Presentación Apostólica en Boca del Rio, Veracruz

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Es un día soleado, pero el estadio Luis “Pirata” Fuente está cubierto plenamente por el manto de la Elección apostólica. Todos de blanco aguardan la llegada majestuosa del santísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García.

A las 10 de la mañana en punto dio inicio la consagración presidida por el hermano P.E. Benjamín Joaquín quien, después de la oración de reconciliación, pidió el canto 273: Jehová Dios mío, a ti clamé y me sanaste… Refirió de aquel momento en que la iglesia se encontraba afligida y Dios se manifestó a través de la Elección de nuestro hermano Naasón Joaquín.

A las 10 de la mañana con 18 minutos, Imponente y majestuoso, vestido de traje oscuro y corbata vino, hizo su arribo al estadio el excelentísimo Apóstol de Jesucristo, acompañado de los pastores Uzziel Joaquín, Daniel Núñez, y el D.E. Atlaí Joaquín, de E.U., los pastores Benjamín Chávez y Arístides Navarro de El Salvador, C.A., Ramón Cayunao de Costa Rica y Pedro Ramírez de Honduras; además de los pastores, locales y distritales del Estado de Veracruz. “Me llena de alegría ver vuestros rostros hermosa iglesia de Veracruz, hermosa esposa del Cordero” dijo el Apóstol ante una multitud efervescente en sus corazones y en sus cuerpos que lloraban y gritaban llenos de júbilo espiritual. “Dios les pague hermoso coro de El Salvador por acompañarme en ésta mi segunda gira…”

Después de invitar a los hermanos a hacer una oración para agradecer a Dios esta bendición, el hermano P.E. Efraín Alvarado le dio la bienvenida a nombre de todos los hermanos del Estado de Veracruz, haciendo referencia a la elección que Dios hace de sus escogidos desde antes de la fundación del mundo, pero también la elección nuestra para ser los hijos de Dios y hacernos parte de este linaje escogido. Todos los hermanos comenzaron a cantar el himno de bienvenida: “Bendito es el que viene en el nombre del Señor”.

Enseguida el Apóstol del Señor se dirigió a la multitud: “Mi saludo y mis primeras palabras para vosotros hermanos de Veracruz, son los del cántico de Belén… Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad para con los hombres”.

Dijo que reencontrarse con el Estado de Veracruz es reencontrarse con una parte de nuestra historia. Fue en este lugar donde el Varón de Dios escuchó la voz que le decía: “Tú eres ese Ángel”… Enseguida invitó a los hermanos a cantar el himno 61 Bendito sea el Rey de reyes que con su brazo fuerte nos libró, bendito sea su santo nombre porque él nos dio grande protección.

Al terminar el canto dijo a todos los oyentes: “Iglesia de Veracruz, tengo una pregunta para ti: ¿También en ustedes hay grande alegría y contentamiento?”. Posteriormente hizo referencia al día en que Dios quiso levantar al Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores y la incertidumbre que había en la Iglesia hasta el día 14 de diciembre en que Dios manifestó su voluntad y volvió a preguntar: “¿También a vosotros tocó el manto de la Elección?” Un estruendo hizo cimbrar el estadio ante la respuesta unánime y un Amén que alegró el corazón del Elegido de Dios. “¿Quién dice la gente que es Naasón Joaquín? ¿El hijo de Samuel Joaquín? El humanista que continuará? ¿Quién es para ti Naasón Joaquín?”

Toda la Iglesia respondió a una sola voz: “¡El Apóstol de Jesucristo!” “Yo te digo: Bienaventurada, porque esto no te lo reveló carne ni sangre sino mi Padre que está en los cielos”, confirmó el Apóstol del Señor.

 

Las promesas de Dios a sus enviados

“A la iglesia de Veracruz la quiero comparar con aquella piedrecita que tomó Jacob en aquel lugar donde Dios le manifestó lo que sería en un futuro ese lugar. También en este lugar, hace más de cincuenta años, en la calle Francisco Canal se oyó una voz que le decía a un joven: ‘Ese Ángel eres tú’. Esa profecía le decía que llegaría a todo lugar, tribu y lengua. No lo cumplió en el instante, sino que fue una promesa como la que le dio a Jacob, como una piedrecilla que se convertiría en un grande monte.

“A su hermano Naasón también Dios le hizo una promesa. No vengo a corroborar porque dude de la promesa. Hoy vengo a gozarme en el cumplimiento de esa promesa que Dios le hizo a nuestro hermano Samuel, porque el que le hizo esa promesa a él, es el Dios vivo, por eso hoy vengo a decir: Señor, tenías toda la razón. Por eso hoy consiguen este recinto porque no hay un lugar en todo el Estado donde nos puedan recibir. ¡Qué hermoso monte!

“Hoy vemos con certeza el cumplimiento de esa promesa. De acuerdo a los informes, no existe un lugar en todo el Estado para albergar a tanta gente, ni aún en Fortín con todos su espacios. Es que has sido una iglesia privilegiada… Dios tenía que engrandecerte para que fueras ese testimonio.”

 

Dios es un Dios de promesas

Números 23:19 Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta, ¿él dijo y no hará, habló y no o ejecutará?

Nuestro Dios es un Dios de promesas, pero no de promesas incumplidas. Es un Dios que cumple lo que promete, no es como el hombre que engaña para no cumplir.
Es bonito comprender que todo lo que él hace, lo hace por base de promesas.

Las promesas de Dios son inmutables, firmes, e infalibles, como lo narra la Biblia en Santiago 1:17 “en él no hay cambio ni sombra de variación.” Siempre ha hablado así Dios al hombre.

 

Dios siempre se ha valido de sus enviados.

Hebreos 1:1 Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas.

Ejemplo: Dios le dijo a Abraham que sería engrandecido y que de él saldrían naciones, pero Dios se olvidaba que Abraham ya era anciano y que le quedaba poco tiempo de vida.

¿Por qué Dios escogió a un hombre anciano? Precisamente para manifestar en él su poder. “Bendeciré a los que te bendijeren y serán benditas en ti todas la familia de la tierra” ¿Abraham vio en vida el cumplimiento de esa promesa? No, porque aquella promesa no era para el hombre sino para la Elección de aquellos tiempos, por eso le dijo que su esposa tendría un hijo, porque también en su simiente se cumpliría esa promesa a pesar de que Sara era estéril.

Gálatas 3:16 ahora bien a Abraham son hechas las promesas y a su simiente no dice a las simientes…

El hombre que le pone límites a las promesas de nuestro Dios es un hombre necio.
Dios espera que nosotros creamos a sus promesas, pero el que no es de Dios reprocha, el que no es de Dios cuestiona; ¿Cómo va a hacer Dios? y ¿por qué va a hacer así?

 

Las promesas de Dios tienen un propósito: Seguir el ejemplo de fe

“Para que al que cree le sea contado por justicia.”

Las promesas de Dios a veces son incomprensibles para la mente humana pero para el que cree, son motivo de gozo. Al llegar a vosotros hermanos de Veracruz, su hermano se alegra al ver el cumplimiento de sus promesas, puedo decir: Veracruz, tierra de las promesas cumplidas de nuestro Dios, puedo decir que tú eres la prueba de la inmutabilidad de nuestro Dios.

“Por aquí pasaron dos grandes hombres de Dios, Aarón Joaquín y Samuel Joaquín, a ambos hizo promesas de bendición. Su hermano Naasón también ha recibido una promesa de parte de nuestro Dios y yo no dudo de su promesa. Nuestra reunión aquí obedece al cumplimiento de esa promesa; ‘YO haré la obra en ellos y creerán en ti como un solo hombre'”.

Narró el testimonio de los pastores Ramiro Hernández y Efraín Alvarado quienes al recorrer sus respectivos Distritos no encontraron un solo hombre que no creyera en su elección, y para ratificar ese testimonio volvió a preguntar a los presentes: “¿Han creído en mi elección?” Y la voz unánime se oyó en ese lugar resonar con un rotundo Amén.

2ª Corintios 1:20 Todas las promesas de Dios son en el sí y en el amén por medio de nosotros…

Refirió que aunque casi no había ido a esos lugares y aunque solo sabían que era el hijo de Samuel Joaquín, “cuando Dios hizo la Obra en sus corazones no fue necesario nada más. Por eso aquella madrugada cuando me dijo: ‘Tú vas a consolar a mi pueblo’. Yo me oponía ‘¿Cómo me voy a levantar a tu pueblo, como los voy a convencer, como voy a convencer a tus ministros?’ Pero él me decía: ‘Tu honra el cuerpo de mi Siervo Samuel y el próximo domingo yo voy a hacer la Obra en sus corazones, como un solo hombre y aún en el Cuerpo Ministerial yo voy a trabajar para que todos crean’”.

Acerca de la promesa que le hizo Dios al Apóstol de Jesucristo Aarón: “Tu nombre será… y lo haré notorio por todo el mundo” preguntó: “¿Nuestro hermano Aarón vio cumplida esa promesa? ¿No? ¿Falló Dios entonces?” Agregó: “No, porque las promesas iban dirigidas a la restauración de este pueblo, porque la promesa no iba dirigida a un hombre, la promesa iba dirigida a la Elección, a la restauración de estos años. Como en el tiempo antiguo decían: Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, cumple las promesas que hiciste a nuestro padre Abraham. Por eso, cuando Dios mandó liberar a Israel de la esclavitud de Egipto, es porque se acordó de su promesa hecha a él.”

Cuando el Varón de Dios y Apóstol de Jesucristo Aarón llegó a San Martín de las Flores, Jalisco, en México, Dios le dijo: “Aquí tengo un grande pueblo que me servirá.”
También el hermano Samuel se dio cuenta de esta promesa, por eso nos dijo el último Junio que nos habló: Muchos me preguntan ¿Qué va a pasar con este pueblo? Y yo les digo: Tendréis grandes bendiciones, seréis muy felices…’ Así también a mí me preguntó el Señor ‘¿Cómo ves este pueblo? -Muy grande, muy hermoso-. ‘Pues yo lo voy a engrandecer aún más’ me prometió Dios.”

Entonces dijo a la Iglesia de Veracruz: Yo te prometo hoy que cuando acabe esta gira universal volveré a esta tierra y quisiera que todos mis hermanos trajeran un alma y que este pueblo se haya multiplicado. No tengas temor, Dios me lo prometió… Predica, da testimonio, avienta las redes y serás testigos de que la promesa de Dios se va a cumplir, ya se está cumpliendo.

Recordó cuando pidió doscientos jóvenes a la iglesia de Colombia pensando que quizá serían muchos y los pastores le dieron testimonio que con su sola visita ya habían llegado miles de almas a ese lugar. “Yo te invito que te unas a esta batalla espiritual… Porque en ti Dios cumplirá también estas promesas”.

 

Despedida

“No vine a confirmar tu fe porque la Obra la hizo Dios aquel 14 de diciembre…yo puedo dar testimonio: Yo fui a Veracruz y la Obra de Dios es perfecta”.

Al final pidió a los coros que entonaran el canto: Barro en tus manos.
Los tres coros monumentales del Estado de Veracruz y el coro de El Salvador, absolutamente inspirados por Dios, transportaron a los presentes una parte del cielo en la tierra. El Apóstol de Jesucristo, conmovido en grande manera, exhortó a través de la alabanza y en una mezcla de oración-incitación: “Señor, tú puedes hacerme a tu manera, pues para eso yo vine a ti”. Constriñó los corazones de todos. En la parte final del coro invitó a toda la iglesia a unirse al canto con esas preciosas palabras, entre tumultos de lágrimas y sollozos: ‘Y si vivimos, para él vivimos y si morimos, para él morimos, sea que vivamos o que muramos somos del Señor”.

“Mi corazón se llena de emociones, tierra de promesas cumplidas. El responsable de este estadio me está confirmando que hay treinta mil almas en este lugar, pero eso no será todo, Dios te va a multiplicar porque en un futuro no serán treinta mil y tendremos que dividir nuestras reuniones porque Dios cumplirá su promesa.”

Mencionó de las personas que están en los reclusorios y haciendo uso de su autoridad les dijo: “Sus pecados ya han sido perdonados, solo tienen que pagar ante la sociedad porque así es necesario.” Agradeció a las autoridades estatales y municipales de quienes dijo: “desde el tiempo de mis padres han mostrado esta amistad y ese cariño. Que Dios bendiga al gobernador de este Estado y a los presidentes municipales de Xalapa y Boca del Río”.

Al término de la reunión el hermano P.E. Daniel Núñez Ávalos invitó al Gobernador del Estado, a entregar un reconocimiento como Huésped Distinguido del Estado de Veracruz, al Apóstol de Jesucristo, nuestro hermano Naasón Joaquín. A continuación el Presidente Municipal de Boca del Río hizo lo propio ante la alegría de todos los ahí reunidos. De la misma manera el Presidente Municipal de Xalapa, Veracruz.

El Senador de la República Mexicana por el Estado de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, dijo al Apóstol de Jesucristo que Dios habrá de multiplicar los cinco millones de fieles en 50 naciones del orbe, y que pronto serán veinticinco países más.

El Apóstol de Jesucristo agradeció a las autoridades la deferencia para su persona y se despidió ante una comitiva que lo siguió como seguían a Cristo en aquellos tiempos.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.