El Apóstol de Jesucristo se despide de los obreros de Melbourne

(Coordinación de Crónica Apostólica).– El martes 19 de enero, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, acudió, junto con su familia y sus colaboradores, a la Casa de Oración ubicada en 13 Dumfries Street, en Deer Park, Victoria, que forma parte del suburbio de Melbourne, Australia.

Eran aproximadamente a las cinco de la tarde cuando ingresó al templo y, posteriormente, pasó la casa pastoral junto con sus acompañantes, donde platicó con los obreros y los ministros de Estados Unidos que le acompañan en la quinta etapa de su gira universal.
El P.E. Jonatán Mendoza Medel presidió la oración de seis de la tarde. El Apóstol del Señor, su familia y sus acompañantes, estuvieron en el culto.

Al día siguiente, el miércoles 20 de enero, el Apóstol del Señor se despidió de los obreros de Melbourne, antes de dirigirse a Sidney, donde se presentará el domingo 24 de enero. Le dijo a los hermanos que se sentía muy contento con el trabajo que han realizado en este país, aunque sabe de antemano que no es un trabajo facil. A su vez, los exhorto con el amor de un padre en la fe a que redoblaran esfuerzos en el trabajo espiritual. Que se esforzaran y que Dios iba dar el crecimiento. Preguntó: “¿Cuándo, no lo sé. Pero hay una promesa de Dios, y si ustedes se esfuerzan y si ustedes trabajan, el Señor les va a dar las bendiciones que tiene para ustedes”.

Les dijo también que de aquí en adelante, cada vez que me llamen sea para decirle que un alma fue conquistada para Cristo, y agregó: “El señor los va ayudar para que sigan adelante y sobretodo recuerden que todos los días en la mañana yo me acuerdo de ustedes en mi oración. Así es que ustedes, cuando oren, díganle al Señor que ya hubo alguien que pidió por ustedes antes, para que el trabajo que llevan a cabo todos los días siga siendo prosperado.

Les recordó también que la paciencia es una virtud indispensable en el trabajo espiritual, y se remontó hasta el tiempo del Apóstol Aarón Joaquín, señalando que por ocho años el Varón de Dios trabajó incansablemente sin haber en apariencia ninguna respuesta de Dios, hasta pasados ocho años le concedió su primer bautismo, que fue el hermano Garibay. “Eso es lo que ustedes deben de hacer: el crecimiento lo da Dios, en su momento, él es el que toca las almas, pero nosotros debemos trabajar”, les recordó.

En ocho años el trabajo del Apóstol Aarón Joaquín aparentemente no dio ningún fruto, pero en el momento en el que Dios empezó a bendecirlo llegó el crecimiento para la Iglesia. Los instó a que fueran pacientes, que no se desesperaran y que no permitieran el pensamiento de que no hay bendición en estas tierras. “Trabajaba y verás que Dios te va a dar la recompensa”, concluyó.

El reloj marcaba las 13:00 horas cuando emprendió su camino, junto su familia y sus acompañantes, a su próximo destino: Sidney, Australia.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.