El Apóstol Naasón Joaquín visita a los hermanos de Nanacamilpa, Tlaxcala

(Coordinación de Crónica Apostólica).– El recién consagrado templo de Nanacamilpa de Mariano Arista, en Tlaxcala, segundo en ser visitado por el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, se vistió de luz con su anhelada visita. Llegó durante el servicio de alabanzas, contempló la belleza de la Casa de Oración, santuario que le produjo una enorme satisfacción por su amplitud, con cupo para el doble de los hermanos que se congregan y que esa tarde se encontraban felices por las bendiciones recibidas: haber estado en la magna presentación apostólica por la mañana y el día anterior, en la dedicación de su templo, que con la representación apostólica, el pastor Jonathan Mendoza Medel consagró a la gloria de Dios.

El templo está ubicado en la calle Reforma. Su construcción inició en octubre de 1995, con la colocación de la primera piedra durante el periodo del D.E. Samuel Rafael y con el apoyo de las primeras familias que se convirtieron cuando era una Obra de Atlixco, Puebla, misión que inició en 1958 y atendía el hermano Pedro Antonio Sosa, la cual fue creciendo y para 1968 ya habían iniciado las oraciones.

He venido a prometerles prosperidad

El Apóstol, después de admirar el templo, subió la escalinata seguido de su familia y pastores que lo acompañaban. Al entrar al sagrado recinto, Siervo del Señor saludó e invitó a orar a los hermanos para dar gracias a Dios por las dádivas y el gran triunfo que les concedió con la culminación del hermoso templo, los felicitó por creer en el crecimiento prometido por Dios, al construir un santuario para las almas que les aseguró vendrán a bendecir el dulce nombre de Dios:

“¡Muchas felicidades por esta obra de amor¡, que se va a llenar y van a venir muchas almas. He venido a prometerles prosperidad y a decirles que muy pronto este templo va a ser insuficiente y se tendrá que construir otro… volveré cuando me llegue la noticia de que ya hay muchas obritas en esta localidad y los que se burlaban de ti hoy te van a escuchar…”.

Los hermanos no cabían de alegría al escucharle y aunque fue breve su visita, las promesas de mayor prosperidad que les dejó, fueron suficientes para que glorificando a Dios quedaran en bendición, cuando el Apóstol salió del templo. Al retirarse para seguir su cometido por las iglesias de Tlaxcala, felicitó al hermano Enedino Sigala Caro, encargado de las almas que se congregan en este santuario.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

Album Not found