Presentación Apostólica con la juventud de 14 a 17 años en la Col. Bethel

Ante un lleno total  de casi cincuenta mil jóvenes entre 14 y 17 años de edad literalmente enardecidos, el Apóstol del Señor Naasón Joaquín García se presentó en la Casa de Oración ubicada en la colonia Bethel, y les dijo: “hermosa juventud que Dios me ha dado, reflejo de fortaleza de Jehová, ¡Cuánto me alegra estar con ustedes! y me animáis en la promesa que Dios me hizo en aquel 8 de diciembre. He querido reunirlos para darles una palabra que sirva para despertar, animar y fortalecer en vosotros la vocación santa para la obra del Señor”.

“…El Señor me habló y me dijo que yo estaría al frente de este pueblo y añadió, que si yo veía grande este pueblo, él lo engrandecería aún mucho más. Dentro de esa gloriosa promesa sentí la inspiración de convocar a toda la juventud para marchar y salir a la obra, porque dije desde mi primer gira apostólica: La batalla ha comenzado.”

Les dijo que desde el mes de diciembre ha ordenado reuniones de jóvenes y estudios bíblicos por todo el mundo a fin de preparar a la juventud para salir a conquistar el mundo por medio del evangelio de Jesucristo y que con esa misma finalidad convoco a la juventud en el mes de mayo pasado a la ciudad de Silao, Guanajuato, donde asistieron más de cinco mil jóvenes mayores de dieciocho años de toda la república mexicana.

Añadió que de manera simultánea se realizaron reuniones análogas en Estados Unidos, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Francia, España y otros lugares donde se dieron cita más de trece mil jóvenes.

En su discurso les dijo que la iglesia mostraría al mundo en la caminata que ellos iban a realizar, “el batallón de reserva” que saldrá también en los próximos años, porque “yo espero que vuestro ánimo no haya decaído porque al no ser mayores de edad no van a salir a la obra”.

“Quiero que el mundo sepa que hay otros miles y miles que no están decepcionados, sino que están desesperados, con muchas ansias de salir a la guerra espiritual”

Refirió la inspiración de Dios para dividir a la juventud en dos grupos: El primero conformado por jóvenes mayores de dieciocho años, los cuales en la mayoría de los países son mayores de edad y el segundo que no fue convocado a la ciudad de Silao, que incluye a jóvenes y señoritas de 14 a 17 años de edad. “Dios me hizo sentir que en este grupo hay muchos jóvenes que tienen vocación para la obra del Señor y que desean ser tomados para la obra del Señor y ser enviados por su hermano Naasón”.

En una hermosa exhortación que exaltaba el fervor de los adolescentes añadió: “me hizo ver el Señor que muchos de ustedes se quedaron llorando y anhelando que se les diera la oportunidad para demostrar que el amor a Dios, que la obra perfecta, que la vocación no es cuestión de edades, pues en muchos de ustedes ya Dios puso el sentir de colaborar y entregar su vida en las manos de su hermano Naasón”.

Les pidió su comprensión en las decisiones que está tomando en el sentido de respetar las leyes y por lo tanto esperar hasta que ellos cumplan su mayoría de edad para poder enviarlos a la obra; sin embargo esa espera no significa inactividad o desaliento, sino más bien, tiempo de preparación para ir enviándolos paulatinamente.

Hablo sobre el deber de predicar el evangelio a toda creatura como lo ordeno Cristo hace más de dos mil años y por eso enviará el día 15 de agosto al primer batallón a los países de habla hispana y en mayo de 2016 enviará un segundo batallón a países donde se hablan otros idiomas a fin de llegar hasta los confines de la tierra, a fin que de toda tribu, pueblo y lengua el Señor los traiga a su santo pueblo.

1. “El día que tu cumplas dieciocho años, lo primero que harás en cuanto tú te levantes, en cuanto abras tus ojos; te levantarás, te arreglarás e iras a la casa de oración, llegarás y doblarás tus rodillas ante Dios y ante Jesucristo su hijo amado y le dirás: Señor, MI TIEMPO HA LLEGADO”.

Cuándo cuestionó a la juventud reunida en ese lugar, “¿Qué le dirás al Señor el día que cumplas dieciocho años?” Como un eco sonoro se oyó una voz que estremeció el recinto donde se encontraban reunidos: MI TIEMPO HA LLEGADO.

2. Orar por aquellos jóvenes que serán seleccionados para salir a la obra, a fin de que Dios les dé el triunfo a donde quiera que vayan.

3. Que se sigan preparando en estudios bíblicos, en la lectura de la biblia, en las oraciones, en lo académico; “a fin de estar mejor preparados para cuando llegue vuestro turno”.

4. “Que os consagréis para ser instrumento de justicia, porque dice la palabra del Señor: apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Jesucristo”.

5. Que sean más solícitos en sus lugares de origen bajo las órdenes de los hermanos Ministros a fin de que tomen experiencia en la obra del Señor y comiencen a abrir obra en los lugares que aún no hay, específicamente en los lugares céntricos de todas y cada una de las ciudades.

Aclaró que cuando los demás jóvenes sean enviados a la obra, ellos serán la reserva que quede en casa para conquistar esos lugares “yo te doy ese mandamiento: que no estéis de perezosos en vuestros lugares.”

6. Que aquellos que están estudiando no  abandonen sus estudios a fin de servir mejor posteriormente en la obra del Señor. Que todos aquellos que tienen esa oportunidad lo hagan, pero siempre con la mira de que su estudio será en beneficio de la iglesia del Señor.

7. Aprender otros idiomas a fin de servir para la expansión mundial del evangelio.

8. Que aprendáis a ser humildes porque el que sirve a Dios no debe ser jactancioso ni debe de ser soberbio, sino que con humildad aprenda la obediencia.

9. Que tengáis paciencia a fin de esperar la siguiente convocatoria que hará tu hermano Naasón y que no se apague esa llama que se ha encendido, porque no será la primera vez ni la última que se haga esa convocatoria.

10. Que seáis obedientes a las disposiciones apostólicas sin querer apresurar las órdenes que su hermano Naasón mande para vosotros. Es decir; no hacer trampa en la edad porque no hay necesidad de eso.

Finalmente recomendó particularmente a este grupo leer toda la biblia, pero principalmente las dos cartas de San Pablo a Timoteo y su carta a Tito “las cuales forjaran en ustedes el carácter necesario para esperar el momento de vuestro llamamiento”.

Al despedirse de ese lugar, recorrió el pasillo central tocando las manos de aquellos jóvenes y señoritas desbordados por la bendición de Dios, para finalmente salir al balcón de su casa en ese lugar y despedirlos en su marcha hacia la colonia Hermosa Provincia donde él mismo les dio la bienvenida, visiblemente gozoso por la obra que Dios ha manifestado en estos corazones.

Al llegar a la Hermosa Provincia, los jóvenes abarrotaron el templo, la glorieta y la calzada Dr. Samuel Joaquín. Con gritos de júbilo empuñaban sus manos delante del balcón principal donde el Apóstol de Jesucristo les saludaba con frases como: “¿verdad que conquistaremos el mundo?” ante las cuales, un estruendo hacía resonar esta colonia de Hijos de Dios que hoy por hoy sigue siendo el gozo de toda la tierra.