En medio de una anhelada visita, arriba el Apóstol de Jesucristo a Aguascalientes

(Coordinación de Crónica Apostólica) — En medio de un anhelado arribo, el viernes 13 de octubre de 2017, procedente de Guadalajara, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, continuó el recorrido de la 11ª etapa de su gira, visitando a los hermanos de Aguascalientes colonia Industrial.

En el mes de agosto les autorizaron la remodelación del templo, a partir de ahí los hermanos se esforzaron por cambiar la decoración y el mobiliario interior, así como la preparación de una pequeña estancia para recibir al Apóstol de Dios en su recorrido en este pequeño estado. A partir de que fue confirmada la noticia de la visita apostólica, los hermanos residentes, así como los batallones que recientemente envió el Apóstol de Dios a esta región y algunos hermanos de las Iglesias vecinas, estuvieron trabajando arduamente con el fin de recibir a su distinguido visitante en un templo totalmente remodelado.

La noche anterior a la visita, la iglesia fue convocada a una reunión por su ministro D.E. Jesús Pardo Santana, sin saber de la noticia los hermanos se dieron cita en el lugar, donde a las 10:15 de la noche, el hermano Jesús confirmó a los presentes, que la iglesia de la colonia Industrial sería la anfitriona del arribo apostólico al estado de Aguascalientes y que, prácticamente en doce horas estaría presentándose en ese lugar. Testificó el hermano Edgar Altamira, quien es miembro de la Iglesia del Señor, en este lugar.

El júbilo espiritual resonó a varias cuadras del santuario desde donde una ferviente alabanza seguida de una sonara oración selló el momento de gloria. La inmensa mayoría de hermanos ya no durmieron esa noche pues aún tenían mucho trabajo por realizar. La cita para toda la Iglesia fue a las doce del mediodía, todos vestidos de blanco, excepto el coro de grandes y el coro de niños quienes portarían sus respectivos uniformes.

Con el transcurrir del tiempo, los trabajos se iban terminando y casi al medio día, comenzó la limpieza general y la decoración. Los asistentes comenzaron a llenar la calle frontal de la Casa de oración, es espera ya de tan anhelado encuentro. Una furgoneta procedente de Guadalajara hizo su arribo a las trece horas; traía a los Pastores que el Apóstol del Señor agregó en esta etapa y que ha invitado a muchas de sus giras: Job Zamora Magallanes, Antonio Adán Ramírez, Leandro Ramírez Aguayo, Rigoberto Mata Medina, Jesús Orozco Montellano y Arnulfo Meza Altamirano.

En entrevista, el P.E. Ramiro Hernández López quien ya se encontraba en lugar, toda vez que es el Pastor Distrital de Aguascalientes, informó que a esta visita fueron convocados los doce batallones enviados por el Apóstol del Señor a este estado con el fin de fructificar la Obra del Señor: Jesús María, Rincón de Ramos, Calvillo, Real de Asientos, Pabellón de Arteaga, San Francisco de los Ramos, Tepezalá, Cosío, San José de Gracia y las colonias Ajedrez y Ojo Caliente, además del batallón de Teocaltiche, que aunque ya se encuentra ubicado en el estado de Jalisco, forma parte del distrito de Aguascalientes.

También informó el Pastor Hernández, quien además es el Ministro internacional de Evangelización de la Iglesia La Luz del Mundo, que a la presentación apostólica del próximo domingo 15 de octubre, el Varón de Dios invitó a todos los batallones de la zona de los Altos de Jalisco, las dos iglesias de Lagos de Moreno y al coro de Guadalajara.

 

Arribo apostólico

A las 2:50 p.m. apreció por la avenida principal, el autobús apostólico donde venía el Hombre esperado por todos. Cuando la unidad vehicular se detuvo poco antes de la Casa de oración, abrió su puerta de en medio y por ella apareció con una hermosa el Ángel del Evangelio eterno. Un grito se escuchó en todos aquellos cuyos ojos no se quitaban del autobús desde que lo habían visto doblar por la avenida para dirigirse hacia ellos.

El Siervo del Señor comenzó a saludar a los hermanos y entre tanto júbilo de los que estaban afuera como de los que ya abarrotaban el interior del templo, se alcanzaron a escuchar unas vocecitas que cantaban un canto de bienvenida, era el coro de niños de la colonia Industrial entonando el himno titulado “Con el corazón decimos”, al verlos el Hombre de Dios se detuvo frente a ellos para escuchar sus palabras y disfrutar el gozo de la Obra que Dios ha hecho en sus pequeños corazones, observando con una sonrisa que no desapareció de su rostro, como derramaban sus lágrimas mientras entonaban el himno.

Cuando se decidía entrar al templo, comenzó a tocar las cabecitas de los infantes y éstos al unísono con aquellos que estaban atestiguando aquel acto, comenzaron a glorificar a Dios y algunos a hablar en lenguas angélicas, mientras el Varón de Dios recorría aquel grupo de niños y niñas poniendo sus manos sobre ellos. Momento sublime que quedó registrado en la historia de estos pequeños que en sus carteles manifestaban su disposición para entregar su vida a la causa del Señor y que solo esperaban una orden de su capitán, él Apóstol de Jesucristo.

Tras ese glorioso momento, finalmente hizo su entrada al embellecido santuario, donde los corazones desesperados e inquietos, desbordaron su júbilo, glorificando al Dios de los cielos y clamar en voces de jubiloso regocijo espiritual ante la presencia del Santo de Israel, quien justo en ese momento recorría el pasillo hacia el ministerio principal desde donde saludó a los presentes:

“Amen así sea. Aguascalientes, heme aquí, vuestro en Cristo hasta el último aliento, ¿me acompañan a dar gracias a Dios? hoy también mi alma está saltando de alegría y de júbilo por ver vuestros rostros, démosle la gloria a Dios en Cristo Jesús”.

Al concluir la hermosa oración de Acción de gracias, refirió a los hermanos el testimonio de la peregrinación que observó en el Centro Histórico de Morelia, Michoacán, donde la gente caminaba tras los dioses que les han enseñado y en cuya peregrinación pudo contemplar la necesidad de sus almas reflejada en cada uno de sus rostros, “Si vi necesidad en ellos, si vi sinceridad en sus corazones… porque querían servir, a Dios, porque quieren adorar a lo que ellos consideran Dios y eso fue para mí, fue dolor y tristeza, porque es gente, que realmente quiere buscar a Dios, pero no saben cómo”. -semejante al pueblo de Israel cuando salió de la esclavitud, dijo.

Observó cómo, el desconocimiento de Dios lleva a la gente a hacerse imágenes y representaciones que en su idea consideran pueden interceder por ellos, como por ejemplo María, porque es la madre de Jesús, o “algún santo” para determinado oficio y así sucesivamente para los albañiles, los campesinos, etc.

Más adelante recordó: “Yo les decía, vean sus oraciones, luego empezaban a rezar y a murmurar el rezo, sin espíritu, sin alegría, sin sentir, porque no vive el espíritu de Dios dentro de ellos, luego cantaban un canto de ellos, igual lo cantaban en un murmullo… ¡Qué tristeza! ¡Cómo son sus cantos! apagados, sin libertad de poder abrir su corazón, con sus labios, para glorificar para alabar, el nombre del Señor”.

Hizo una comparación con las caminatas de la juventud y la niñez de la Iglesia del Señor, en donde se oyen las exclamaciones de júbilo y la libertad de los hijos de Dios y volvió a hacer la recomendación que hizo a los hermanos de Uruapan cuando vean una peregrinación de esas: No tomes un palo, no tomes una pala, un pico, no tomes un machete o una pistola como son incitados ellos mismos, por sus líderes…Mi batalla no va así, yo te digo: Vamos a demostrarles quien es ese verdadero Dios, vamos a demostrarles que nuestro Dios es amoroso” -resaltó con efusiva emoción.

Continuó explicando a los oyentes que cuando hablen con las personas de la fe que tiene la Iglesia del Señor, les demuestren que cuando Dios se enoja con alguien a causa del pecado, no son los ídolos los que interceden, que basta con humillarse delante de Él y Él perdona porque “nuestro Dios es lento para la ira y grande en misericordia y que perdona no una vez, no siete veces, no setenta veces siete, Él nos ha perdonado, infinidad de veces, porque Él nos ve, como lo que realmente somos, sus hijos, por el hermoso sacrificio de su hijo amado Jesucristo”.

Visiblemente entusiasmado preguntó a sus hijos: “Entonces Iglesia de Aguascalientes, ¿Te unes a mi batalla?” los hermanos reunidos y como un solo hombre levantaron las manos empuñadas y con un enardecido amén, correspondieron a la voz de su guía espiritual. Entonces por segunda ocasión y con el propósito en su corazón les dijo: “Iglesia de Aguascalientes, ¿Me vas acompañar en esta victoria en esta batalla” si así lo haces, entonces que Dios te pague, que Dios te multiplique, que Dios te engrandezca; Dios te va crecer, que, así como las estrellas en el cielo, sean como esta iglesia en este hermoso estado. Una cosa te digo y es segura: La victoria ya es nuestra, porque Jehová es con nosotros y si es con nosotros, ¿Quién contra nosotros?”.

Enseguida pidió entonar el 463, que a la letra dice: “Qué hermosa es la vida a Cristo sirviendo”, mientras entonaban el himno lleno de vigor espiritual, en el coro levanta sus manos y la iglesia lo seguía: “Que hermoso es servirte, no importa en donde, vivir por tu gracia, vivir por tu gracia, por siempre amén”. Al término del mismo invitó a orar con las siguientes palabras: “¡Qué bonito hermanos es que tú puedas ir, doblar tus rodillas, hincarte ante ese Dios Vivo y tener la certeza, la seguridad, que ese Dios Vivo te está escuchando, que ese Dios Vivo te está viendo, que ese Dios Vivo es el único que nos favorece y es nuestro único protector!”.

Después de recordar el testimonio del hermano Ignacio Castañeda de grata memoria, donde llegaba a las casas de quienes tenían imágenes y con mucha prudencia les quitaba el polvo de encima, ante la sorpresa de las personas que sabían, era ministro en la Iglesia La Luz del Mundo, y cuando le preguntaban ¿por qué hacía eso? Él les respondía “para quitarles el polvo que ellos no se pueden quitar” a fin de hacer reflexionar a las personas.

“Mi Dios creó los cielos -reiteró el Apóstol- mi Dios creó la tierra, mi Dios creó sus maravillas, ¡Yo soy testigo de ese poder de Dios!, aunque mis ojos materiales no lo ven, nuestro corazón lo ha sentido, porque Dios vive en cada uno de nosotros, somos templos de Su santo espíritu.” -puntualizó.

Antes de despedirse dijo a los hermanos que, si habían creído que Dios lo había puesto al frente de esta iglesia, esa era la razón por la que él se encontraba pisando esta tierra y con su presencia Dios iba a traer bendición a cada uno de sus hogares y en cualquier necesidad que tuvieran. De esta manera les dijo que el próximo domingo se verían en el lugar preparado para su presentación.

Descendió del ministerio y antes de pasar al lugar preparado para ofrecerle un alimento, volteó al mezanine y cruzando sus brazos en su pecho, dijo a los hermanos que se encontraban ahí: Dios les bendiga, les amo en Cristo Jesús” lo mismo hizo con quienes se encontraban en la parte baja del templo, entre tanto se dejaban oír gritos que exclamaban: “lo amamos padre, Dios lo bendiga, Dios le pague…”

Es así como arriba el Siervo de Dios a este también bendecido estado de Aguascalientes.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.