Visita Apostolica a la Iglesia de Denver

La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad: La Luz del Mundo en la ciudad de Denver, Colorado, USA; tuvo la bendición de recibir la visita del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García.

El apóstol del Señor saluda a la Iglesia y les expresa que siente una grande alegría de verles en este lugar. En su enseñanza apostólica les habla de el significado que trae para muchas personas estos días que les llaman festivos y explica que para la Iglesia del Señor es una oportunidad de convivir con la verdadera familia espiritual, aquella con la cual conviviremos en el cielo, porque allá ya no habrá la relación familiar que tuvimos en la tierra sino la relación de hermanos que somos por que Dios nos llamó para ser sus hijos.

Enseña el por qué nos llamamos hermanos unos a otros en la Iglesia y dice: “…la razón es porque hoy estamos haciendo un ensayo. Desde el momento que tú bajas a las aguas bautismales, empezamos a practicar un ensayo de por qué habremos de vivir en el cielo. Porque allá en el cielo que yo te reconozca a ti y te identifique y sepa quién eres, es porque, aunque ya no te voy a reconocer por tu físico, te conoceré por tu espíritu. Este cuerpo es un envase, únicamente un vaso, mientras que vivamos en la tierra; vaso que ha sido tomado de la tierra para servir como morada de nuestro espíritu. En nuestro espíritu aspiramos a un cuerpo nuevo, no a un cuerpo cansado o débil, nuestro espíritu aspira a otra morada eterna, a una morada celestial creada de la misma esencia de nuestro Dios”.

Por lo anterior enfatizó en que nos debemos mantener unidos con la familia que, por la sangre de Cristo, el Señor ha hecho de toda esta Iglesia. Recomendó que no juzguemos a nuestros hermanos por sus errores, que recordemos que de dónde nos sacó el Señor y que nuestro crecimiento en Dios es un proceso que se va perfeccionando día a día. Nos explicó que no nos convirtamos en fariseos contemporáneos, que recordemos que somos hijos de un Padre misericordioso y que nuestra madre es la Iglesia que Él formó.

Leyó el Salmo 133 y explicó cómo el Señor nos ha constituido sacerdotes santos, ungidos por el Señor Jesucristo para formar parte de esta familia espiritual y tener el título de Hijos de Dios y dijo: “¿Entiendes lo importante que es ser hijos de Dios? Es conservar la unidad de Dios, es que cuando ves a tu hermano entrar a la casa de oración, en vez de juzgarlo y de tener tiempo que no le veías; te acerques y te alegres de verle, porque aquello está demostrando que hay alguien en tu corazón… ¡Qué bonito es vivir en esa armonía! Iglesia de Denver, Colorado … me llena de alegría verte y te exhorto: Mantente en esta hermosa unidad espiritual. Que tu fe, que tu amor, que tu reconocimiento a la elección que Dios ha hecho en ti en tu corazón, sirva para mantenerte unido a esta familia; y por medio de la unidad espiritual sigas manteniendo ese hermosos título espiritual de ser llamado Hijo de Dios”.

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