Presentación Apostólica en la Iglesia de la colonia Clavijero, Puebla

(Coordinación de Crónica Apostólica).—El viernes 20 de mayo, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, visitó la Casa de Oración ubicada en boulevard Clavijero n. 101, colonia Hermosa Provincia, en la ciudad de Puebla.

El reloj marcaba las nueve de la mañana cuando el Apóstol del Señor, acompañado de algunos de sus ministros, arribó al recinto sagrado. La Iglesia de esta colonia se encontraba esperando al insigne visitante en las escalinatas exteriores del templo, en la calle y en los atrios. El Coro local, quien portaba un impecable uniforme blanco y azul rey, hacía lo propio en la puerta del templo.

Antes de cruzar las puertas del templo, el Siervo de Dios invitó a la Iglesia a que pasara al interior del recinto sagrado para elevar una oración de acción de gracias al Creador por este hermoso encuentro. En breve se llenó el templo: la nave principal, el área coral y el mezzanine lucían pletóricos de hermanos. La alegría y regocijo espiritual experimentados por esta iglesia poblana al recibir al Apóstol de Jesucristo de esta nueva era, eran inocultables.

¿Me habéis aceptado como hombre de Dios? Que Dios los bendiga y Él que ve su necesidad la conteste favorable

En el área ministerial, el Apóstol Naasón Joaquín dirigió un breve mensaje: “Me alegro al venir a verlos. Hace unos años atrás había venido a arreglar las escrituras de la casa pastoral, pero hoy, que he venido en el lugar en el que Dios me ha puesto, no hay un motivo principal. Aunque su hermano use el pretexto del desayuno o de la comida, no hay otro motivo principal que venir aquí con mis hijos para verlos en esta hermosa Casa de Oración”.

Enseguida, invitó a la Iglesia a elevar una oración al Creador: “Vamos a orarle al Señor y yo pediré a Dios que te siga prosperando”. La ferviente plegaria que elevó a Dios el Apóstol y la Iglesia unísonamente se fundió. En lo hechos, la singular oración se transformó en un avivamiento espiritual.

Al término de la fervorosa oración, el Siervo de Dios reanudó su mensaje: “Iglesia de Clavijero: deseo que comprendáis que no única o específicamente tu hermano ora por vosotros. Desearía haber ido a todas las iglesias de Puebla, pero es imposible porque soy hombre. Y aunque mi corazón y mi mente queda con cada uno de los hermanos, el cuerpo, físicamente, no puede estar en todos los lugares. Pero mis oraciones no son solamente por una Iglesia específica sino por todas las iglesias que se encuentran esparcidas alrededor del mundo.

“El Señor me ha llenado de grande alegría. Es una bendición cumplir un deseo del Apóstol Samuel Joaquín, pero también parte de esa gloria corresponde ahora a su hermano Naasón Joaquín por el trabajo que habéis hecho en el Eco Santuario en Amozoc, Puebla.

“Hermanos: sin duda muchos sacrificios tuvisteis que pasar. A veces, tal vez descuidando su casita de oración para poner más empeño en aquella colonia donde tanto el Varón de Dios nuestro hermano Samuel, como su hermano, en mi tiempo, de poder realizar esta hermosa inauguración.

“Ya se ha concluido la mayor parte de aquella colonia. Ahora viene el pago de Dios para vosotros. ¿Me habéis aceptado como hombre de Dios? Que Dios los bendiga y Él que ve su necesidad la conteste favorable, y que cumpla la promesa que ha dejado: ‘Bendeciré a los que te bendijeren’ (Génesis 12:3). Dios los bendiga y Dios los guarde”.

El reloj marcaba las 10:33 de la mañana cuando el padre en la fe, después de haber participado de los alimentos en la casa pastoral, se despide de sus hijos espirituales de la colonia Clavijero, en Puebla. El hermano Enc. Daniel Sánchez, ministro de esta Iglesia, se despide del Apóstol del Señor, mientras la bendición se prolonga al interior de la Casa de Oración.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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