Presentación Apostólica en Lima, Perú

“Flor del valle de Sarón, que estás plantada en loor, Soy de mi amado y conmigo sustenta, Su gozo de consolación…” con este fragmento de la alabanza número 406, con la cual los hermanos glorificaban el nombre del Señor en el desarrollo de la consagración. La feligresía reunida en esta Ciudad de Lima, capital del País de Perú (ubicado en Suramérica occidental), con grande regocijo espiritual en el corazón de cada uno de ellos, esperaban el ansiado momento en el cual arribaría el Varón de Dios a la Casa de Oración.

El Pastor Evangelista Daniel Bravo quien oficio el culto inicial (consagración) recordaba a la membresía la grande alegría que habría con todos ellos, al recibir al Apóstol del Señor; por su bendita presencia y su santa palabra –mensaje en este día- que es de vida eterna para el alma; porque al igual todos ellos han creído y aceptado que el Todopoderoso eligió a Naasón Joaquín como Siervo del Dios vivo y Apóstol de Jesucristo.

El Coro de la Iglesia para seguir aumentando el fervor espiritual, entono un hermoso himno: “La Iglesia del Dios vivo marcha, marcha al reino celestial, Naasón Joaquín Apóstol es quien guía, Con cristo nos llevara ¡Gloria en las alturas!, los cristianos cantan dulcemente ¡Gloria en las alturas a nuestro Salvador!

“Que alegría estar con vosotros…conocerles hermanos de Perú […] Soy vuestro en Cristo Jesús por su gracia y amor.”