Presentación Apostólica en Bonn, Alemania

Bonn, Alemania (Berea Internacional) — La naciente Iglesia de Alemania vivió con gran júbilo espiritual la visita y presentación en Bonn, del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, quien consoló a sus hijos en la fe, los exhortó a ser luminarias del mundo, y les anunció que pronto enviará a 25 jóvenes obreros para acompañarlos y para predicar.

El Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, exhortó a los hermanos a sentir el orgullo que experimentan los hijos de Dios, a ser un ejemplo para la sociedad y a hablar de su identidad cristiana con hechos.

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Desde su saludo a la Iglesia de Alemania, el Ungido de Dios ya había mostrado su alegría por estar en este lugar, cuando dijo: “La paz de Dios repose en el corazón de sus hijos aquí en Alemania y que la comunión de su hijo Jesucristo sea manifiesta en vuestras vidas. Llego hasta este país por primera vez y mis pies se posan en este lugar como un testimonio de la obra de Dios, una obra de Dios manifiesta en esta Nueva Era pues tanto en la iglesia de Bélgica, de Guinea Ecuatorial como lo es también Alemania significa para su hermano Naasón, la respuesta a las promesas que Dios me hiciera aquel 8 de diciembre del año 2014.

“Representáis entonces hermanos de Alemania, la puerta a la evangelización universal y el cumplimiento del deseo divino.

“Más vosotros sois, hermanos de Alemania, de un amor entrañable para su Hermano Naasón y os hago saber cuánto deseaba y cuánto anhelaba mi corazón estar entre vosotros y con vosotros para decirles también ¡No estáis solos! ¡Aquí está su hermano Naasón! ¡Vuestro en Cristo, entregada mi vida a vuestro servicio y beneficio espiritual!

“Así que mis pies se posan hoy en este país con la misma esperanza que el campesino mira brotar la primera rama allá en su sembradío. Cuando ve que sale aquella primera ramita, aquel primer sembradío, sabe que aquella rama que sale, que aquel verdor que está viendo, aunque sea único en aquel plantío, representa una grande bendición, representa un grande fruto y entonces aquel sembrador viendo aquella ramita espera con paciencia a que empiece a brotar y todo aquel campo se llene de ese hermoso fruto.

“Así hoy vengo yo ante ustedes. Vengo con una hermosa esperanza, esperanza en Cristo pero también en vosotros, en vuestra fe y en vuestro trabajo, porque sé que vosotros representáis ese hermoso campo fértil que algún día su hermano verá en estos lugares porque yo os digo que Alemania ¡será muy bendecida de Dios!, ¡será muy prosperada! Hoy estamos en un lugar donde estamos reunidos pocos, pero llegará el momento en el que estaremos en un lugar donde habrá ¡miles y miles! bendiciendo y alabando a nuestro Dios”.

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Al término de su presentación el Apóstol del Señor conoció uno a uno a los hermanos de esta Iglesia de Alemania, conversó con ellos, recibió también el saludo de visitantes nacidos y residentes de este país, que escucharon con mucha atención y respeto su predicación. A todos, hermanos y visitantes, les dirigió palabras de aliento y bendición, lo que despertó en ellos mucho regocijo espiritual.