra, dijo a los hermanos de la colonia Mesa Colorada: «El Apóstol de Dios vino a buscar a Aarón y a Ur y los encontró a ustedes, por tanto son bienaventurados…»; entre tanto, los presentes levantaban sus manos, llenos de regocijo espiritual por tan sublime bendición. Al salir de ese lugar, el Siervo de Dios indicó que el hermano P.E. Rogelio Rojas y los diáconos que lo acompañaban, en su nombre y representación, visitaran las iglesias de Lomas del Paraíso y División del Norte, ambas asentadas en la ciudad de Guadalajara.

Luego de esta jornada, el siervo de Dios retornó a la colonia Hermosa Provincia donde su saturada agenda continuó su curso.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.