Crónica del cuarto recorrido apostólico por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El viernes 5 de agosto, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, inició su cuarto recorrido por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). En esta histórica jornada, le acompañaron los ministros P.E. Uzziel Joaquín, P.E. Benjamín Chávez y P.E. Alejandro Medina, así como los hermanos D.E. Adalid Pedraza, D.E. Efraín Chávez y D.E. Jacob Gutiérrez.

 

I

La primera iglesia visitada en este periplo, fue la Casa de Oración ubicada en la calle Loreto Sur n. 5377 en Tlaquepaque (a menos de 1 km de la planta de CEMEX).

El reloj marcaba las 11:46 de la noche, cuando el Mensajero del Evangelio eterno, acompañado de sus colaboradores, ingresó al templo. Luego de la primera oración, en la que se experimentó una singular bendición, el hermano P.E. Benjamín Chávez, invitó a los presentes a cantar el himno n. 245, «Hoy te invitamos, hermano», alabanza que fue interpretada con particular regocijo, en donde la evocación del ambiente de la festividad espiritual, que en breve engalanará las calles de la perla tapatía, se respiraba sin par.

Luego del canto, el hermano Chávez leyó el Salmo 1, que en su primeros versículos expresa: «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche…».

Luego de esta lectura, los hermanos doblaron sus rodillas y, reverencialmente, elevaron una oración en favor del Apóstol de Jesucristo, quien hizo lo propio en favor de sus hijos espirituales. Un día inolvidable para esta Iglesia tlaquepaquense.

A las 11:35 de la noche, el Varón de Dios salió de la pequeña Casa de Oración portando en su mano derecha un himnario. Se despidió de los hermanos que se encontraban en el exterior del templo y, acto seguido, instruyó a sus colaboradores a que presidieran las consagraciones especiales en las iglesias que serían visitadas a continuación, como puntualmente aconteció.

 

II

De la colonia Cerro del Cuatro, el Apóstol de Jesucristo se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle San Fernando n. 12, colonia La Huizachera, en el municipio de El Salto. El reloj marcaba las 11:54 de la noche.

A su arribo, el Apóstol encontró un recinto pletórico de hermanos, algunos de ellos apostados en la parte exterior del pequeño templo. Como ha acontecido, de manera invariable, la iglesia se desbordó en alegría al contemplar al insigne visitante ingresar a la Casa de Oración. Simbólicamente, los hermanos, en el interior de sus almas, saltaron como becerros en manada a la voz de su pastor (v. Malaquías 4:2).

El hermano D.E. Jacob Gutiérrez, responsable de presidir la consagración especial, invitó a cantar el himno n. 337, «Marcha con gozo», alabanza alusiva a la Santa Cena, «la fiesta más grande de toda la tierra», que en esta edición tendrá una asistencia de más de 600 mil delegados.

Luego de la lectura del Salmo 1, y bajo el aroma de vida que perfumaba esa madrugada el recinto sagrado, el de la Elección Apostólica (v. 2 Corintios 2:16), el Siervo de Dios dobló sus rodillas y elevó su plegaria al Creador. La común petición de él y de las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara es puntual: orar por los hermanos que vienen en camino.

A las 12:04 de la mañana —en los primeros minutos del sábado 5 de agosto y a nueve días de distancia del memorial sagrado—, el Ungido de Dios salió del templo. El ministro local, hermano Enc. Carlos Illescas, lo invitó a recorrer el terreno contiguo, donde actualmente se construye el que será el nuevo templo de la colonia La Huizachera. Cabe recordar que, con la representación apostólica, el hermano P.E. Venancio Ortiz puso la primera piedra el pasado mes de julio.

En compañía de sus colaboradores, el Siervo de Dios revisó personalmente los planos del proyecto —arquitectónicos y de ingeniería civil—, en donde se registran las medidas del edificio en ciernes: una área de 15 por 20 metros, con cupo para 350 personas cómodamente sentadas y un máximo de 800 en los atrios y áreas verdes. Constató, pues, el avance de la obra material, que cuenta con todos los permisos de las autoridades municipales.

Antes de despedirse, saludó a los hermanos que aguardaban su salida en la calle: «Dios les pague y los bendiga». El reloj marcaba las 12:33 de la mañana. Un día histórico que quedó registrado en los anales de esta iglesia saltense.

 

III

De la colonia La Huizachera, el Apóstol de Jesucristo se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Ignacio Allende n. 14, en la colonia El Diamante, en el municipio de El Salto. El reloj marcaba la 1:09 de la mañana.

El hermano O.E. Javier Rangel, ministro local, dio la bienvenida al insigne visitante. Cuando el Apóstol del Señor ingresó al templo —que destaca en esta colonia por su estilo neoclásico, su pórtico, su columnado corinto y su iluminación exterior—, la iglesia experimentó una particular bendición: la autoridad que Dios tiene en la tierra, en la persona de su Apóstol Naasón Joaquín, se hizo presente en los corazones y trajo consuelo, gozo, paz y regocijo sin par.

El hermano D.E. Adalid Pedraza, quien fue el responsable de presidir la consagración especial, invitó a la Iglesia a cantar la alabanza n. 40, «Estoy en este hogar». Al entonar conjuntamente el himno, la bendición de lo Alto se comenzó a derramar: en un instante, la fervorosa oración se transformó en un avivamiento espiritual. La presencia del padre en la fe en ese recinto sagrado —donde cantó alabanzas, pidió por los que vienen en camino y elevó su plegaria de adoración al Creador— llenó de alegría los corazones de los miembros de la congregación.

A la 1:30 de la mañana, el Apóstol de Jesucristo se despidió de la Iglesia de la colonia El Diamante y de su ministro, a quien dijo: «Dígale a los hermanos que a través de estas consagraciones ellos están sosteniendo mis brazos, en mi oración por los hermanos que vienen en camino. Dios los bendiga». Acto seguido, partió a visitar a los hermanos de la siguiente iglesia contemplada en el periplo.

 

IV

De la colonia El Diamante, el Siervo de Dios se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Álvaro Obregón n. 30, colonia San José del Kilómetro 15, en el municipio de El Salto. A la 1:37 de la mañana, ingresó al recinto sagrado en compañía de sus colaboradores. El ministro local, hermano D.E. Samuel Martínez, le dio la bienvenida en la puerta del templo.

En la cuarta iglesia visitada este día, se experimentó también la bendición y la comunicación de dones espirituales que trajo el Apóstol a sus hijos en la fe en esta localidad saltense.

La consagración especial fue presidida por el hermano D.E. Efraín Chávez, quien, luego de entonar la alabanza «Dios de los cielos bendice a tu Pueblo», dio lectura a un salmo: «De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo. Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado» (Salmos 130: 1-4).

Al término de la lectura del Salmo, la Iglesia elevó una plegaria en favor del Apóstol Naasón Joaquín quien, desde su lugar, oró por sus hijos en la fe, quienes dirigen su camino a Guadalajara con el propósito de participar en el Sagrado Memorial.

A la 1:52 de la mañana, el Apóstol de Jesucristo se despidió del ministro local: «No tengo mayor satisfacción que contemplar que mis hijos están levantando mis brazos y que unos por los otros están orando. Los espero en la fiesta. Me voy muy contento con la Iglesia. Dios los bendiga».

Al caminar por el espacioso pasillo de los atrios —de adoquín rojo, enmarcado con impecables jardines—, el Siervo de Dios saludó a los hermanos que se encontraban en el exterior del templo y con una sonrisa paternal les dijo: «Dios les pague por acompañarme en mi oración. Dios les bendiga». Enseguida subió a su vehículo para dirigirse a la que sería la última de las iglesias visitadas en este cuarto recorrido.

 

V

De la colonia San José del Kilómetro 15, el Apóstol del Señor se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Presa Potrero s/n, colonia El Zapote, en el municipio de El Salto.

En esta modesta Casa de Oración, que se encuentra actualmente en construcción, los hermanos fueron encontrados pos su padre en la fe en vigilia. los hermanos de la tercera edad, los casados, y los jóvenes y las madres de familia con sus niños, estaban cantando alabanzas y orando por sus hermanos que vienen en camino.

Al ingresar a este recinto, los hermanos se sintieron fortalecidos y consolados con la visita del padre en la fe a esa localidad. Entre el pequeño grupo se encontraba el ministro local, hermano O.E. Pablo Azael Rojo, quien había puesto en el reclinatorio apostólico, con anterioridad, diversas fotografías del proyecto del nuevo templo y del trabajo realizado por esta iglesia en los meses recientes.

En este lugar, en donde se sintió la presencia y bendición de lo Alto, por la presencia del Ungido de Dios, el hermano P.E. Alejandro Medina fue el responsable de presidir la consagración especial. Invitó al pequeño grupo a cantar el himno «Si te preguntan a dónde vas». En el transcurso de el canto, los sollozos de los hermanos no cesaban. Un gozo en el alma que solo los hijos de Dios pueden comprender y experimentar, corría en su interior como ríos de agua viva. Posteriormente, se leyó el salmo 93: «… tus testimonios son muy firmes; la santidad conviene a tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre», y, enseguida, continuó una oración por demás fervorosa.

Luego de este recreo espiritual —el disfrutar del «jardín de la oración»—, y de constatar con enorme satisfacción que la iglesia se encuentra en oración permanente por los que vienen en camino, el Apóstol de Jesucristo se retiró de este lugar. En ese momento el reloj marcaba las 2:37 de la mañana.

En ese lugar envío a los hermanos diáconos que le acompañaron a visitar a los hermanos de una iglesia próxima. La fecha de la celebración del memorial sagrado está cada día más cerca. El día 9 de agosto, se fusionarán los hermanos que piden por los que vienen en camino y los que habrán llegado con bien a la ciudad de Guadalajara.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

Album Not found