Mensaje apostólico durante el concierto Nueva Era… ¡Heme Aquí!

La noche del domingo 29 de noviembre, se llevó a cabo en la glorieta central de la colonia Hermosa Provincia en Guadalajara, el concierto denominado Nueva Era Heme Aquí, el cual fue transmitido en vivo por la estación Radio 24/7 y realizado por el equipo de producción de dicha estación de radio con la conducción el hermano D.E. Iván Urrutia. En el evento fueron presentando valores artísticos de la Iglesia La Luz del Mundo como Benjamín Cruz, Abisaí Ventura, Nohemí Andrade, que a su vez alternaron con los niños que producen el segmento infantil, titulado “Heme Aquí”, formando un ensamble en cada uno de los cantos que interpretaron.

Dicho concierto tuvo como objetivo homenajear al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín por su primer aniversario apostólico al frente del pueblo de Dios y lanzar a la venta la primer producción discográfica producida totalmente por el equipo de radio, titulada al igual que el concierto: Nueva Era Heme Aquí

Durante el evento se transmitió un audio que relata el testimonio del niño Joel Gael, de once años de edad, quien sus padres no pertenecen a la Iglesia del Señor, pero quien invitado por su primo a las consagraciones de niños posteriormente acepta participar en el proyecto del cual ahora forma parte. Su madre, que se encontraba entre el público, fue presentada a la comunidad y entrevistada por el hermano Iván acerca de su opinión con relación al trabajo de su hijo en la Iglesia y al ser entrevistada refirió: “No me puedo oponer a las decisiones de mi hijo porque sé que está sirviendo a Dios”.

Al término del concierto siendo aproximadamente las 10 de la noche, el Apóstol de Jesucristo; Naasón Joaquín García, quien había estado presenciando el evento desde su hogar, salió al balcón para dirigir unas emotivas palabras a todo el equipo de radio 24/7. En su mensaje evocó el recuerdo de un hermano que en tiempo del Apóstol Aarón Joaquín asumió la responsabilidad moral de que nunca faltara agua en la casa del Varón de Dios. Motivado por el esfuerzo que durante años ha realizado este equipo humano, refirió el diálogo que en algún momento de su vida, se dio entre el hermano Aarón y aquel hermano:

Hno. –Esto es mi hogar hoy, hermano, pues desde que usted se vino para acá fue mi deseo mi propósito y hasta ahorita lo sigo haciendo…
A AJG – si pero yo le estoy preguntando cuantos tambos, dígame, cuánta cantidad de agua
Hno No hermano, si es porque me quiere pagar no se preocupe…
A AJG –no quiero pagarle, quiero que me diga cuantos…
Hno –No hermano, pues no sé, perdí la cuenta; solamente le digo que desde que usted se vino a vivir para acá este fue mi sentir y yo lo estaba haciendo…
A AJG –Yo sé que usted perdió la cuenta, pero déjeme decirle que hay alguien que no ha perdido la cuenta, hay alguien que ha estado viendo que todos los días usted se ha ocupado y ha puesto su sentir, sus deseos y su esfuerzo para que al Varón de Dios nunca le falte agua en su casa.

Tras ese testimonio, les pronunció: “Y yo también les digo de la misma forma: ¿Desde cuándo están trabajando en la radio? ¿Cuántos desvelos? ¿Cuántos días? ¿Cuántos sacrificios? ¿Cuántas burlas?, porque a mí consta: yo también tuve un programa de radio y por querer ser a veces innovador o por querer ganar un poquito de rating, se ganaba también la burla de algunos… pero yo tenía un pensamiento: Esto es lo que el Varón de Dios nos ha incitado a hacer, él ha dicho que empecemos a meternos en los medios de comunicación, porque aquí está la evangelización del futuro de la Iglesia. Y no se equivocó el Varón de Dios.

“Fui testigo, me consta, que tanto por la radio como por la televisión, muchas almas se acercaron y se convirtieron a la Iglesia del Señor, como hoy también contemplo a este pequeño niño que viene a participar y que sus padres no son de la Iglesia, y digo: allí está la Obra de Dios que no se equivocó… El Apóstol Samuel Joaquín tenía una razón y ¿quién los alentó a ustedes a cumplir el deseo del Siervo de Dios? Saber que eran parte de su batalla espiritual, saber que eran parte de su ejército espiritual, y es verdad, físicamente él ya no está con nosotros, pero la batalla continúa… y ustedes, en el reconocimiento que han tenido para su hermano, han dicho: No podemos abandonar el compromiso que hicimos con nuestro Dios, de apoyar al Apóstol de Jesucristo, al Apóstol que Dios ponga…

Más adelante dijo que la Iglesia actual le ha demostrado al mundo entero que las determinaciones de Dios para su pueblo son aceptadas, porque entendemos que es la voluntad de Dios: “Y en su voluntad llevó a su descanso al hermano Samuel, y decimos: bendito es su nombre, y en su voluntad, puso a su hermano Naasón y me han dicho: estamos con usted, como estuvimos con su padre. Por eso yo les digo ahora: Hermanos de la radio, Dios les pague… Tal vez no recuerden cuántos días han ido a grabar, cuántas horas le han dedicado, cuántas semanas, cuántos meses, cuánto tiempo, cuánto sacrificio, cuánto tiempo sin ir con la familia a vacacionar, a pasear, por estar al pendiente de esta programación, pero no se preocupen, hay alguien que sí lleva la cuenta, y hay alguien que les va a pagar…

“Yo le dicho en mi pensamiento a Dios y decir mi pensamiento no quiere decir que es menos que un oración, porque aún en el pensamiento también se ora a Dios, y yo le dicho Señor: yo sé lo que cuesta tener un programa de radio, yo sé las burlas que han llevado, yo sé el menosprecio que han llevado, yo sé también la falta de apoyo que han tenido durante tantos años que llevan en la radio, pero Señor: tú también lo sabes y lo que están haciendo es para tu gloria tu honra y tu alabanza, Señor, págales, -que palabras tan sencillas, pero, créanmelo, Dios les va a pagar, Dios los bendiga hermanos del radio, sigan adelante y no hay descanso hasta llegar”.

Más adelante se dirigió al hermano Iván quien durante casi veinte años ha propagado este mensaje de salvación a través de ese medio: Hermano Iván: Dios lo bendiga y lo siga ayudando a usted y a todo su equipo, todos los hermanos que mencionó, Dios les pague por ser parte del proyecto de mi padre y ahora por ser parte de mi proyecto, porque también yo quiero que esto continúe, porque yo también vuelvo a repetir: la batalla no ha terminado, Dios los siga bendiciendo y a todos ustedes, hermanos que hoy asistieron a ser testigos de este trabajo, Dios les pague su presencia en este lugar, no se imaginan como les van dar a ellos ánimo para que sigan adelante, y si alguno de ustedes quisieran unirse también a ese trabajo, lo hagan con libertad, que siempre habrá un espacio y lugar para todos en la Viña del Señor, en lo material, en lo espiritual, en lo social…

Al finalizar su mensaje, el Apóstol deseó que Dios los siga bendiciendo, que sigan firmes y adelante –dijo- porque la batalla continúa. Dios los bendiga, vayan con Dios, descansen en paz esta noche y llévense la satisfacción de que siguen cumpliendo el deseo de un Apóstol de Jesucristo y el deseo de un Apóstol de Jesucristo es el deseo de Dios. Así se despidió con un abrazo y un ósculo de amor.