Desde Guadalajara, el Apóstol de Jesucristo envía un saludo a la Iglesia Universal: «Vuestro en Cristo, hasta el último aliento»

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El domingo 30 de abril —al término de la Escuela Dominical en el templo de la colonia Hermosa Provincia, presidida por el hermano D.E. Carlos Montemayor—, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, desde el balcón de su casa envío un saludo la Iglesia Universal.

Ante miles de hermanos congregados en el atrio del templo y en la Glorieta Central, el Apóstol del Señor dirigió un breve mensaje: «Solamente quería verles y saludarles, porque he sentido la alegría que Dios ha puesto en cada uno de vosotros por la fecha que Él me ha de conceder: un año más de vida».

Destacó el gozo que experimentó al contemplar los numerosos saludos y manifestaciones de amor de parte de las iglesias alrededor del mundo, a través de las redes sociales, quienes han expresado sus felicitaciones y los deseos de parabienes espirituales y materiales al Apóstol Naasón Joaquín, con motivo de su próximo onomástico —que tendrá lugar el domingo 7 de mayo.

En los videos que Berea Internacional ha subido a sus redes sociales —y que seguirá subiendo en los próximos días— se puede observar el ambiente de festejo y sana algarabía en la que participan centenares de iglesias alrededor del mundo: un saludo conjunto del ministro y de la congregación al insigne festejado y la partición de un pastel —acompañado de serpentinas, confeti, etcétera—, en un acto simbólico que denota el júbilo que experimenta el Pueblo del Señor ante el próximo aniversario de vida del Apóstol de Jesucristo.

En este tenor, el Apóstol del Señor abundó: «He visto videos de Europa, de Sudamérica, de Centroamérica, de Estados Unidos, de toda la República Mexicana… y ello me hace sentir muy agradecido con Dios, porque Él me ha hecho ver, por medio de vuestros sentimientos, el amor que la Iglesia siente por su hermano, y sabiendo que desde este lugar nos ve la Iglesia universal, nuevamente les digo: ‘Dios les pague’.

«Me siento agradecido con Dios y no hay mayor felicidad para mi que ver como Él ha hecho y perfecciona su Obra día a día en vuestros corazones. Yo solamente quería saludarles y decirles: ‘Dios les pague’. ¡Mi vida está entregada a vuestro servicio! ¡Mi ser completo, hasta el último aliento, a vuestro servicio! Y como bien lo dijo el hermano Carlos hace un momento, he de llegar a todo lugar donde estén dos o tres almas para decirles: ¡Seguro está el aprisco!

«No hablo mucho porque sé que en estos días vendrán mis colaboradores y ellos les instruirán en la fe del Evangelio de Cristo. Asimismo, en una semana yo estaré con vosotros para alegrarme… porque he entendido que mi nacimiento vino a traer bendición y regocijo a cada uno de vosotros, y yo me regocijo con mi Dios por haberme tomado en cuenta, siendo yo el último de sus hijos, poniéndome en este digno ministerio.

«Dios les pague y les bendiga. Solo quería saludarles y decirles: ¡Aquí estoy! ¡Vuestro en Cristo, hasta el último aliento!». De esta manera, el padre en la fe dejó su bendición apostólica y cariñosamente se despidió de sus hijos espirituales esparcidos por los cinco continentes. Entre tanto, siguen arribando a Guadalajara miles de hermanos de todo el orbe.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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