La Iglesia de Acuitlapilco, Tlaxcala, de plácemes por la histórica visita del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín

(Coordinación de Crónica Apostólica).– El Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, continuó visitando las casas de oración de Tlaxcala. La última de la tarde del 4 de junio, fue en Santa María de Acuitlapilco, en cuyo frontispicio se leía “Bienvenido Embajador del Reino de los Cielos, sus hijos de Acuitlapilco, Tlaxcala”. Al llegar al templo, que admiró por su belleza, lo recibió el Pastor Ricardo Vega, quien lo invitó a pasar al interior del recinto, en donde los hermanos le aguardaban con anhelo entonando himnos de elección, ya que el servicio de adoración, presidido por el D.E. Ruperto Castillo, había terminado.

La Iglesia de esta localidad tuvo su origen en 1975, gracias a la predicación del hermano Erasmo Santos y su esposa, obreros de la Iglesia de la 21 Oriente de Puebla. Los primeros que aceptaron la doctrina fueron Alberto Escobar, Jorge Sánchez y su esposa María Eugenia Libertad, matrimonio que donó el terreno que hoy ocupa el templo de Acuitlapilco, que esa tarde se cimbraba con la alegría de los hermanos, al recibir al Apóstol del Señor,, como un glorioso triunfo en esa población, donde Hernán Cortes asentó sus reales y colocó la cruz de maldición precisamente en esa calle y a una cuadra del ahora templo del Dios Vivo en donde como una victoria del Señor, desde el 7 de diciembre del 2008 se consagró para la gloria de Dios, el templo de la Iglesia La Luz del Mundo; Casa de Oración construida principalmente con el amor y fe de las familias Sánchez y Escobar.

Justamente la tarde del 3 de mayo, el pastor Antonio Adán, quien enviado por el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, presidió la oración en Acuitlapilco, donde recordó que por el año 1975 se dirigía al Estado de México y al pasar por este municipio y ver la maldición colocada en la calle, lanzó un desafío: “…muy pronto en ese lugar habrá obra de Dios y muchas almas bendecirían al único Dios verdadero. Maravillosamente, tres meses después enviaron obreros de Puebla. Al convertirse el hermano Jorge Sánchez, más almas escuchaban la palabra Palabra del Señor y con ello empezó a contestar Dios, lo cual se siguió cumpliendo desde 1978 en que se construyó una pequeña casa de oración Casa de Oración, en la que se congregaron los hermanos de tres obras atendidas por el hermano Manuel Cañes, los que hoy se reunen en este hermoso santuario, el último que el Ungido del Señor visitó durante el intenso recorrido apostólico de la tarde del domingo 4 de mayo.

Al ocupar su ministerio, el mensajero del Evangelio eterno saludó a la Iglesia, y con gran regocijo espiritual y expresó: “¡Qué alegría!, ¡qué bendición estar con ustedes en esta hermosa casa de Casa de Oración viendo el amor que has puesto en ella, eres una Iglesia hermosa, pero no debes conformarte… Dios tiene grandes promesas para ti, tienes una promesa de bendición y prosperidad. Ve y enfrenta al enemigo, sal a predicar con la seguridad de que los ángeles van contigo, porque cuando vayas a anunciar el evangelio, irás con la bendición de Dios y con su poder verás grandes maravillas, porque tú les dirás con aquel orgullo lo que hay en tu corazón”.

La Iglesia rebozaba de alegría y con reiterados ¡amen!, recibía la palabra apostólica pronunciada personalmente y por primera vez en ese santuario, en donde el Apóstol, emocionado en el espíritu, expresó: “Yo quiero dejar mi bendición en este lugar…”. Enseguida, luego de la oración, les dijo: “Que Dios te permita contemplar su poder y gracia manifestada en ti, y si realmente tú has creído en tu hermano Naasón Joaquín, verás cumplidas estas promesas y ese día Él te dirá: ‘¿Quién es ésta que se muestra como el alba, resplandeciente como el sol, imponente como ejércitos en orden’, y entonces se dirá, que es la Iglesia del Dios Vivo, columna y baluarte de la verdad Columna y Baluarte de la Verdad!, ¡Dios te bendiga y te prospere¡, mis oraciones serán permanentes para que Él bendiga a todo este hermoso estado y hoy, pequeña Tlaxcala, en un futuro serás una grande y Hermosa Iglesia que resplandezca en el nombre de nuestro Dios, hasta entonces, hermanos de Acuitlapilco, Jesucristo quede en vuestro corazón.

Salió del sagrado recinto mientras los hermanos con el brazo empuñano entonaban el insigne himno: “Yo soy soldado de Jesús y siervo del Señor”. Enseguida le invitaron a cenar a la casa pastoral, adonde ingresó acompañado de su esposa, la hermana Alma Zamora, de la diaconisa Eva García y de sus hijos, así como de los pastores que lo acompañan en la décima etapa de la Gira Universal por el estado de Tlaxcala.

En todo lo que le sucede al hermano está la intervención de Dios

En el convivio, la presidenta de colonos de una de las doce comunidades de Acuitlapilco, en una entidad que se rige por usos y costumbres y en donde los otros once presidentes son varones por tradición, es un logro que Vasty Merab Escobar Cuatepozco ocupe un cargo administrativo en el municipio. Ella le entregó al Apóstol un reconocimiento a nombre de la comunidad, por su labor altruista y humanista, no sólo en nuestro país, sino en el mundo, reforzando los valores y apoyando para formar nuevos ciudadanos.

Mientras tomaban los alimentos, los comensales estaban atentos a cada palabra del Apóstol del Señor. Esta noche los instó a “reconocer que en todo lo que le sucede a un hermano en su vida, está la intervención amorosa de Dios, incluso en la oportunidad de ocupar cargos públicos. Él es el que también va a cumplir las promesas y nos va a prosperar, porque así nos lo ha prometido y se los dice un Siervo de Dios”, a lo que los pastores asintieron con gran reconocimiento y reiterados amén.

Lo que antes fue intolerancia, ahora son triunfos en el Señor

Ya para levantarse de la mesa expresó que se iba muy feliz de Tlaxcala, al ver los triunfos gloriosos que el Señor está dando a su Iglesia en esta entidad, victorias en Cristo que están muy lejos del aciago inicio que tuvieron los primeros misioneros y las primeras almas que se convirtieron al Señor en el municipio de Zacatelco, Tlaxcala, en la ciudad que lleva el mismo nombre, en donde hoy se cosechan triunfos y la luz del Evangelio resplandece con más ímpetu, a pesar de su difícil comienzo, hace más de 40 años.

Los primeros testimonios refieren que en esta población, la Palabra de Dios la anunciaron hermanos que venían de la ciudad de Puebla, que fueron recibidos por algunas almas, entre ellas la hermana Martha Gutiérrez Rodríguez. Los primeros convertidos sufrieron persecuciones por la intolerancia y fanatismo de la gente del lugar, incluso se atrevieron a quemarles el pequeño templo hecho de bambú y por esta razón los hermanos fueron acogidos en la Iglesia de la colonia 21 oriente en Puebla. Desde entonces la obra del Señor no brotó de nuevo en Zacatelco, hasta ahora con la llegada de un batallón de evangelización enviado por el Apóstol Naasón Joaquín en noviembre de 2016. Formado por tres matrimonios los hermanos Juan Bautista Enríquez, Natanael Martínez y Otoniel Colorado, junto con sus esposas e hijos, y con la autoridad del Apóstol que los envió, ya comenzaron a dar fruto con los primeros bautismos efectuados el 30 de abril de 2017 en que bajaron las primeras seis almas y con el inicio de la construcción de un templo para la gloria de Dios.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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