Visita Apostólica, 10ª Gira Universal — Valle de Chalco

(Berea Internacional) — Hoy la figura de un hombre estremeció lo más profundo de los corazones de cientos de almas reunidas en un bello templo de Chalco, Estado de México.

Descendiendo de las enormes montañas que separan las ciudades de Puebla y Chalco, un grupo de jóvenes agitaba una lona con una escritura borrosa a lo lejos, el vehículo en que se transportaba un Santo Hombre de Dios, descendía rápidamente por la autopista en una tarde fresca y deliciosa.

Por fin pudimos ver la frase que imprimieron en la lona “Sus hijos de Chalco le dan la bienvenida Apóstol Naasón Joaquín”, apenas descubrieron su vehículo, el júbilo los embriago, gritaban y saltaban con enorme entusiasmo, cuando descubrieron entre las ventanas el rostro inconfundible del Apóstol del Señor rompieron en llanto, las muestras de loro combinadas con una alegría profunda, del alma, dificulta explicar si se trata de dolor o de alegría, pero el dolor doblega, desalienta, y estas expresiones, son explosiones de felicidad extrema, de una satisfacción que envuelve el cuerpo y el alma.

Llegamos al sitio donde se ubica el templo, la amplia avenida de doble circulación había sido cerrad al tránsito vehicular, autoridades de tránsito veían pasar el convoy del Hombre de Dios, entre sorpresa y curiosidad, un poco más adelante ya imposible seguir, los hermanos gritaban de alegría y lloraban felices, los pequeños niños de entre 5 y 10 años, tenían sus ojos inundados de lágrimas, la camioneta se detuvo y de ella bajo el Apóstol del Señor, su sereno semblante y su mirada limpia y profunda, se encontró con los ojos amorosos de la iglesia, su figura erguida y firme, denotando seguridad y verdad, se agiganto a cada momento, tan pronto fue visto un grito ensordecedor broto de las gargantas de hombres y mujeres, de niños y jóvenes, aun estando en la calle era ensordecedor el júbilo expresado.

El Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García en su visita al Valle de Chalco.

Estiraban sus manos sin moverse del lugar donde hacían una valla ordenada donde ellos mismos cuidaban su distancia, con su sonrisa hermosa, se acercó a ellos y empezó a tocar las manos de todos, mujeres, hombres y se detuvo a acariciar a los niños, para entonces ya era imposible escuchar lo que él decía, yendo tan cerca a su lado.

Al entrar al templo fue recibido por un estruendo compuesto por el clamor amoroso de la iglesia, por fin sus pies estaban pisando un enorme templo, bellamente adornado, pero hacía falta algo, la presencia de un elegido de Dios, pues ahí estaba, tomo su ministerio y empezó a enseñarles, a doctrinarlos, les hablo del crecimiento importante que espera a la iglesia, de las miles de almas que están llegando, pero también les dijo de los miles y miles que llegaran, para concluir con un compromiso con la iglesia, compromiso que aceptaron todos gustosos, “Dar a Conocer el Evangelio Santo del Señor”.

Esto se repitió en todas las iglesias visitadas, 15 iglesias, miles de almas, dos municipios enormes, una iglesia pujante y un gran pastor, el único apóstol vivo de nuestro tiempo. Naasón Joaquín García, el hombre de la revelación eterna, el hombre que con Dios se comunica, el hombre muy amado de Dios y de la Iglesia.