Presentación Apostólica en Aguascalientes

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El domingo 15 de octubre de 2017, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, se presentó en el Centro de Convenciones de Aguascalientes Isla de San Marcos, desde donde dirigió su mensaje a la Iglesia universal y a una multitud de personas que visitaron el lugar para escuchar el verdadero Evangelio de Cristo.

A diferencia de todos los eventos, en esta ocasión, la presentación apostólica se programó para las nueve de la mañana, razón por la cual desde muy temprana hora arribaron al Centro de Convenciones, los coros provenientes de Guadalajara, tanto el Coro Grande de Hermosa Provincia, así como el Coro Grande de Bethel y desde luego, el Coro del Estado de Aguascalientes.

De la misma manera hicieron acto de presencia, los coros de niños de las colonias Industrial y Nazario Ortiz o Tercer anillo, como comúnmente se le conoce, además de los doce batallones de Aguascalientes, así como los de Tepatitlán, quienes junto con los de Lagos de Moreno, fueron invitados por el Apóstol de Dios a su presentación de esa mañana.

Los hermanos anfitriones, junto con una multitud de visitas empezaron a llenar el área asignada para la presentación, que lucía enmarcada por señoritas abanderadas de los 55 países donde actualmente se encuentra esparcida la Iglesia La Luz del Mundo; entre tanto se concluía la decoración y la instalación del equipo de sonido. A las 8:30 comenzaron a repasar el himno con que darían bienvenida al Apóstol del Señor.

Poco antes de la hora señalada, los coros se unieron para dar inicio a su concierto de alabanzas ensambladas a cuatro voces, impregnadas de fervor espiritual, que fueron contagiando a cada uno de los presentes: “Unánimes cantad, La Iglesia del Dios Vivo, Nardo de Justicia y Gloria, entre tanto que daba inicio el momento anhelado.

A las nueve de la mañana, el P.E. Silverio Coronado subió al estrado y saludo a loso presentes: “Que la paz de Dios nuestro Padre y la gracia de su Hijo amado Jesucristo sea en el corazón de toda la amada Iglesia del Señor. Hermanos de Aguascalientes, tu tiempo ha llegado…” el glorificar de los hermanos -grandes y pequeños por igual- se escuchó en ese lugar para dar paso a la primera oración de esa mañana envuelta en un ambiente de júbilo.

 

Arribo apostólico

Algunas personalidades municipales y del Estado se hicieron presentes, así como diversos medios de comunicación externos e internos que se encontraban en el lugar para dar cobertura a este magno evento. Todo estaba listo para el arribo del Hombre de Dios.

A las 9:30 horas, cuando el hermano Silverio había pedido a los coros que entonaran el segundo himno de la consagración, se escuchó una oleada de glorificar que procedía desde la parte de atrás, era el Apóstol de Dios que arribaba a esta santa reunión. El glorificar de los hermanos se hizo uno cuando el Pastor exclamó: “Viene el Apóstol de Jesucristo”.

Durante un prolongado recorrido por la pasarela central, hizo pausas para saludar a los niños, a los adultos y a las visitas que, emocionadas también le saludaban al pasar, indiscutiblemente porque sentían la Obra de Dios en sus corazones (V. Juan 6:29) y al llegar a su Ministerio dijo: “Dios les pague, oremos a Dios y démosle a Dios la gloria, la honra y la alabanza, porque es el único digno de merecerla de nuestros labios, agradezcámosle al Señor, por este hermoso encuentro”, la hermandad a una dobló sus rodillas y se entregaron al hermoso acto de oración, como en un bálsamo para el alma sedienta de Dios.

 

Hermosa Bienvenida

Al concluir la plegaria, toda la Iglesia entonó un himno que prepararon especialmente para la ocasión, titulado: Bienvenido Apóstol del Señor y cuando cantaban el coro del himno todos los presentes levantaban sus manos y ondeaban pañuelos blancos, que muy bien simbolizaban el regocijo de esa muchedumbre de almas al estar ante la presencia del Enviado de Dios.

Sin intermedio alguno, -al término del canto, tomó la palabra el P.D. Ramiro Hernández López quien es el Pastor Distrital de Aguascalientes, solicitando permiso para dar lectura al pasaje que se encuentra en Apocalipsis 14:6 “Vi volar por en medio del cielo a otro Ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, que decía a gran voz: Temed a Dios y dadle gloria…”

Recordó el hermano Ramiro que este pasaje habla de una visión que Dios le dio al Apóstol Juan cuando éste se encontraba desterrado en la isla de Patmos por causa del evangelio de Cristo, pero hoy la Iglesia de Cristo vive la hermosa realidad “y estamos seguros de que, ese Ángel mensajero de Dios; es usted” -confirmó. Ante su emotivo razonamiento, los corazones en cuyo deposito está el reconocimiento a la Elección de Dios, exclamaron un sonoro “Amén”.

Continuó el hermano Hernández, recordando que la profecía de Dios incluye la predicación del evangelio a todo pueblo, tribu, lengua y nación y cómo, desde el mes de enero de 2015 el Siervo de Dios giro indicaciones para formar batallones de obreros que no solo incluyeran habla hispana, sino que también otros idiomas. Informó que a la fecha no solo se han enviado miles de obreros a otros países, como Polonia, Alemania, Sudáfrica, Rusia y Japón, sino que actualmente se están capacitando obreros en quince idiomas distintos, lo cual demuestra el cumplimiento de esa profecía, “Usted es el que dice: Temed a Dios y dadle la gloria”.

Lleno de júbilo por tan hermosa bienvenida, el Ángel del evangelio eterno, Naasón Joaquín García, saludó así a los presentes: “Que la paz de Dios nuestro padre y la gracia que nos ha sido dada, por medio del amor y sacrificio de Jesucristo su hijo amado, sea en la Iglesia de Aguascalientes y en los hermanos de Lagos de Moreno, los hermanos de Colotlán y también las personas que hoy han venido desde aquel lugar de Tepatitlán para estar entre nosotros, que la Paz de Dios abunde en vuestros corazones”.

 

Introducción

Como introducción el Apóstol trajo a colación los acontecimientos recientes en México y otros países del mundo; acontecimientos con los que Dios busca sensibilizar a la humanidad a fin de que vuelvan a poner su confianza en él, en ese Dios misericordioso y lleno de poder, y no en las cosas terrenas. Explico además que hoy es tiempo de anunciar al mundo, el verdadero evangelio de Cristo que trae vida y salvación a las almas. Con esa intención (predicar el evangelio) deseó hablar el tema de esa mañana.

Enseguida pidió a los presentes entonar la alabanza marcada con el número 248 en los himnarios de reciente edición, titulado “Hay un libro sin igual” y meditar cada una de sus palabras para disfrutarla y entender con la comprensión que Dios da, sobre qué refiere este himno, “Porque, aunque hay muchos que predican a Cristo, solamente hay una sola palabra de vida y para vida eterna, para la humanidad…” -explicó.

Cómo identificar a la verdadera Iglesia (en singular) de Cristo

Para dar inicio al tema, parafraseo las palabras del predicador en el libro de Cantares 6:8 que dice: “sesenta son las reinas, ochenta las concubinas y las doncellas sin número, mas una es la paloma mía, la perfecta mía, la única…” con el propósito de conducir a la audiencia a un análisis con relación al exceso de religiones que existen en la actualidad y que sin embargo, prácticamente todas hablan de Dios, de Cristo y su sacrificio porque así lo leen en las sagradas escrituras.

El análisis consistió en pensar en la necesidad de salvación para la humanidad conforme a la promesa que Cristo hizo de ir a preparar moradas para que todos aquellos que crean en él y hagan su voluntad, un día también puedan estar con él (V. Juan 14:2) y preguntó: “¿Dónde está Cristo hermanos?” a esta interrogante, señaló como respuesta la manifestación de Dios a Esteban cuando estaba a punto de morir y exclamó: “Veo los cielos abiertos y al hijo del hombre que está a la diestra de Dios” (V. Hechos 7:56).

Insistió el Apóstol que todas las iglesias hablan lo que leen en la biblia, pero unos la interpretan de una forma y otros de otra, algunos llaman a Dios de una manera y otros de otra, pero todos creen en ese Dios espíritu. También señaló que hay quien lo confunde con una energía superior a la nuestra porque no quieren aceptar que es Dios y que es su voluntad otorgar al ser humano la salvación de su alma. Anexó: “Si tan solo hablamos de este país, México, podemos hermanos darnos cuenta, que son más de 6000 mil Iglesias registradas ante gobernación y cada una de ellas habla la palabra escrita en el testimonio que es las sagradas escrituras, pero la habla en su particular interpretación”.

 

La misión de Cristo en el mundo fue fundar su Iglesia

De lleno en el tema, explicó que la gente que practica cualquier tipo de fe, lo hace siempre con la mejor de las intenciones, pero es precisamente ahí donde surge la cuestión: “¿cómo identificamos la verdadera Iglesia de Dios?” pregunta que tituló el tema de esa mañana. Para ello señaló que resulta indispensable entender que el principal objetivo de Cristo al ser enviado al mundo fue para fundar su Iglesia (así, en singular) una iglesia que gozara de su doctrina, de sus leyes (las de Cristo) que las tuviese escritas, no en tablas de piedra como otrora el pueblo de Israel, sino que ahora esas leyes estuviesen en las tablas de su corazón.

Prosiguió contextualizando su enseñanza, recordando que cuando el Señor Jesucristo inició su ministerio, predicó primeramente al pueblo de Dios, que era el pueblo de Israel, o sea, los descendientes del patriarca Abraham, así lo expresó: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la Casa de Israel (V. Mateo 15:24) porque ellos gozaban en ese entonces las prerrogativas divinas; sin embargo, por la dureza de su corazón, el Alto Dios se apartó de ese pueblo (V. Lucas 13:34).

El Siervo de Dios continuó explicando que siempre que el pueblo se apartaba de las leyes de Dios, Dios los abandonaba y era cuando ellos caían en manos de sus enemigos y el desastre se venía sobre ellos y aunque tenían físicamente los pergaminos con las leyes escritas, al no tener un Enviado de Dios, los falsos maestros que se levantaban por su propia cuenta, tergiversaban los textos sagrados par acomodarlos a sus bastardas conveniencias y así, no permitían que Israel sirviera a Dios con rectitud y limpieza, de tal manera que cuando Cristo vino a este mundo, encontró a unos seudo maestros de la ley conocidos como fariseos, que interpretaban la ley de forma distinta a los jebuseos que también eran interpretes en el judaísmo.

Ante esa situación -continuó enseñando, el pueblo se inclinaba a la enseñanza que más le agradaba, aquella que más se acomodaba a sus intereses carnales, hasta que llega Cristo y los identifica con la verdad de su evangelio, “¡Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando” (V. Mateo 23:13) -enseguida puntualizó: “Entonces si un líder religioso, predica un evangelio equivocado, no solamente él se va a condenar, sino que también arrastra a aquellos que oyen y escuchan su palabra”.

Hecha la aclaración, observó la importancia de ver, escudriñar, preguntar cuál es el camino verdadero de Dios, porque, aunque existen muchos caminos; los hay anchos, espaciosos, aparentemente bonitos, que se acomodan y acoplan al tiempo y gusto personal; unos dicen que se puede alabar a Dios con música y toman textos bíblicos para calzar su enseñanza, confundiendo la alegría carnal con el gozo del espíritu y creyendo que están adorando a Dios; sin embargo, solo hay un camino de Dios.

Con una metáfora pedagógica, demostró que en toda institución existen reglas a las que el individuo tiene que sujetarse; desde los niños pequeños en la escuela, hasta los adultos en el empleo, por poner algún ejemplo; llámese, horario, uniforme, imagen, etcétera, todo ello con el fin de obtener los beneficios que brinda dicha institución “Lo mismo es con Dios” -señaló; En ese mismo sentido, la semana pasada recordó que, cuando el pueblo de Israel salió de la esclavitud de Egipto, quisieron adorar a Dios a través de imágenes, porque no conocían a Dios y eso es lo que habían aprendido durante su esclavitud. Es entonces cuando Dios establece reglas, mandamientos de acuerdo con su voluntad, mejor conocidas como La Ley de Moisés.

 

La doctrina como primera característica

“Ahora pues, si diereis oído a mi voz y guardareis mi pacto, vosotros, seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos” (V. Éxodo 19:5) –fueron las palabras de Dios para dejar claro que no cualquiera podía ser pueblo de Dios. Este ejemplo lo tomó como referencia, porque el pueblo antiguo de Dios, fue el bosquejo a través del cual Dios quiso mostrar al mundo que él tiene voluntad propia y que en su amor está su celo, razón por la que cuando el pueblo obedecía era bendecido por Dios y cuando se revelaba era castigado, pero no porque Dios fuese un Dios malo, como algunos falsos maestros pretenden persuadir, sino porque al igual que en toda institución el pueblo tenía que sujetarse a las reglas de Dios.

De manera categórica, refirió el Apóstol de Jesucristo: “Él también (Dios) puso mandamientos, Él también tiene su enseñanza, su doctrina su evangelio eterno, que fue ayer, que es hoy y que será para siempre… sin cambios, sin moldearlo a mi necesidad, a mi horario, a mis formas de querer servirle, si no que para servir a Dios lo tengo que hacer como Él lo ha mandado”. Hermosa explicación que no deja lugar a dudas.

Reiteró, que la Iglesia de Dios no se identifica únicamente porque alguien diga “lo siento en mi corazón” pues la gran mayoría de las personas también en sus iglesias, sienten que están en lo correcto; más bien la forma de identificar a la Iglesia de Dios es a través de su doctrina, que es la palabra de Dios que Cristo vino a enseñar y establecer.

Mas adelante pidió que leyeran en el libro de Isaías 4:1 “Echarán mano de un hombre, siete mujeres en aquel tiempo diciendo: Nosotras, comeros de nuestro pan y nos vestiremos de nuestras ropas, solamente permítenos llevar tu nombre” para mostrar como el Profeta Isaías ilustraba acerca de aquellas iglesias que únicamente llevan el nombre de “cristianas” pero se alimentan de su propio pan, lo que significa que no es la palabra de Cristo, sino una palabra de ellos mismos, es por ello que al no tener palabra de Dios recurren a cuentos, mitos, fábulas, chistes y toda clase de entretenimiento carnal, “otorgando la salvación con solo levantar la mano” – y a manera de aguda reflexión cuestionó: “¿Qué están haciendo esos pastores falsos, esos fariseos modernos?”

 

Ni por mayoría ni por antigüedad. Paraos en los caminos y preguntad

En el clímax de su predicación, recomendó leer el pasaje bíblico de Jeremías 6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos y mirad… para enseñar la forma en que Dios mismo establece que para reconocer a su Iglesia se tiene que llevar a cabo un proceso de reconocimiento a través de la observación de las demás enseñanzas, “Paraos en los caminos, quiere decir que observemos realmente, la cantidad de Iglesias que hay, considerar a cada una de ellas, las grandes las pequeñas, las que son muy antiguas, las que son nuevas. Mirar consiste en no creer a ciegas, nos dice el espíritu de Dios…” -señaló con la claridad de la luz del evangelio.

Para aquellos que aseguran estar en la Iglesia de Cristo porque son mayoría, les recordó que, a la muerte de Cristo, su Iglesia ya establecida contaba apenas con un número aproximado de ciento veinte miembros y aunque seguían existiendo grupos mayoritarios, la verdadera de Cristo era solo una, lo cual deja de manifiesto que ser mayoría de ninguna manera garantiza ser la Iglesia verdadera.

En otro punto demostró que tampoco la antigüedad prueba nada al respecto, pues el ministerio de Cristo duró apenas tres años que fue el tiempo que le tomó, instituir, organizar, establecer su Iglesia y encargársela a sus Siervos; así que en aquella época ya había otros religiosos con más antigüedad que los cristianos, que incluso databan de los tiempos de Abraham y al igual que hoy, hacían alarde de ser mucho más antiguos y sien embargo; al venir la palabra verdadera los manifiesta como falsos.

 

El poder de la Palabra de Dios

En un magistral ejemplo, el Apóstol de Jesucristo recordó el pasaje de la mujer adúltera a la que los fariseos (maestros de la ley) iban a matar a pedradas conforme a la legislación judaica. Al presentarse delante de Cristo e interrogarlo acerca del destino de la adúltera, el maestro de Galilea responde con una palabra mucho muy diferente a la esperada: “el que de vosotros esté libre de pecado, arroje sobre ella la primera piedra.” (V. Juan 8:7) Esta palabra no les permitió, tampoco les prohibió matar a aquella mujer, pero si cambió la perspectiva doctrinal de aquellos falsos maestros.

Más adelante dio un testimonio de su vida personal, vivido en un viaje de España a México cuan él era un jovencito de apenas trece años de edad: Se encontró en el aeropuerto con un sacerdote que aseguraba que todas las iglesias eran iguales porque nadie le había respondido la siguiente pregunta: ¿Cuál era la diferencia entre la iglesia católica y La Luz del Mundo? “y verás que todos creemos en el mismo Dios, creemos en el mismo Jesucristo…” -aseguraba el cura.

Aquel jovencito le respondió: “Dígame usted: Cualquiera de los dogmas, que la Iglesia Católica Apostólica Romana, el que usted quiera, la adoración a María las indulgencias, el purgatorio… demuéstremelo con la palabra de Dios, que es conforme Cristo nos lo enseño”. Ante esta petición para la que el sacerdote no tenía respuesta bíblica, optó por responder: “Bueno, es que el papa, recibe también revelación”, a cuya respuesta el joven estuvo de acuerdo que en la Iglesia de Cristo debe haber revelación de Dios, pero que dicha revelación concuerda con el testimonio escrito en las sagradas escrituras –y refirió: Un Apóstol enseñó que “si aún nosotros (los apóstoles) o un ángel del cielo os anunciare un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (V. Gálatas 1:8) -y le exigió: Demuéstreme con la biblia, que cualquiera de esos dogmas está basado en la palabra de Dios y yo con este mismo libro le voy a demos que todos esos dogmas son contrarios a la enseñanza y a la voluntad de Dios”.

Ante la nula posibilidad de respuesta, el hombre solo le dijo: “ya muchacho me tengo que ir a abordar, fue un gusto conocerte”. Ya en el avión coinciden en asientos juntos y al percatarse el religioso, se va a sentarse en otro lugar. Con este ejemplo dijo el Apóstol: Gloria a Dios porque nos ha permitido conocer su verdad… porque esta doctrina es santa, porque esta doctrina viene del cielo, no se aprende en seminarios, no se aprende en escuelas, decía el Apóstol Pablo: este evangelio yo no lo aprendí, ni lo recibí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo” (V. Gálatas 1:12).

 

Santifícalos en tu verdad, Tú palabra es la verdad

Próximo a concluir su ponencia, deseó aclarar que la Iglesia La Luz del mundo respeta de manera absoluta a todo individuo que busca la verdad de Dios, pero esta en contra de aquellos líderes que saben que engañan a las almas necesitadas con sus fábulas y herejías inventadas por ellos mismos y pidió leer Juan 17:17 “santifícalos en tu verdad, tu palabra es la verdad” para aclarar que la verdad de Dios es su palabra, esa palabra que cuando el ser humano la obedece es santificado, por ejemplo en el bautismo como un sacramento establecido por Cristo, dónde el hombre recibe el perdón de todos sus pecados.

Finalmente citó Mateo 7:21”no todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos 22 muchos me dirán en aquel día: Señor ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”.

Aclaró el Apóstol que “aquel día” del que habla el texto, es el día del juicio, al que necesariamente todos debemos comparecer (V. 2ª Corintios 5:10) y donde aquellos que profetizan en su nombre (predicadores) y los que en su nombre echan fuera demonios para engañar a los corazones ingenuos, aquellos que por obra de satanás le dicen a la gente cuando recibe un favor, un milagro de Dios “mira, este milagro te lo hizo esta imagen, este hombre, este santo, este animal, este astro…” el Señor Jesucristo les dirá en aquel día “Nunca os conocí” (Verso 23).

 

Invitación

Al concluir su elocuente tema y con la seguridad de que aquellas almas que escucharon el mensaje de salvación, fueron abiertos sus ojos de la fe porque Dios es en su hablar; se dirigió a ellos: “Entonces yo invito a todas las visitas, que hoy nos honran con su presencia, a todas las personas que no son de nuestra Iglesia, que has visto en la Iglesia del Señor nuestra forma de orar diferente, que has visto en la Iglesia del Señor, nuestras alabanzas diferentes, nuestro vestuario, el velo de las mujeres, que has visto que su hermano, está dirigiendo la Iglesia ¡No tengas temor, no tengas miedo!, ¡Pregunta! (las dudas que tengan con respecto a la Iglesia La Luz del Mundo) y aquí, este libro da testimonio que nosotros somos la Iglesia del Dios Vivo Columna y Baluarte de la Verdad”.

Y a quienes ya pertenecen a la fe de Jesucristo los exhortó: “Así es que habéis recibido este evangelio por gracia, habéis recibido este evangelio por misericordia, entonces nos corresponde también ofrecerlo a la humanidad y cuando llegues a la casa y te digan: ¿Quién es Señor? yo soy de la Iglesia La Luz del Mundo, la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad ¿Y eso qué es? o ¿Por qué me viene a predicar?, ¡Ah, es que hay un hombre sobre la faz de la tierra, el cual me ha encomendado y me ha dicho que esto que he recibido de gracia, yo lo comparta, permítame compartir esta verdad y sea usted que juzgue si mi palabra es de verdad, o es de mentira”.

 

Despedida

“Hermanos de Aguascalientes, yo tengo el deseo de volver nuevamente a vosotros y yo sé que a mi regreso, no seréis únicamente los que estaréis aquí presentes, yo sé que por la predicación de este evangelio miles de almas han de venir y la próxima vez que venga su hermano, este lugar quedara pequeño, porque aquí habrá un hermoso y grande y pueblo, que alabe al Señor” -aseguró con la fe y seguridad de que Dios cumplirá también en Aguascalientes, aquella promesa que le hizo: “si hoy ves este pueblo grande, yo lo voy a multiplicar mucho más…”.

Invitó a todos los reunidos a entonar el himno 316 intitulado: “Libro santo por Dios inspirado”. Antes de entonar el himno quiso aclarar que no es una presunción de la Iglesia, que todo lo que en esta Iglesia se practica es doctrina de Cristo y está respaldado en el testimonio escrito de la Santa Biblia. Aseguró en referencia al canto y con la autoridad que Dios le ha conferido:

“Tuvimos un libro abierto, desde aquel 6 de abril hasta aquel 9 de junio de 1964 llamado Aarón Joaquín y desde aquel 9 de junio del 64 hasta aquel 8 de diciembre de 2014, tuvimos otro libro hermoso, llamado Samuel Joaquín, y cuando agrado a Dios, que me aparto desde el vientre de mi madre; puedo decir desde aquel 8 de diciembre, ese libro sigue abierto y trae salvación hasta los confines de la tierra”. Los creyentes en la Elección de Dios se estremecieron con esta palabra y alabaron a Dios con una exclamación jubilosa procedente del sincero sentir de sus corazones.

Así unidos entonaron esa hermosa alabanza que en una de sus estrofas exclama: “Sigue siempre brillando en el mundo, que millones tu luz desconocen y que, al fin de tu influencia, ellos gocen…” Al finalizar la alabanza, invitó a todos los reunidos a adorar a Dios y a su Hijo Jesucristo, quien en efecto fue crucificado y murió, pero a diferencia de lo que muchos creen, Cristo no quedó colgado en la Cruz, porque resucitó al tercer día y hoy está a la diestra del Padre lleno de poder y de gloria.

Toda la Iglesia se entregó piadosamente en santa adoración, como un incienso que subía de la tierra al cielo y del que indiscutiblemente el Dios de dioses y Señor de Señores, se agradó.

Finalmente se despidió del lugar preguntando: “Iglesia de Aguascalientes ¿Habéis creído en tu hermano Naasón Joaquín?” Un rotundo amén confirmaba la respuesta de la multitud, “¿En realidad aceptáis que Dios me hablo para estar frente vosotros?” Sin atisbo de duda, se volvía a escuchar el Amén, “Si vuestra fe, si vuestra credibilidad es sincera y honesta; entonces seguiréis dando testimonio de esta verdad…No olvides, de gracia habéis recibido este evangelio, de gracia dadlo, anunciad al mudo y decid con toda libertad: un Apóstol de Jesucristo me ha mandado… si así lo hacéis, Dios te bendiga, Dios te prospere y Dios te multiplique y hasta que yo vuelva a vosotros, os digo la paz de Dios y la gracia de Cristo quede en vuestros corazones, Dios los bendiga y guarde”.

Fue así como el Apóstol y maestro dejó esta cátedra de bendición para todas las almas que lo escucharon esa mañana y que al partir de ese lugar sus copas internas, las del corazón, iban rebosando para compartir a otros lo que ellos recibieron esa hermosa mañana.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.