«Alrededor del mundo, la Iglesia sigue irradiando alegría y avanza de triunfo en triunfo»: mensaje apostólico en Hermosa Provincia

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El domingo 5 de marzo, al término de la Escuela Dominical, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, salió al balcón de su casa y dirigió un saludo a la Iglesia de Guadalajara.

Previo al saludo apostólico, el hermano P.E. Jonatan Mendoza, responsable en turno de la Oficina Pastoral, dio la bienvenida a los 147 hermanos —88 hombres y 59 mujeres— que durante la semana pasada fueron sellados con la prenda del Espíritu Santo. Invitó a la Iglesia a cantar el himno n. 355, «Mi Padre es un rey», que sonoramente se escuchó en el interior y exterior del templo. Posteriormente, la Iglesia elevó la oración de adoración al Creador, acompañada por la fervorosidad de un avivamiento espiritual.

El reloj marcaba las 12:25 cuando concluyó la Escuela Dominical y los orfeones de Hermosa Provincia cantaban con singular fervor el himno Aleluya —de Haendel—. Desde el balcón de su casa, el Apóstol Naasón Joaquín, pleno de alegría, saludó a la Iglesia, que gozosa lo escuchó expresar su alegría espiritual por regresar con triunfo de la novena etapa de su gira universal por Centroamérica, en donde visitó y confirmó en la fe a los hermanos de las iglesias de Costa Rica, Panamá, Honduras, Nicaragua y Belice, a quienes encontró arraigados en la fe en la Elección y consagrados a Dios, estado espiritual de los hermanos centroamericanos que consideró digno de mencionar, ya que lo habían colmado de sentida alegría.

 

El Apóstol de Jesucristo da bienvenida y felicita a los nuevos hijos de Dios

Luego del emotivo saludo, dirigió un breve mensaje a la Iglesia de Guadalajara: «Hermosa bendición estoy contemplando en estos momentos; por un lado, al llegar a mi hogar lleno de triunfos y victorias —no es que su hermano ha logrado esos triunfos: es Dios el que me dio esas victorias, el que permitió que los hermanos de Centroamérica, como un fuego ardiendo, están listos para continuar en esta batalla espiritual.

«Llego a mi hogar con grande alegría y con noticias para compartir contigo y decirte: ¡Qué feliz he regresado de aquellos lugares! ¡Qué hermosa fe he encontrado en tus hermanos de Centroamérica! Allá en Costa Rica encontré el cuarenta y cinco por ciento de crecimiento en los dos últimos años. ¡Cuánta bendición ha habido en la Iglesia! Pero regreso y me doy cuenta que también estáis de fiesta y me alegro con vosotros».

En su mensaje expresó la alegría que le embargó el contemplar a los 147 hermanos que fueron sellados con la promesa del Espíritu Santo, a quienes se dirigió: «¡Seáis bienvenidos a la familia de Cristo Jesús! Una mansión en el cielo les espera. Ahora podéis decir con alegría: ‘Soy el hijo de un Rey’».

Y agregó: «Hermanos de Guadalajara: que alegría y satisfacción siente mi corazón al ver cómo el Dios se sigue manifestando: trabajan vosotros, trabaja la Iglesia y trabaja su hermano Naasón, y el Señor nos lleva de triunfo en triunfo.

«Regreso a este lugar con alegría, y como dijo el hermano Jonatan, porque esta es la sede de la Iglesia… Sin embargo, ya estoy pensando en la próxima gira, porque todavía faltan 25 naciones por visitar, a las cuales yo les digo: ¡Pronto nos veremos!, porque la promesa de Dios fue esta: que fuera visitar a los hermanos que están esparcidos por todo el mundo, y donde estén dos o tres congregados en el nombre de Jesucristo, ahí los visitaré para decirles que están seguros en los brazos de Cristo».

 

«Sigamos adelante porque un largo camino nos espera»: divisa apostólica

En otro momento, el Apóstol del Señor expresó una honda preocupación que le agolpa: los hermanos que aún no han recibido la adopción divina y que —dijo— «por alguna falta de esfuerzo, humillación, conocimiento o no saber pedir no fueron sellados, a los cuales yo les digo que no os desaniméis. Todo lo contrario: vieron que Dios es fiel para cumplir su promesa, porque hoy la cumplió con nuestros hermanos, en vosotros también la cumplirá cuando sepáis pedirle con humillación…

«Yo les digo que mi oración será en favor de ellos para que la próxima vez que doblen su rodillas para pedir tan hermosa bendición, la gracia de Dios también se manifieste en su favor y, como nosotros, adoremos al único Dios Vivo, Creador del cielo y de la tierra».

Para despedirse, nuevamente le dijo a los hermanos de Hermosa Provincia que se sentía feliz en casa, en donde estará algunos días acompañándolos; en cuanto a la Iglesia Universal que lo escuchaba por internet, dijo verla feliz a través de las redes sociales, triunfante y consagrada realizando bautismos y avivamientos, lo cual también le alegraba. Finalmente, expresó: «Sigamos adelante porque un largo camino nos espera. Dios los bendiga».

Antes de ingresar a su hogar, extendió sus brazos y, con ternura paternal, envió un ósculo de amor a sus hijos espirituales de Guadalajara. Al igual que ocurre en la Iglesia Universal, seguro se halla el aprisco.

Se escribió así otro capítulo de la historia del apostolado contemporáneo, el de Naasón Joaquín García, Siervo del Dios Vivo y Apóstol de Jesucristo por la gracia de Dios.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.