«He vuelto al hogar con alegría y triunfos»: saludo apostólico a la Iglesia de Guadalajara — Berea Internacional

noviembre 12, 2017
Al término de la Escuela Dominical en Hermosa Provincia, el Apóstol Naasón Joaquín García, saludó y dirigió un mensaje a la Iglesia de Guadalajara.

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El domingo 12 de noviembre, al término de la Escuela Dominical en Hermosa Provincia —presidida por el hermano P.E. Jacob García—, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, saludó y dirigió un mensaje a la Iglesia de Guadalajara —ciudad que ha denominado el «Cuartel Espiritual de la Elección»—.

El reloj marcaba las 12: 13 de la tarde, cuando, desde el balcón de su casa en la colonia Hermosa Provincia, el Apóstol saludó a sus hijos espirituales, quienes se encontraban en el atrio del templo y en las calles adyacentes. Con profunda satisfacción, el padre en la fe expresó: «¡He vuelto al hogar con alegría y triunfos!». Su presencia inundó de alegría los corazones. Por la tarde, durante el servicio, esta presentación se retransmitió por internet —en señal abierta— a nivel mundial.

A un mes de distancia del inicio de la undécima etapa de su Gira Universal, que tuvo lugar en cinco estados de la República Mexicana: Michoacán, Aguascalientes, Colima, Jalisco y Nayarit (inició el 7 de octubre, con la visita a los hermanos de El Sauz de Abajo, Zamora, y concluyó el 7 de noviembre, con la visita a los hermanos de Los Sauces, en Tepic), el Embajador de Cristo regresó a su hogar acompañado de victorias, triunfos y hermosos testimonios de la Obra de Dios en aquellas entidades.

Luego de saludar a la Iglesia, comentó que mientras escuchaba el himno «Somos un pueblo feliz» —que cantó el Orfeón de Hermosa Provincia al término de la Escuela Dominical—, trajo a la memoria que, durante la undécima etapa de su Gira Universal, los hermanos de Puerto Vallarta lo invitaron a comer junto con su familia, y él convidó a los colaboradores que lo acompañaban a hacer lo propio, en un día que se tornó de descanso.

 

«Disfrutar el mundo» no es sinónimo de consumir alcohol y drogas ni de practicar el libertinaje

De esta vivencia, recordó: «Conviví con ellos y fuimos a la playa. Los hermanos nos llevaron un alimento y ahí pudimos admirar la naturaleza, tan hermosa, tan bella… y entonces tuve un pensamiento: qué tristeza que el mundo vive engañado sobre nosotros cuando dice: ‘Los hermanos de La Luz del Mundo no se pueden divertir y no saben disfrutar del mundo’… Ante esta afirmación, yo les decía a los hermanos: ‘¡Qué diferente es nuestra realidad! ¡Si alguien disfruta de este mundo somos nosotros!: disfrutamos del mar, del campo, de los bosques, de las selvas, de los hermosos lagos y de toda la Creación que Dios hizo para nosotros. ¡Claro que lo disfrutamos!».

En contraparte, expresó categórico: «El alcohol no es el mundo; las drogas no son el mundo; el libertinaje no es el mundo…». En relación con las citadas sustancias, destacó que estas son elaboradas y consumidas por el hombre para llenar el vacío que hay en sus vidas. Y agregó: «Nosotros, aparte de que disfrutamos el mundo —porque realmente disfrutamos del mundo—, nuestro espíritu está lleno de alegría y nuestra copa rebosa continuamente de júbilo porque no hay ningún hueco en nuestro ser, porque nuestro Dios los llena todo».

Recordó que mientras disfrutaba de ese día de descanso con sus colaboradores, les dijo: «Qué hermoso es poder disfrutar de todas las cosas. Volteo a ver los campos, los cerros, la selva, el verdor de los arboles, el mar… contemplo como cae la lluvia y digo: ¡Qué hermosas son las obras de Dios!».

Mencionó que luego de este comentario, uno de sus colaboradores añadió: «Y aparte de disfrutar las cosas de Dios, tenemos en nuestro corazón su Obra perfecta: creer en usted, el que Dios ha enviado»; y enseguida los ministros y sus compañeras cantaron la alabanza que el Coro entonó esta mañana, mientras enjugaban las lágrimas que rodaban por sus mejillas, que no eran de dolor ni angustia. En consonancia con la letra del himno, expresaban de lo profundo de su corazón: «Somos un pueblo feliz».

 

Al ser «hijos de la libertad», los hijos de Dios experimentan la mayor felicidad de este mundo

Y agregó: «Mientras el hombre nos quiere encasillar como una ‘secta de fanáticos’ o de ‘beatos’, es todo lo contrario: somos los más libres, vivimos con la mayor felicidad de este mundo y somos los que realmente disfrutamos de este mundo. Por eso al estar escuchando la alabanza, primeramente quise salir al balcón para decirles que he vuelto al hogar, lleno de triunfos y alegrías. Ya no les puedo contar mucho porque vosotros sois testigos de ello.

«Gracias a Dios, por medio de las redes sociales, vais conmigo al paso de mi gira y no solamente de mis presentaciones, sino de lo que hablan las personas, las visitas y los miembros, y puedo decir: ¡Qué alegre y contento regresa su hermano a este lugar! Sí, el cuerpo se cansa, pero venía en el camino y le decía a mi esposa: llego a Guadalajara y descanso y ya me siento desesperado: ya quiero empezar otra vez la próxima gira, porque sé que hay mucha necesidad en la Iglesia del Señor.

«Así es que, primeramente quería decirles que aquí estoy. Dios me guardó, porque hubo un momento en que Él me hizo ver que hoy somos y mañana no somos… y en algunos de los estados donde se respira mucha violencia, hubo un pequeño susto que su hermano se llevó, juntamente con algunos de los ministros; pero yo les decía a ellos: ‘Es cierto que este estado se vive la violencia, sin embargo, caerán a nuestro lado mil y diez mil a nuestra diestra, pero a nosotros Dios nos va a guardar… ¡y nos guardó!

«Pagué mis votos en la Iglesia de Los Sauces —en Tepic, Nayarit—, juntamente con los ministros que me acompañaron; pero también necesitaba salir con vosotros y decirles: vosotros que estáis conmigo en mis oraciones, los Coros de Guadalajara, tanto en Hermosa Provincia, Bethel como en la Área Metropolitana, quienes me acompañaron en algunos lugares, tenia que salir para decirles: Dios les pague. Dios escuchó su oración y he aquí la la respuesta…».
Enseguida, invitó al Orfeón de Hermosa Provincia a cantar de nuevo la alabanza «Contigo soy muy feliz», y agregó:

«Porque Dios nos ha dado todo: la vida, paz, amor, seguridad… El mundo nos sigue encasillando en un circulo, porque no nos entiende ni nos conoce… sin embargo, quienes nos van conociendo no solamente nos alaban, sino ahora también se están convirtiendo a nuestra fe, porque veo continuamente a miles de ellos que siguen bautizándose en todas partes del mundo…».

 

«Somos libres en Cristo para vivir por siempre en esta libertad»: divisa apostólica

Mientras el Coro entonaba el citado himno, el Apóstol de Jesucristo comentaba algunas de las estrofas: «Gracias a Dios que nos da la vida, que nos da la paz, que su mano fuerte siempre nos sostiene y su grande amor nos guía adelante. ¡Contigo, Señor, somos muy felices! ¡Oh Jesus, a ti que nos das la vida, que nos has dado tu amor y la paz en la que vivimos!».

Luego de cantar el himno, el Siervo de Dios comentó que a la par del desarrollo de la undécima etapa de su Gira Universal, a través de las redes sociales es testigo del acontecer de la Iglesia del Señor esparcida por el mundo. En relación con la Iglesia de Guadalajara, expresó: «Vi vuestra Escuela Dominical de visitas y me llene de alegría al ver llena la reunión. El domingo pasado vi vuestros bautismos, y me regocijé porque Dios sigue trayendo almas a su Pueblo».

Antes de despedirse, formuló la siguiente pregunta: «¿Has sido feliz con Cristo?, .¿has sido feliz en la Iglesia?, ¿verdad que es mentira que nos tienen secuestrados en nuestras conciencias? Al contrario, en algo se los concedemos la razón: ‘El Señor ha lavado nuestras conciencias… y no solamente nuestra conciencia: también nuestro espíritu y cuerpo. Ahora podemos decir: ¡somos libres en Cristo, para vivir en esta libertad!

«Iglesia de Guadalajara: aquí estoy una vez mas en casa, feliz, lleno de salud, de felicidad y listo para seguir llevando esa luz a aquellos a quienes no les ha llegado. Dios les pague… sentí en cada segundo vuestras oraciones y buenos deseos. Aquí estaré contigo unos días, para enseguida seguir adelante en mi camino.

«Con alegría les dejo mi saludo: que la paz de Dios siga estando con vosotros, Pueblo de Dios, Pueblo feliz, Pueblo de la Elección… Dios los bendiga y los guarde».

En este emotivo saludo, los hermanos de Hermosa Provincia —hombres, mujeres y niños— dieron la bienvenida al padre de la familia espiritual, quien luego de visitar a sus otros hijos, llegó con salud, triunfos y un sinnúmero de testimonios del cumplimiento de la promesa que Dios le hizo el 8 de diciembre de 2014: «Si hoy ves este Pueblo grande, yo lo voy a multiplicar aún más»… el Dios de promesas cumplidas confortó sobremanera a los hermanos ese mediodía.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.