El Apóstol Naasón Joaquín visita la Iglesia de Avondale, Arizona

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Eran las 15:00 horas del día en Arizona, cuando la Iglesia del Señor que se congrega en la Casa de Oración de Avondale, Arizona, ubicada en el 7 E Kinderman Dr, del condado de Maricopa, unido a Phoenix, se regocijaba en el espíritu, ante la cercanía del Apóstol de Jesucristo, que en la agenda de visitas de este día, eligió hacerse presente en esta pequeño recinto ornamentado con esmero para recibir a tan insigne visitante, el padre de familia, que tras 25 años de haber cuidado esa obra, cuando apenas era una semillita y el Apóstol un Ministro en Phoenix, le encomendaron atender a las primeras almas que se congregaban en Avondale, ciudad cercana a la capital de Arizona, pues las separan apenas 18 millas.

Pero esa tarde al que recibieron fue al “Elegido por Dios y Jesucristo, como su fiel mensajero, su interlocutor diáfano, su vaso mediador, su Ángel del evangelio eterno.”, como lo plasmaron en lo alto de los muros del templo que se cimbró con las manifestaciones de júbilo de los hermanos y un numeroso grupo de niños que glorificaban al ver al Apóstol del Señor ocupar su ministerio y dirigirles las palabras, que fueron como bálsamo con olor de vida para esas almas que anhelaban recibirle en la primera obra de Phoenix que logró adquirir ese templo, adquirido en el año 1990.

 

El Apóstol refiere hechos históricos para recuerdo de la primera alma de Avondale

La adquisición de esta casita de oración se realizó siendo encargado de la Iglesia de Phoenix, el hermano Carlos Montemayor; el inmueble se pagó totalmente y el día de la inauguración, se realizó un ferviente servicio de agradecimiento a Dios por haberles concedido comprar ese templo que además cuenta con comedor y sótano, espacios a los que el Varón de Dios entró y se mostró visiblemente satisfecho con el crecimiento de la iglesia y la obra del Dios de las promesas cumplidas.

Nos enteramos que durante el primer culto se inauguró por la tarde y los pocos hermanos invitaron a los antiguos dueños, a los nazarenos, quienes corroboraron que para alegrarse con el Señor, no se requiere alabarle con instrumentos músicos. Sin embargo, no se quedaron en el Pueblo de Dios, pues las ovejas que son de su redil oyen la voz del pastor y le siguen.

Por ello aquel día la más feliz fue la hermana María Hernández, primer alma que se convirtió a la iglesia del Señor en Avondale y a quien le era muy difícil acudir a las oraciones hasta Phoenix, lo mencionó el Apóstol. Desde entonces fue fiel y apegada al evangelio verdadero, porque anteriormente se congregaba con su familia con los mormones, pero de ahí del error doctrinal, el Señor en su misericordia la abarcó en su Pueblo, en el que permaneció hasta el 14 de febrero del 2018, fecha en que durmió en los brazos de Cristo y esta tarde fue mencionada por el Apóstol del Señor, que con ternura recordó la necesidad espiritual y aún material que ella expresaba, cuando él le decía, “¡Algún día Dios nos concederá un lugar para bendecir al Señor!, El que es un Dios de promesas cumplidas, hoy nos permite contemplar este templo, que no es muy grande, pero sí muy hermoso, por eso he venido a pagar la respuesta a mis peticiones -agregó-, porque aunque era una iglesia pequeñita, el Señor ha sido contigo.

No sabía si aún vivía la hermana María, han pasado 25 años y el amoroso padre aún la tiene presente, porque él fue uno de los ministros que la cuidaron en su niñez espiritual enviando a los hermanos Ezequiel Velázquez y Juan Ramón Romo, entre otros hermanos que lo apoyaron, llevando la Palabra o conduciendo a la hermana María, algunas veces a las dominicales a la iglesia Central u ordenando oraciones en Avondale para que no se debilitara la fe de la hermana y hoy el Ungido del Señor se regocijaba del crecimiento y la bendición que disfrutaban en esa casa de oración e iglesia que bendijo en oración: “Ahora permíteme que vaya a los pies del Señor, a orarle a Dios para pedirle bendiciones para ti…”.

Cabe destacar que cuando la iglesia empezó a crecer, estuvo al cuidado de los obreros Salvador Echeverría, David Covarrubias, Moisés Palacios, quien se ocupó de remodelar y modernizar el templo. El último obrero local de Avondale fue el hermano Noé Arroyo, actual ministro de la iglesia de Sunnyslope, que el Siervo de Dios Naasón Joaquín también visitó hoy después de la comida.

Después de orar con la autoridad que Dios le ha conferido, ruego al que lo acompañó toda la iglesia, incluso los niños, salió del recinto sagrado para dirigirse a la Casa Pastoral, junto con su esposa, la hermana Alma Zamora, la Diaconisa Eva García y sus dos hijos, seguidos del Encargado de la iglesia del lugar, el hermano Óscar Monzalvo, quien les mostró las instalaciones de todo el inmueble

A su vez, el Coro, dirigido por el hermano Israel Ríos, permaneció en el interior del templo entonando alabanzas de Elección y reconocimiento, y cuando dejaba el lugar, todos salieron a la explanada del templo entonando cánticos, los niños con lágrimas le despedían, con muestras de cariño y reconocimiento que conmovió las entrañas del Siervo de Dios, manifestaciones de fe, que sólo Dios puede explicar en los niños. Enternecido en el espíritu, los bendijo y se alejó dejando como siempre una fe firme en los asistentes.