Histórica visita del Apóstol de Jesucristo a la iglesia de Capomal, Nayarit

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Desde el año 1989, cuando el Apóstol Samuel Joaquín visitó por última vez la iglesia de El Capomal, Nayarit, hasta la mañana del viernes 3 de noviembre de 2017 (28 años después), que el Apóstol Naasón Joaquín pisó este lugar, quedó registrada esta histórica visita a la colonia Hermosa Provincia, que ese día tuvo la hermosa bendición de recibir al Enviado de Dios y que él compartiera el pan y la sal con sus invitados en este bendito lugar.

La iglesia de Capomal es una iglesia histórica que data desde el tiempo del Apóstol Aarón Joaquín. Originalmente estuvieron en Santiago Ixcuintla, pero debido a los constantes desbordamientos del río Santiago, el hermano Aarón les pidió que dejaran ese lugar y buscaran otro donde reunirse, siendo el ministro de ese entonces el hermano Encargado José Pérez, quien, con la ayuda de algunos hermanos de aquel tiempo, como el hermano Gregorio Velásquez, Paulino Sánchez y Jerónimo Luna, visitaron al presidente municipal para que les otorgara un lugar donde reubicarse.

Fue entonces que les dieron estos terrenos ubicados a las orillas del municipio, donde los hermanos comenzaron a hacer sus casitas de cartón y con el paso del tiempo un enorme templo estilo Partenón, que fue inaugurado personalmente por el Apóstol Samuel Joaquín en el año 1983 y que cuenta hasta el día de hoy con una vista panorámica excelente desde la carretera federal Tepic-Mazatlán y a tan solo cinco minutos de la autopista.

Actualmente el D.E. Saulo Chávez, quien en el mes de agosto fue cambiado por el Apóstol del Señor a este lugar con el propósito de embellecerlo, ya que, debido a su vasta extensión de terreno, necesita mucho trabajo de mantenimiento, sobre todo en sus inmensas áreas verdes, propósito que se está cumpliendo, como se pudo constatar este día.

Desde muy temprana hora comenzó a llenarse el templo, con jóvenes, adultos y visitas que los hermanos invitaron ese día para que conocieran a un verdadero Apóstol de Dios. Un grupo de niños y otro de jóvenes, vistieron su atuendo Cora e hicieron una larga valla que abarcó desde la puerta del templo por toda la escalinata hasta el cancel de la entrada principal por donde arribaría el Ungido de Dios.

 

Arribo apostólico

A las 9:55 de la mañana arribó el Hombre de Dios, quien saludó a los ministros que ya lo esperaban en la parte baja de la entrada principal. “Nos sigue sorprendiendo verdad” – dijo a sus ministros y se encaminó hacia la reja que ya estaba abierta a su paso; los hermanos que desde la altura de la Casa de oración se percataron de su presencia, comenzaron a glorificar el nombre de Jesucristo, en tanto que el Apóstol comenzaba a subir la escalinata flanqueada por la vaya juvenil.

A su paso iba saludando a jóvenes y señoritas que llorando le decían consignas de bendición. Al llegar a la parte alta, antes de entrar al templo; un grupo de niños con palmas en sus manos y carteles alusivos a su visita, “La niñez de Capomal le ama”, “Bienvenido papá Naasón”, “es nuestra alegría verlo en Hermosa Provincia”, “Bendito el que viene en el nombre de Jesucristo” y otros más, le aguardaban para darle paso a la Casa de Dios, a quienes el distinguido visitante saludó y bendijo antes de introducir sus pasos al recinto sagrado.

Los hermanos que se encontraban en el interior de la hermosa Casa de oración no cesaban de alzar su voz de manera unánime, como un eco sonoro de voces que se agolpaban para agradecer al Dios Todopoderoso, la bendición de tener a Su enviado entre ellos. El Apóstol pasó saludando a los hermanos, subió a su ministerio y dijo: “¡Que alegría, poderte contemplarte Capomal! Todavía recuerdo como si fuera el día de ayer, cuando siendo un niño acompañe al Apóstol de Jesucristo, a inaugurar esta hermosa Casa de oración. En ese entonces ¡Qué orgullo, que satisfacción y que alegría disteis al Apóstol Samuel Joaquín! Porque era una hermosa Casa de oración que enorgullecía a la Iglesia del Señor”.

Continuó relatando el Mensajero de Dios que, en ese tiempo no había autopista, porque la única carretera era la federal que hasta el día de hoy pasa frente el santuario y que el Varón de Dios en ese entonces se sentía orgulloso de ellos porque habían formado una de las primeras colonias Hermosas Provincias de ese tiempo. No había autopista, la única carretera era ¬la que pasaba por enfrente y sentía ese orgullo, que hermoso, una colonia que se formó, de aquellos hermanos que mande a sacar de aquel pueblito llamado Santiago, porque se inundaba, porque se llenaban sus casitas de agua y cada lluvia era una situación muy difícil.

Continuó recordando la historia de las inundaciones en Santiago Ixcuintla y como se asentaron en lo que en aquel momento era prácticamente un monte, “donde ustedes empezaron a trabajar, cuando le dieron la noticia, que habíais levantado una Casa de oración” de la que dijo sintió mucho orgullo al llegar a inaugurar lo que para la iglesia de la época era casi un castillo que, toda la gente podía admirar desde la carretera y que para memoria de ese trabajo espiritual del Apóstol de Dios, este inmueble permanece en pie hasta el día de hoy.

 

Propósito de su visita

Les dijo el Apóstol que ese día había venido hasta ellos con el pretexto de desayunar con ellos, pero que la realidad era que quería verlos, ver cómo seguía la Casa de oración, para percatarse que sigue hermosa y grandiosa, “No me queda otra cosa más que decir, gloria a Dios en las alturas. Yo sé que seguiréis creciendo, yo sé que seguiréis siendo a un más grande, porque conforme a las promesas que me Dios me ha dado, yo sé que Dios te va a seguir prosperando, y a eso yo he venido, a doblar mis rodillas en este lugar, para decirle al Señor; Señor yo recuerdo a esta iglesia pequeña, yo la recuerdo muy humilde, llegábamos a las casas aquí al lado y todavía las casas algunas la mayoría de ellas, casitas de láminas de cartón. Hoy Señor, yo veo una Iglesia que has bendecido, que has multiplicado y vengo a rogarte: ¡Sigue bendiciendo a Capomal, síguela prosperando, síguela engrandeciendo! ¿Me acompañan a orar hermanos? Hagámoslo entonces en el nombre de Cristo Jesús”.

En ese momento sublime que los hermanos ya no podían contener, cayeron de rodillas y como uno solo, Apóstol e iglesia se entregaron a Dios en una sublime oración, que estremeció el hermoso santuario y coronó el deseo de las almas que anhelaban este momento con todo su corazón. Cuando todos terminaron de orar, aún entre sollozos, Naasón Joaquín, el Padre de la fe, expresó a lo siguiente: “Yo también tengo un deseo, porque el Señor, así me dio su palabra, ´si hoy ves este pueblo grande, yo lo he de multiplicar más´ Hoy contemplo vuestra Casa de oración y digo: ¡Qué hermosa Casa de oración!, ¡Qué hermosa construcción!, ¡Cuanto nos ha enorgullecido a todos los que pasamos por aquí!, pero yo te digo: Si esta casa es hermosa, yo sé que habréis de edificar una, aún más hermosa que ésta porque la iglesia tiene que ir creciendo, la iglesia tiene que ir multiplicándose y esta hermosa Casa de oración que hoy veo ya abarrotada de almas, digo: Es necesario, que alarguemos nuestras tiendas, que extendamos nuestras tiendas, y alarguemos nuestras estacas”.

Antes de despedirse aseguró a los hermanos de este lugar, que en un tiempo no muy lejano, él volverá a pasar por estos lugares, para ver que así como en el tiempo del Apóstol de Dios Samuel Joaquín construyeron este hermoso Templo, ahora los que han creído en él y en las promesas que Dios le ha hecho, van a construir un santuario más grandioso y majestuoso, porque ellos son Hijos de Dios y por lo tanto es Dios quien los ha de prosperar en todo lo que emprendan , porque Dios a sus hijos los engrandece.

“Capomal; Dios te siga bendiciendo con esa hermosa fe que te ha dado en su bendito nombre…no te digo que lo vamos a tumbar (el templo), porque esta bonito, porque es hermoso, pero yo veo otro templo más grande que éste, un templo más hermoso, un templo que si éste hace que la gente voltee, un templo hará que la gente se quede atónita y entonces dirán: ¡Mira, cómo bendice Dios a su Iglesia!, ¡Cómo prospera ese Dios de Aaron, de Samuel y de Naasón Joaquín, a la Iglesia La Luz del Mundo! Porque nuestro Dios, es un Dios Vivo” y se despidió de ellos con las siguientes palabras:

 

Despedida

“Iglesia de Capomal, me voy muy contento, me voy feliz, porque ya no veo que son unos cuantos hermanos, veo ya su Casa de oración que en aquel entonces era un templo enorme, lo veo ya abarrotado; Dios te siga bendiciendo y ¡Qué gusto y placer volver a ver vuestros rostros y los rostros de vuestros hijos, que en su momento hermanos también serán parte de esta hermosa iglesia! La paz de Dios te acompañe y el próximo domingo, allá los espero en Tepic, para alegrarnos y gozarnos en Cristo Jesús, Dios los bendiga”.

Fue así como el santo Enviado de Dios bendijo a sus hijos en la fe, que se ubican en esta histórica iglesia de Capomal Nayarit, colonia Hermosa Provincia.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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