La magnitud de la Santa Cena

GUADALAJARA, México (LLDM News) — Cuando la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad: La Luz del Mundo, participa del pan y del vino santo, durante la Santa Cena de Señor, participa de la copa de bendición por medio de la autoridad dada por Dios al varón que ha elegido, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín.

Participar de la copa bendecida, es participar de la comunión de la sangre de Cristo y el pan bendecido, es la comunión del cuerpo de Cristo. (1 Corintios 10:16) Así lo recordó el P.E. José Moreno, durante la escuela dominical en el templo sede internacional de la Iglesia.

Procedentes de muchos países, los hermanos se trasladan a la ciudad en la que fue convocada la Santa Convocación por el Apóstol Naasón. Pues, para el que ha comprendido el sentido espiritual de la conmemoración, conforme a la doctrina revelada por Dios a su Ungido, se emociona porque la fiesta más grande de toda la tierra, representa la oportunidad de renovar el pacto celebrado con el Señor; pacto para salvación y vida eterna; el cual toma vigencia al permitir que la Iglesia se fusiona con Cristo.

Por ello no hay ningún sacrificio que impida a la Iglesia de Jesucristo celebrar y anunciar la muerte del Señor Jesucristo; porque es por FE, la cual es conocimiento, es sabiduría, es comprensión.

Así que quienes, por medio de la fe, han comprendido la magnitud de la Santa Cena, entienden tiene una trascendencia grandiosa, incomparable con cosas terrenales. En la Santa Cena, al igual que en las bodas del Cordero, se lleva a cabo una unión espiritual entre la esposa, que es la Iglesia de Dios y el Señor Jesucristo, durante la cual se vuelven uno
(1 Corintios 6:17), siendo ésta unión un requisito para vida eterna.

El próximo día 9 de agosto, el Santo Apóstol del Señor, le dará la bienvenida a los delegados procedentes de diversos países distribuidos en cuatro continentes y la República Mexicana.