Oración apostólica de grande bendición y enseñanza en Hermosa Provincia

La fe de Dios persiste para siempre, cuando el hermano busca las cosas de lo alto como prioridad.

(Berea Internacional) — La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad: La Luz del Mundo en la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara, tuvo el privilegio de acompañar al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, en su oración que eleva al Señor en las primeras horas de este día miércoles, antes de salir para llevar a cabo la 12ª Etapa de su Gira Universal.

Le acompañaron los hermanos que se dieron cita en las calles que circundan el templo sede internacional, los coros de la Iglesia del Señor y parte del cuerpo ministerial; la alegría de alabar a Dios y adorar su santo nombre en estas primeras horas, ha sido por siempre el testimonio y la enseñanza que los apóstoles de Jesucristo le han dejado a la iglesia del Señor de esta obra de fe, siendo ellos los primeros que acuden a dar gracias al Señor por todas sus bondades y a poner en sus manos a todo su pueblo para su protección y cuidado.

Al término de su oración, dirigió unas palabras al grupo de ministros que le acompañaron y les dio testimonio de cuando el apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores le daba la bendición de estar al frente del grupo de jóvenes en Hermosa Provincia y recordó que él acudía con el hermano José Julián Chávez Cuevas, pastor doctor de la Iglesia del Señor, a solicitarle que le apoyara con algún consejo o enseñanza para la juventud. Entonces hizo referencia a uno de sus consejos, el hermano José Chávez le ponía de ejemplo que si se avienta una piedra para ver qué tan alto llegaba, lo importante no era la distancia, sino la dirección que llevaba, como el testimonio bíblico del Siervo de Dios David y Goliat; porque para el hombre puede ser importante qué tan alto llega la piedra, pero deja a un lado la dirección de la misma.

El Apóstol de Jesucristo, retomó en su enseñanza, que este ejemplo describía lo que la gloria humana es, la cual no va más allá de una alabanza o un reconocimiento terrenal; a diferencia de la gloria de Dios, la cual trasciende y se manifiesta en obras buenas que realizan los hijos de Dios. Expresó que el Señor, quien es el padre de la fe, desea que la fe persista, ya que es una virtud puesta por Dios en el corazón del hombre para que no termine jamás, sino que vaya perfeccionándose hasta que el alma llegue con su Señor. Recalcó que la fe siempre fortalece al hermano en todas las cosas que hace, y más en la necesidad; ya que esta virtud provee de lo necesario a nuestras vidas, por lo que cada hermano debe buscar siempre las cosas de arriba como prioridad y todo lo demás vendrá por añadidura, es en esto donde el Señor realiza su obra perfecta en el corazón de sus hjos.

Explicó que el Señor sabe qué dar a cada uno, y lo que le concede, siempre se enfatiza más en lo espiritual, aunque también en lo material lo bendice, sólo que el Señor le da al hermano paz en lugar de riqueza, porque tal vez con la riqueza se pueda olvidar de darle la gloria a Dios, como muchos que se dejaron llevar por la gloria del mundo y se dieron cuenta que el mundo tiene que esforzarse mucho para preservar lo que tiene y no perderlo. Enfatizó en que, entre más vive el hombre, más crece su ambición y sucede que, por una enfermedad pierde todo; muy diferente a lo que hace un hijo de Dios, el hermano busca las cosas de arriba en primer lugar y el Señor, conforme a su corazón, le añade lo que le haga falta. Dijo que es por esto que la Iglesia del Señor vive feliz con la voluntad de Dios en ellos.

Agregó que las necesidades acercan al hermano al Señor, a diferencia del hombre, que cree tenerlo todo y se olvida de darle la gloria a Dios. La bendición que los hermanos han recibido, de parte de Dios, la han puesto al servicio de su obra, y en su fe, han permitido con alegría que las administre su elegido.

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