Presentación Apostólica en Hermosa Provincia

El domingo 8 de noviembre, al término de la Escuela Dominical –presidida por el hermano D.E. Rogelio Zamora, responsable en turno de la Oficina Pastoral–, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García salió al balcón de su casa y dirigió un mensaje a la Iglesia y a las visitas que asisten a los cultos religiosos.

El reloj marcaba las 12:13 horas cuando el Apóstol de Jesucristo dirigió su mensaje a la Iglesia, en el que expresó la alegría que embarga su corazón al contemplar la respuesta de la Iglesia Universal, quien diligentemente se ha sumado al trabajo de la evangelización y forma parte de la batalla espiritual a nivel mundial.

Salutación apostólica

“Hermanos de Guadalajara. Iglesias que están en todo el mundo: Dios les pague y conforme ha sido la fe, el amor y la obediencia que han mostrado a mi invitación, que Dios así también les bendiga”, refirió.

Enseguida, dirigió un saludo a las visitas: “Hermanos y hermanas que nos han honrado en este día con su presencia, que aunque no han sido bautizados en la Iglesia, todavía siguen evaluando la doctrina y, parados en el camino, la están analizando: mi oración –y la oración del pueblo de Dios–será para que siga abriendo su entendimiento y su corazón… Y que vean por si mismos que la Iglesia del Señor no se predica a la fuerza”.

En contraste, comentó que hace unos días se confirmaba la visita del Papa a México, un hombre que hasta hace poco había anunciado que no quería venir a este país por no ir de acuerdo con la dirección y la autoridad de esta nación, pero –señaló– “hay algo que le ha inquietado, algo que a él no lo ha dejado en paz, y es el crecimiento de la Iglesia del Señor”.

Y agregó: “¿Nos da temor que venga? No. Al contrario, aceptamos ese reto y decimos: si él viene a querer levantar el ánimo en su Iglesia, nosotros seguiremos evangelizando, seguiremos adelante predicando al mundo entero que aquí está la iglesia, la única Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad”.

En este contexto, comentó que en días pasados se reunieron algunos sacerdotes cercanos a la colonia, y entre ellos se decían: “Tenemos que hacer algo. ¿Qué vamos a hacer? ¡Que pasen por la calle Pablo Valdez con la imagen de la virgen para que vean…!”, a lo que el Apóstol respondió: “Eso para nosotros no representa nada. Ojalá y aceptaran diálogos públicos con nosotros, supervisados por la autoridad, para que pudieran los feligreses analizar quién tiene la verdadera doctrina de Cristo. Pero solamente vienen a provocar y piensan agredir y ofender.

“Nosotros ni agredimos ni ofendemos. ¿Cuál ha sido nuestra batalla?: la de predicar el Evangelio verdadero y auténtico de Cristo. Y es una bendición para todos los hermanos que hoy nos honran con su visita –que aún son visitas– a quienes les decimos que Dios siga abriendo sus corazones”.

Recordaba también que el domingo pasado, una hermana platicaba que el sacerdote le había preguntado: “¿Ya te están lavando el cerebro en la Luz del Mundo?”, y ella respondía categórica: “No solamente el cerebro: me han lavado mi alma”. El Apóstol del Señor agregaba: “Eso es lo que hace la verdadera doctrina de Cristo. No provoca violencia, blasfemias o a que vayamos a golpear a las personas o a imponer la doctrina a la fuerza, como lo hizo el romanismo en toda la historia de su existencia. No. La Iglesia del Señor, la Iglesia de Cristo, al igual que nuestro Maestro, su única arma es la Palabra de Dios. Es todo lo que tenemos para decirle al mundo entero que aquí en la tierra está su Iglesia”.

Predestinación y llamamiento

En un mensaje directo con las visitas –incluidas aquellas que a nivel mundial visitan la Iglesia del Señor y que vieron a través de internet la señal de video–, el Apóstol Naasón Joaquín las invitó a la siguiente comprensión espiritual: “Si tú estás en este lugar, en este momento y has venido las semanas anteriores, no ha sido ni la casualidad, ni la amabilidad de tu familiar, ni la de tu vecino, ni la de tu pariente que te invitó. ¡No! Ellos solamente son los medios que Dios está usando para que tu hayas venido a este lugar y escuches su palabra. Esta es la obra y el amor de Dios manifestado a favor de ti”.

Citó la carta del apóstol Pablo a los Romanos 8:30, que dice: “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”, y agregó: “¿Desde cuándo nos conoce Dios a nosotros? ¿Ahora que vino el hermano a su primera Escuela Dominical es su primer encuentro con Dios? No.

“Dios ya había hecho un plano arquitectónico espiritual desde antes de la fundación del mundo, en donde ya había plasmado todo lo que iba a hacer en la existencia de este mundo. Ahí, en ese plan anticipado de Dios –antes de que todas las cosas fuesen–, ya había determinado enviar a Jesucristo, su hijo amado, al mundo; ahí, ya había elegido a sus apóstoles: a Pablo, a Pedro, a Juan, a Tomás, a Bartolomé…, ahí, Dios ya había conocido al hermano Aarón, al hermano Samuel y al hermano Naasón; ahí, a ustedes ya los había determinado para este plan. Pero algo más hermoso y maravilloso: ahí, en ese plan, Dios ya te había conocido a ti, porque tú fuiste predestinado para esta gracia.

“Hoy no estás en este lugar por casualidad: Dios ya te conocía y había escrito tu nombre en el libro de la vida, solamente buscó el momento exacto, tu hora y tu tiempo para acercarte a su verdad. Por lo anterior, hermanos visitas, si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón. Porque también a los que llamó a ellos también los va a justificar”.

La justificación y el bautismo

En otro momento, el Apóstol de Jesucristo habló de la justificación y preguntó a la Iglesia lo siguiente: “¿Cómo nos justificó el Señor? ¿Recuerdas el día cuando bajamos a las pilas bautismales? ¿Que sucedió en este momento?”; y enseguida respondió: “Nuestro Dios, nuestro señor Jesucristo, perdonó todos nuestros pecados, porque para eso es el bautismo”.

En contraparte, destacó cómo en las iglesias falsas celebran sus “bautismos”: a un niño recién nacido el sacerdote le rocía agua su cabecita, aún cuando no tiene conocimiento ni decisión propia Además, ¿qué pecado puede tener un bebé? Para poderse bautizarse, se necesita el criterio propio, la decisión de cada quien para decir: creo o no creo.

El Apóstol del Señor abundó en lo anterior: “Dios nos ha dado un libre albedrío para poder elegir lo que a nosotros más nos convenga o queramos. Así sea en contra de su voluntad, somos libres de elegir. Y si tú estás en este lugar es porque tú decidiste elegir servir al Señor. Así es que, Dios ya te predestinó y te trajo.

“El primero de enero tendremos un servicio de bautismo de visitas, en donde veremos el resultado del trabajo tuyo, Iglesia del Señor, de lo cual te debes sentir honrada y orgullosa de que Dios te usó como medio para que trajeras a tu familiar, a tu amigo, a tu vecino, a tu compañero de trabajo o de escuela. Te tienes que sentir orgulloso y digno de que por medio de ti Dios trajo a esa visita. Y cuántos de ellos ­–yo creo que serán cientos– bajarán a las aguas bautismales, y en ese momento, aquellos que predestinó y llamó, Dios los va a justificar, perdonando sus pecados”.

Ser hijo de Dios: hermosa gloria y dignidad espiritual

El Apóstol Naasón Joaquín resaltó el significado de la glorificación, siguiente etapa de la justificación: “Aquel hermano y aquella hermana (visitas) que baje a las aguas bautismales, en el momento en que se invoque el nombre de Jesucristo para la remisión y perdón de todos sus pecados, y salga de aquella agua, el Señor le dará una gloria única”
Así abundó: “Aunque el mundo es creación de Dios, no todos son hijos de Dios, sino aquellos a quien Él les quiere dar aquella hermosa dignidad y hermosa gloria”. Adelantó a las visitas, a quienes invariablemente llamó hermanos, que cuando den el primer paso de obediencia, el bautismo, y emerjan del agua, se oirá en el cielo una hermosa voz que dirá: “Él y ella también son mi hijo amado y mi hija amada”. Y agregó: “Dios nos dará esa gloria que solamente Él puede dar. Porque yo no puedo ser hijo de Dios nada más porque yo quiero. Para poder se hijo de Dios es Él el que me tiene que adoptar.

“Hermano y hermana: ‘¿Quieres dejar de ser una creación de Dios para convertirte en un hijo de Dios? Un hijo de Dios que gozará de su protección y bendición, pero sobretodo que permanecerá en él la promesa de vida eterna el día que dejemos de existir en este cuerpo. Que Dios te ayude, porque mi oración y la oración de toda la Iglesia, no nada más es y será para las visitas de aquí de Guadalajara, me refiero a todas las visitas que en el mundo están yendo –y las que seguirán yendo, porque yo sé que seguirán viniendo a la Iglesia del Señor, muchas más almas. Que Dios abra sus corazones.

“Ha sido para mí una hermosa satisfacción y alegría escuchar que no solamente los hermanos traen visitas; ellas también llegan y nos preguntan: ‘Yo no soy hermano, pero a mi me ha gustado. Siendo yo visita, ¿puedo invitar a otras personas? ¡Qué bendición tan hermosa!”.

El Evangelio de Cristo no es impositivo ni violento: es persuasivo

Antes de despedirse, el Apóstol del Señor comentó que mientras el Pueblo de Dios marcha con gozo, con alegría y su avance es de triunfo en triunfo, los intolerantes de siempre pretenden contrarrestar a los batallones espirituales a través de provocaciones y amenazas: “Llegaba un hermano y me decía: ‘Donde estamos predicando ya nos están amenazando’. Estas son las ‘formas’ de obrar de aquellos que no conocen a Dios. Las que siempre han buscado, sea por medio de cruzadas o de guerras cristeras, imponer su doctrina a la fuerza. Nada que ver con Dios ni con nuestro Señor Jesucristo”.

Y abundó: “Jesucristo es amor, es verdad, es amparo, y tú lo estás demostrando por medio de tu trabajo espiritual, porque a nadie obligaste para venir y a nadie amenazaste para que crea a esta verdad. Dios te está dando ese libre albedrío para que ellos –las visitas– disciernan la doctrina que están escuchando y entonces sí vayan y pregunten a sus pastores o sacerdotes: ‘Ahí nos enseñaron esto, explíquenos a la ley y al testimonio, que los hermanos de la Luz del Mundo están equivocados’, y qué hermoso cuando regresan y comentan: ‘No pudieron darnos respuesta’… Y tienen razón, porque ninguno puede contestar esta doctrina santa que Dios ha revelado, y que no es de hombres ni por hombres: es una doctrina que viene del cielo”.

Es en el contexto anterior, dijo, el país se llena de regocijo: “Viene un hombre que predica la imposición y que avala las doctrinas falsas. Ante ello, aceptamos el reto. Que venga, porque aquí estaremos para seguir predicando. No para agredir, no para golpear, no para pelear físicamente… para predicar el Evangelio de Cristo y a la luz de la verdad decir: ‘Somos la Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad’”.

Despedida

Al final de su mensaje, el Siervo de Dios invitó a la Iglesia a cantar la alabanza “Marcha con gozo” (n. 338), que en una de sus estrofas y su coro refiere: “Si tú quieres venir a Jesucristo, deja este mundo y toda su ilusión; ven ahora a los pies de Jesucristo, goza la dicha y también de su perdón. // Este es el Pueblo que Dios había escogido, estaba esparcido por el mundo y el error. Ahora Cristo por piedad lo ha recogido, ven a recrearte en el banquete de amor.//…”

Sus palabras de despedida fueron emotivas para los hermanos y las visitas: “Fiel y leal Iglesia de Cristo, Dios te siga engrandeciendo y prosperando. Hoy estamos viendo cumplidas las palabras que el 9 de junio de 2014, en este balcón, dijera el Apóstol Samuel Joaquín: ‘Y qué va a suceder en un futuro. Yo les voy a decir qué va suceder: sois hijos de Dios, seréis engrandecidos y seréis prosperados’ (…). Y ahora yo te digo, agregando a esas palabras, no sólo eso: ‘La bendición será muy abundante, muy grande… solamente nos toca poner nuestro granito de arena y veremos grandes maravillas y manifestaciones de Dios’.

“Me quedo muy contento y satisfecho. Que hermoso es contemplar a la Iglesia llena y también ver un sinnúmero de visitas que nos están acompañando. No te olvides de ellos: también tienen sus necesidades, sus aflicciones y sus luchas, como sin duda muchas veces tú las estuviste, pero les decimos a ellos: ‘Confiad: Cristo venció al mundo, nosotros vencimos al mundo y ustedes también lo han de vencer”.

A once meses de su glorioso Llamamiento, el Apóstol Naasón Joaquín se despidió de su amada Iglesia, esparcida por los cinco continentes, y de las visitas que, en breve, bajarán a las aguas del bautismo a nivel mundial: “La paz de Dios y la gracia de Nuestro Señor Jesucristo quede en vuestros corazones. Dios les bendiga”.