La prosperidad en la Iglesia es la doctrina de Cristo

La prosperidad en la Iglesia es la doctrina de Cristo»: Apóstol Naasón Joaquín, en su primer día de actividades en El Salvador

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El 8 de septiembre, en su primer día de actividades en la República de el Salvador, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, acompañado de su esposa, la hermana Alma Zamora, y de sus colaboradores e invitados, acudió al restaurante «La cabaña de Rut», construido de palapa y ubicado en la autopista Comalapa, en Olocuilta. El reloj marcaba las 9:12 de la mañana.

El nombre del local, «La cabaña de Rut», construido con palapas, fue inspirado en el título de dignidad que el Apóstol de Jesucristo dio a la Iglesia de la República de El Salvador, durante la primera visita que hizo al país: «¡Cuánto se ha gozado mi alma! Desde esta visita reconozco en las iglesias de El Salvador el espíritu de fidelidad y lealtad de Rut. Por lo cual te nombro Rut entre las iglesias» (Presentación Apostólica en el Ecosantuario de San Miguel, 18 de octubre de 2015).

Este restaurante de comida salvadoreña —donde destaca la venta de «pupusas», el platillo típico más conocido y consumido en El Salvador—, es administrado por la Iglesia de San Salvador. En él trabajan, de manera voluntaria, decenas de hermanas y hermanos. Los fondos recaudados son destinados para el pago del terreno donde se erigirá el proyecto «Ciudad La Luz del Mundo», en la citada ciudad.

Al ingresar al restaurante, el Siervo de Dios se dirigió a los hermanas y hermanos que le dieron la bienvenida: «Me dio mucho orgullo que este restaurante se construyó para recabar fondos para pagar el terreno donde se asentará la Ciudad La Luz del Mundo. ¡Qué bonito sentir el de todos ustedes! En un mismo sentir se unieron para participar en este hermoso proyecto».

«De esta manera el mundo va conociendo que en lo material, Dios nos bendice y nos prospera, porque algún día, no solo este local, sino muchos más, serán de ustedes y en ellos Dios les pagará lo que están haciendo en beneficio del terreno. Dios les pague, hermanos. Vengo a conocerlos y alegrarme con ustedes. Dios los bendiga». El hermano P.D. Abner Pardo, ministro de San Salvador, invitó a desayunar al insigne visitante y sus acompañantes. En una cabaña aledaña tuvo lugar la histórica recepción.

Durante el desayuno, el Apóstol del Señor se dirigió con sus colaboradores e invitados: «Dios siga bendiciendo Salvador, siga bendiciendo a cada uno de los hermanos. Destaca su fe, unidad y trabajo». El hermano Abner Pardo, con inocultable satisfacción, informó que la iglesia está por terminar de pagar el predio de 104 ha., donde se edificará la Ciudad La Luz del Mundo.

 

La fe de Dios, superior a la ética humana

El Mensajero del Evangelio eterno mencionó, en primer lugar, que a través de las redes sociales ha contemplado el trabajo, esfuerzo y amor de los hermanos salvadoreños. Enseguida, expresó: «Es muy importante fomentar en la juventud y la niñez de la iglesia la fe del Señor; una fe que, automáticamente, al ser hombres y mujeres de fe, son buenos ciudadanos, limpios y honestos. Por desgracia, la misma corrupción que se vive en nuestros países ha llevado a que algunos profesionistas se olviden de la ética, la cual se va perdiendo cada día más. Contrario a lo anterior, la fe no se apaga: la fe obliga y empuja a que no solamente los profesionistas de la Iglesia no se corrompan, sino que obren siempre con honestidad».

En otro momento, comentó: «En primer lugar, yo estoy seguro que las promesas de Dios son fieles. En segundo lugar, al engrandecer a su Pueblo en membresía, esto va a generar un impacto positivo en la sociedad. En todos los órdenes, la sociedad ha visto que nuestros hermanos se conducen con honestidad en sus responsabilidades laborales. Esto se debe a que se sembró fe cuando niños y jóvenes. De ahí la importancia de seguir sembrando la fe».

«Y es que la fe ha rebasado la ética. La ética es corruptible; en cambio, la fe no se corrompe porque es perfecta. La ética llega a tener un precio, porque procede del hombre, mientras que la fe proviene de Dios (v. Hebreos 11). El nombre negocia la ética… la fe no la puede comprar nadie».

 

La identidad del Pueblo de Dios: única e indivisible

En este tenor, trajo a la memoria un comentario del sociólogo italiano Maasimo Introvigne, durante la Ceremonia de Bienvenida de la Santa Cena, el 9 pasado de agosto, en Guadalajara: «La Luz del Mundo es la Iglesia que más está creciendo en el mundo… Y no solo crece en membresía: ¡Le da identidad a su membresía! Cada miembro se identifica con su iglesia al cien por ciento, y esta práctica no ve en la actualidad en ninguna congregación religiosa».

Enseguida, expresó: «Nuestra identidad es única. El profesionista o reciben egresado, no se conforma con lo alcanzado; la fe lo impulsa a seguir trabajando, y el mundo nos identifica cada día más. Y aunque ahorita todavía no somos una sombra fuerte, muy pronto llegará el momento en que el mundo empiece a ver ese cambio en la sociedad a través de nosotros, que también somos parte de la sociedad».

En relación con los profesionistas de la Iglesia, asentó: «Hay que sostener y perfeccionar la fe de cada uno de ellos, a través de la enseñanza. Que nunca pierdan el sentido de responsabilidad para con Dios y su Pueblo.

«Deseo que los profesionistas apoyen a sus hermanos, y que podamos decir algún día, como se dijo en la iglesia primitiva, que no había ningún necesitado; es decir, que no hubo un solo pobre. Algunos hermanos entraron a la iglesia siendo pobres, pero aquí se nos enseñó a superarnos. ¡Y esto es doctrina! Dios sacó a un Pueblo esclavo con un fin: darle su libertad, las mejores tierras, prosperarlos en todo… Esto lo vemos en el bosquejo, y aún en la iglesia primitiva».

 

La prosperidad en la Iglesia es doctrina de Cristo.

En otro momento, refirió: «La prosperidad no es una mentalidad carnal. Dios nos escogió siendo los peores para ser los mejores: ‘Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es’ (1 Corintios 1: 26-28). ¡Esto se llama prosperidad! Esto es doctrina de Cristo».

Como en otras ocasiones lo ha expresado, destacó enfático lo siguiente: «¡De nuestro Pueblo va a salir el cambio para todas las sociedades adonde la Iglesia va llegando! Dios ha dado grandes capacidades a su Pueblo, lo que los hace los mejores en todo, porque son hijos de Dios».

Recordó que no son pocas las personas preguntan cuál es la clave del éxito de la iglesia. La respuesta, sin más, es una sola: Dios. Hay quienes afirman que es el carisma humano, lo cual es falso. Un carisma humano puede cautivar por un momento a los simples, pero el verdadero hombre que busca a Dios no es seducido por trucos o sanidades.

 

La Elección en la tierra es garantía de prosperidad

En este tenor, expresó: «Dios me ha puesto para engrandecer a este Pueblo, para prosperarlo… Soy la garantía de este Pueblo, para que todo aquel que permanezca en mi enseñanza sea bendecido por Dios y de Dios. ¡Y lo estamos viendo! La Elección en la tierra es garantía de prosperidad y abundancia, de victoria, de todo…. Cuando no hubo Profeta sobre la tierra, cuando el Pueblo no escuchaba la voz del Profeta, ¿qué pasaba con el Pueblo? Venía en decadencia, de nuevo a la esclavitud, a la idolatría, a la pobreza».

Antes de despedirse, expresó a los comensales: «Qué orgullo siento al conocer este restaurante. Es una satisfacción ser testigos del inicio de esta obra —Ciudad La Luz del Mundo—. Es necesario recordar a los hermanos la importancia del autoconsumo, porque a través de ella vamos a prosperar y cumplir… Si todos practicamos el auto consumo, seríamos autosuficientes y con ello llega la prosperidad», concluyó.

A las 10:41 de la mañana se despidió de los hermanos, quienes se gozaron sobremanera por haber recibido al insigne visitante. De ahí se dirigió a ver el terreno y los planos arquitectónicos de lo que será un emblema de desarrollo urbano en el país centroamericano.