Bienvenida al Apóstol de Jesucristo en El Salvador

El día Viernes 9 de Octubre, después de haber visitado a los hermanos en el País de Ecuador en el marco de su primer Gira Universal, a saber cuarta etapa; el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García arribó a la República de El Salvador, con una inmensa alegría por las victorias espirituales obtenidas en la República Ecuatoriana.

Esta parte de su Gira Universal la cual inició a finales del Mes de Septiembre del año en curso; los triunfos espirituales que El Altísimo le concede al Varón de Dios, también en las Regiones sudamericanas de Bolivia, Perú y Ecuador son grandiosos. Estamos viviendo una obra perfecta de Dios, manifestada en estos tiempos. El hombre no puede influir en los corazones, esto es obra de Dios, la cual no es por persuasión humana, no es por presiones, tampoco es por influencia alguna, solo es de Él. (Ref. Hechos 16:14)

Provenientes de las Iglesias de la Zona Metropolitana de la Ciudad capital de San Salvador y de otras regiones aledañas del Departamento La Paz, un grupo numeroso de hermanos así mismo Orfeones de la Iglesia esperaban al Excelentísimo Apóstol Naasón Joaquín para darle la bienvenida a la Nación Salvadoreña en el “Aeropuerto Internacional de Comalapa”, el cual se encuentra en el Municipio de San Luis Talpa, (centro sur del País) a unos 40 kilómetros de San Salvador.

Las tumultuosa congregación y ministros saludaban al Siervo de Dios a su paso por unos de los pasillos de esta terminal de transporte aéreo (su arribo fue alrededor de las 7 de la mañana); un grupo de ellos portaban vestiduras blancas; otros más con trajes del folclore Salvadoreño; los coros entonaban sus alabanzas dando la gloria a Dios; y todos expresándole al Ungido de Jehová: “Sean bienvenido Apóstol de Jesucristo, anhelábamos su venida” entre otras frases más que se escuchaban con desbordante alegría.

En su traslado del aeropuerto hacia la Iglesia de Barrio Belén en San Salvador, los hermanos en la carretera le manifestaban con pancartas hermosas dedicatorias de bienvenida.

En el exterior del Templo de Belén los Coros presentes cantaban alabanzas de alegría y gozo espiritual; el Apóstol Naasón Joaquín salió un momento para saludarles desde el balcón de su casa y parte de su mensaje para ellos fue: “He venido con bien, gracias a sus oraciones … Dios les bendiga.”

Los testimonios y vivencias darán cuenta de la estela de bendición -nos gozaremos en los tesoros que llevaré de parte de mi Dios Todopoderoso- que el Apóstol del Señor derramará también entre los hermanos Salvadoreños.