Júbilo sin fin y estruendos en serie en Consagración de Templo de Panamá

(Berea Internacional) — La palabra de Autoridad, la que admira a los gentiles y cimbra a los Hijos de Dios, la del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, se escuchó hoy perfectamente en Las Mañanitas, Panamá, y con ellas, estruendos en serie, júbilo sin fin, se sucedieron por tanto gozo en esta bendita República.

¡Panamá está segura! ¡Panamá: Seguro se halla el aprisco! Proclamó el Gran Apóstol del Señor, Naasón Joaquín en este templo remodelado que aguardaba el momento de ser consagrado a Dios por un Apóstol. Y ese día fue hoy.

El Hombre de Dios en la tierra había permanecido en la casa pastoral. Cuando las puertas del templo de Las Mañanitas se abrieron y el entró a tomar su ministerio, Dios recogió el clamor agradecido de este pueblo, en bendición prolongada.

¡Qué hermoso es poder ver la fe de los hermanos! ¡Yo me voy muy contento con este país! ¡He visto una obra muy perfecta! exclamó el Gran Apóstol de Jesucristo antes de hacer su preciosa oración en la que habló con Su Amigo, y le pidió escuchar sus ruegos en este lugar.

El final fue excelso: el Apóstol del Señor, amoroso, dijo estar ante un Iglesia hermosa, embellecida con la Elección de Dios y les confesó a sus pequeñitos de Panamá: mi corazón se queda con vosotros y vosotros os quedáis en mi corazón.

Así camina la Iglesia del Señor en Panamá. Es la 9ª Etapa de la Gira Universal del Gran Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín, que ahora va a otra Nación.

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