Presentación Apostólica en Milwaukee, Wisconsin — Berea Internacional

octubre 16, 2016

(Coordinación de Crónica Apostólica) — En la tercera y última presentación oficial del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, en la octava etapa de su gira universal, el eco de su voz continúa resonando por todo el mundo. A esta transmisión simultánea se añaden además de las 53 naciones conquistadas para Cristo, los hermanos de Polonia y próximamente, China y Japón.

Milwaukee es la ciudad más grande en el estado de Wisconsin, Estados Unidos, y del condado de Milwaukee, está situada al norte de Chicago al lado del lago Míchigan, es administrada desde 2004 por el Alcalde demócrata Mayor Tom Barrett pero con un estado gobernado por el republicano Scott Walker desde 2011.

Por su parte el Wisconsin Center, es el anfiteatro más grande del centro de Wisconsin en Milwaukee, aquí es donde se presenta el Presidente Barack Obama y los grandes personajes que vienen a esta ciudad número veintidós en la geografía de Estados Unidos de Norteamérica.

La mañana del domingo 16 de octubre los hermanos que con anticipación fueron notificados acerca de la visita apostólica a esta ciudad norteamericana y se habían estado preparando en todos los sentidos; contaban las horas y los minutos para el momento de este grandioso encuentro con el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García. Los niños engalanados con su uniforme blanco, los coros cantando, las trompetas listas y toda la Iglesia vestida de blanco aguardaba el momento cumbre.

El P.E. Joel Meza Álvarez, subió al estrado a las diez de la mañana en punto y dijo a toda la Iglesia: “Nuestra alma anhelaba este momento, alabemos a Jehová y digamos Viva Jehová y sea bendita la roca de nuestra salvación porque hoy es un día glorioso”. La multitud de almas reunidas alzaron sus manos para bendecir a Dios por su gran misericordia.

 

Bienvenida

Eran las 10:22 de esa mañana cuando las trompetas se dejaron oír en todo el Down Town (primer cuadro de la ciudad) de Milwaukee, anunciando el arribo del Ungido de Dios a las instalaciones del Wisconsin Center donde cientos de niños los esperaban vestidos de ropas blancas, palmas en sus manos e infinidad de cartelones donde manifestaban su adhesión y reconocimiento a quien Dios ha elegido. La alegría del Hombre de Dios se hizo manifiesta no solo en su sonrisa, sino aún más en las múltiples bendiciones que derramo sobre los pequeños que con orgullo declaraban: Somos la Iglesia del presente.

Después de recorrer un largo recibidor se abrieron las puertas para darle la entrada al gran salón donde nuevamente las trompetas anunciaron su presencia. La Iglesia en el interior exclamó con gritos de alegría y lágrimas en sus ojos el amor y reconocimiento a quien Dios ha enviado. El joven Apóstol recorrió lentamente el pasillo central, impartiendo bendiciones que abarcaron a todos los presentes y finalmente llegó a su Ministerio desde donde con una seña invitó a todos a hacer una oración de acción de gracias a Dios por este hermoso encuentro.

Tras la oración, las iglesias reunidas entonaron el himno compuesto por el P.E. Juan Almaguer (de célebre memoria) “Los campos con flores” que resalta en su coro: “Bienvenido seas hoy Embajador que anuncias al mundo mensaje de Amor” y al finalizar el himno, tomó la palabra el Pastor y hermano del Apóstol, Benjamín Joaquín, quien recordó el conmovedor testimonio de su infancia cuando iban -al entonces pequeño aeropuerto de Guadalajara, a recibir a su padre el Apóstol Samuel Joaquín Flores, y al percatarse del arribo de los aviones, exclamaban: “En este avión viene mi papá” pero ahí no venía y así sucesivamente hasta que por fin llegaba. –“así nos sucedió a nosotros hoy; decíamos: En ese avión viene nuestro padre, pero aún no, estaba en Santa Fe y después continuábamos, en ese avión viene nuestro padre, pero aún no, estaba en Chicago, hoy nuestros corazones saltan de alegría porque nuestro padre está con nosotros.

Continuó recordando la infancia cuando corrían con su padre y lo abrazaban llenos de alegría, y solicitó permiso para repetir la historia pero ahora en un sentido espiritual, dando un abrazo de bienvenida al Apóstol de Jesucristo en nombre de todos y cada uno de sus hermanos presentes, quienes ante tan emotivo acto, derramaron lágrimas de regocijo espiritual.

 

Antecedente de la explicación doctrinal

“Iglesia de Wisconsin, Iglesia de Minnesota, Iglesia de Iowa, ¡qué alegría y que ansia sentía mi corazón por estar con vosotros, porque también yo os amo en Cristo Jesús!… ustedes me ven como un padre en la fe y yo los veo como mis hijos espirituales” -Fueron las primeras palabas del Apóstol a los hermanos concentrados en el Wisconsin Center, de Milwaukee.

Enseguida pidió entonar el himno n.29 de los himnarios vigentes que en su coro refiere: “He peleado la batalla Señor, le diré mi carrera al terminar” y mencionó que dos días antes, vino a su mente entonar esta alabanza y al entonar el coro de la misma, por instinto levantó su mano, fue entonces que hizo mención de los hermanos que le acompañan en esta octava etapa de su gira universal. Los pastores Antonio Adán, Job Zamora, Jesús Orozco y Leandro Ramírez quienes han peleado la buena batalla desde el tiempo del Apóstol Aarón Joaquín y otros pastores que sirven en la Viña del Señor desde el ministerio del Apóstol Samuel Joaquín a la fecha, pero que ambos (aunque en circunstancias diferentes) han gozado exactamente la misma bendición y en todo tiempo han disfrutado de su servicio al Señor; porque desde el 6 de abril de 1926 en que Dios manifestó Su Elección en esta tierra, este pueblo es un pueblo feliz porque tiene, quien en representación de Dios lo proteja.

 

Tema: El libre albedrío

Conforme pasa el tiempo se siguen confirmando las promesas que Dios ha hecho a su Elegido; a tan solo dos años de distancia, el Apóstol Naasón manifiesta no contemplar un pueblo que se lamente, sino un pueblo feliz y próspero; en esta ocasión se agregan a las transmisiones simultáneas en todo el mundo, los hermanos de Filipinas, India, Alemania, Bélgica y Polonia. Añadió que el consejo de esa mañana tiene como objetivo formar una descendencia para Dios, porque desde el momento que fuimos elegidos por Dios, él mismo puso en nuestras manos la salvación, la cual en el libre albedrío que Él otorga al hombre, éste tiene la facultad para decidir aceptar o rechazar la salvación de Dios.

Hizo énfasis en la tristeza personal que le ocasiona oír respuestas de hermanos, que ante preguntas de personas ajenas a la fe de Jesucristo acerca de por qué hace o deja de hacer tal o cual cosa, éste contesta: “Es que en la Iglesia no me dejan”. Ante ese tipo de contestaciones el Siervo de Dios ponderó: “Esto no es verdad”, pues en la Iglesia, Dios nos ha dado un libre albedrío. “La Iglesia, no es una Iglesia impositora”, resaltó, y dijo que en la Iglesia es posible que haya hermanos que practiquen una doble vida, precisamente porque tienen un libre albedrío. La enseñanza de la Iglesia tiene como propósito dotar a nuestra alma y mente del conocimiento de la voluntad de Dios para que con dicha conciencia cada uno en particular tome la mejor decisión.

Separar el grano de la paja requiere indiscutiblemente la seguridad de quien expone lo que Dios le ha revelado. El eunuco de la Reina de Candase, que sin lugar a duda era un hombre de letras, leyó las Sagradas Escrituras sin poder entender lo que el Profeta Isaías decía, hasta que un Hombre de Dios se acercó y con la dirección del Espíritu Santo le aclaró todas sus dudas; es decir, “para entender la voluntad de Dios no basta leer la Biblia” -señaló.

Los Apóstoles de Cristo a través de la historia han dejado registro de su instrucción y enseñanza cristiana a diversos pueblos sobre la faz de la tierra: esclavos y libres, bárbaros y escitas, judíos y griegos, letrados e indoctos para que al igual que el eunuco, se establezca en ellos la comprensión de la divinidad y entonces cada quien, de su libre albedrío tome la mejor decisión. Tras haber entendido la voluntad de Dios, el eunuco pidió ser bautizado.

 

El libre albedrío es un don de Dios

Naasón Joaquín ha trastocado para siempre la idea de Iglesia como congregación “deseo formar una descendencia para Dios” –aclaró. Las filosofías de quien no tiene conocimiento de las cosas sagradas, son el fundamento hecho con huecas sutilezas que sostiene todos los “¿por qué?” acerca de la incomprensión de Dios: ¿Por qué si Dios sabe que el hombre va a cometer algún pecado, no lo detiene?, Si Dios es tan poderoso ¿por qué permite que el hombre se condene?, ¿por qué si Dios es amor, condena al hombre?, etc.

Con conceptos totalmente espirituales, explicó que Libre albedrío significa la facultad de decisión y elección que Dios deposita en el hombre a través de su Espíritu, comprobándolo con la cita bíblica de Job capítulo 32, versículo 18 “Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda”. Desde el principio de la creación es Dios quien otorga esta facultad al hombre.

Enseguida el Siervo de Dios enseñó a través de las Sagradas Escrituras, que Dios hizo al principio de su creación a un solo hombre, porque deseaba que la descendencia de aquella primera pareja fuera pura y que lo amara de corazón, con rectitud y sin contaminación. De esa manera expuso un fundamento bíblico expresado por el Profeta Malaquías en el capítulo 2, verso 15: “¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios”. Ese es exactamente el mismo objetivo de quien tiene la facultad para leer las necesidades de las almas y sin vacilación busca el progreso integral de su pueblo.

En un principio –continuó el Apóstol Naasón Joaquín–, la perfección con que Dios había creado al hombre le permitía que su creador dialogara directamente con su creación (el hombre) y cuando Dios vio que no era bueno que el hombre estuviese solo, le hizo para él una ayuda idónea y creó a la mujer; sin embargo en su enseñanza dejó claro que Dios no creó robots, ni seres inanimados sino que el hombre y la mujer fueron desde el principio, seres con sentimientos, sentido común y libre albedrío y con esas facultades divinas, les da mandamiento que guardar “…porque Dios quería tener la satisfacción de que el hombre por sí mismo, por su propia voluntad, amara a Dios” -dijo.

 

La satisfacción de Dios en la decisión de los justos

Con extraordinaria erudición, ejemplificó las diferencias entre la decisión de Adán y la del Siervo de Dios Job: “La serpiente uso de astucia… ´sabe Dios que el día que comieres seréis semejantes a Dios conociendo el bien y el mal´…”. Cuando la mujer sucumbió ante la insistencia de satanás y pudo constatar que no murió de manera literal en ese instante, fue e invitó a Adán, quien al igual que ella sintió el deseo y la tentación y finalmente accedió. Enseguida cuestionó el Apóstol: “¿Y en ese instante, Dios no estaba observando la situación?, ¿Y por qué no lo detuvo?, porque Dios quería sentir lo mismo que sintió con Job, cuando éste fue vapuleado por satanás…”.

“Job no era un robot, no estaba programado para obedecer…”, -dijo y explicó que Job era un ser humano que en un solo día sintió el dolor no solo de perder todos sus bienes, sino aún a todos y cada uno de sus hijos. Un hombre que siempre transmitió y enseño a sus hijos la piedad de Dios porque él era piadoso y que aun estando en semejante condición de aparente desgracia, su propia mujer “usada por satanás” –aclaro el Apóstol, le provocaba a maldecir a Dios y dejarse morir -y enseguida dijo: “Si Job hubiera maldecido a Dios (humanamente) lo hubiéramos entendido, porque aparentemente Dios lo había dejado por ser justo, honesto y limpio…”

“¡Qué satisfacción para Dios!”, expresó jubiloso, cuando tras una y otra vez, el Siervo Job se mantuvo firme en su decisión de no ofender a Dios a pesar de haber perdido hasta la dignidad, con una enfermedad que asemejaba a una sarna maligna. “Esa es la satisfacción de Dios”, apuntó el Apóstol del Señor.

 

Los verdaderos cristianos, la descendencia de Dios

Como oleadas sucesivas de inspiración divina, el predicador y maestro apuntó que cuando una persona llega a la Iglesia del Señor, lo primero que se hace es explicarle a través de la palabra de Dios, y ese mensaje redarguye la conciencia del oyente quien con el oír esa palabra, entiende la voluntad de Dios y toma la decisión de seguir a Cristo. “Esa es la descendencia de Dios, aquellos que solos deciden sujetarse…”.

Aclaró que hay otra descendencia que también conoce la voluntad de Dios, pero a diferencia de la primera, estos sirven a Dios a su manera. Cristo dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame” (Lucas 9:23). Los milagros que realizó el Señor Jesucristo no fueron prioridad en su ministerio sino más bien una especie de atracción para captar la atención de aquellos que de otra manera jamás se hubiesen acercado a él, pero el principal objetivo de su ministerio era manifestar al mundo cual es la voluntad de Dios. Por ello cuando empezó a hablar la palabra de Dios, las multitudes que habitualmente lo seguían, lo abandonaron. Ante tal abandono dijo a sus discípulos: “Si queréis iros también vosotros, bien puedes”, pero aquellos en los que se había logrado el propósito de su ministerio respondieron: “Señor ¿a dónde iremos, si sólo tú tienes palabras de vida eterna?”, “no milagros, no libertinaje, no facilidades…Creer no es colgarte una cruz en el cuello, creer es obedecer a su palabra, por eso nos llamamos cristianos, porque somos seguidores de Cristo…”-precisó.

En una afinidad, el maestro Naasón Joaquín ejemplificó la forma en que el Apóstol Pedro fue señalado por los perseguidores de Cristo, porque su forma de hablar lo delataba, ya que el lenguaje del cristiano es un lenguaje singular, el saludo es distinto al común de la gente; los actos ajenos a todo vicio, maldad y mala palabrería, publican que ese hombre es cristiano; por la enseñanza que recibe en la Iglesia del Señor y que él decide poner por obra.

 

¿Qué significa ser miembro de la Iglesia La Luz del Mundo?

Ser miembro activo de la Iglesia del Señor, instruyó el Apóstol del Señor, significa que el hermano puede divertirse, puede jugar, ir de día de campo, pero sin ofender a Dios, con palabras altisonantes, alcohol o drogas. La Iglesia enseña que este cuerpo que poseemos es templo del Espíritu Santo y por lo tanto no debe tener relación con el pecado, pero esta decisión es solo de quien ha entendido el propósito divino.

La Iglesia del Señor no ocupa inquisición para sujetar a las personas a esta doctrina, Jesucristo jamás impuso su enseñanza como un dogma de fe, solo los hijos de satanás recurren a la imposición forzada –dijo el Apóstol. Cuando Cristo habló al joven rico, le explicó lo que tenía que hacer pero no lo forzó, razón por la cual el joven tomo la decisión de abandonarlo, ya que su mira estaba puesta en las riquezas terrenas. Aquel joven tuvo la salvación en sus manos y la despreció porque el primer y gran mandamiento es: “Amarás al Señor tu Dios con toda tu mente, con todas tus fuerzas, con todo tu corazón y sobre todas las cosas y lo demás Dios lo añade a nuestra vida… porque Dios provee todo y para todos”.

En contraste con la conquista española en el Continente americano, donde hubo violencia, muerte, imposición que está registrada en la historia y que habla de los excesos cometidos por los sacerdotes romanos, excesos que los han llevado al fracaso de “su misión” y que han evidenciado los actos que desde siempre se han cometido al interior de la misma; la Iglesia de Jesucristo conforme a la profecía, va de aumento en aumento, (pero no por imposición). En el lema que ha acuñado el Apóstol de Dios para el envío de batallones les ha dicho: “Vamos a conquistar el mundo con la palabra del amor”.

Ante un auditorio absorto en la claridad de su palabra, el Apóstol y maestro Naasón Joaquín expresó que renunciar por voluntad propia a una vida de pecado, no significa bajo ninguna forma renunciar al progreso integral, sino todo lo contrario, es abrirse a una vida libre de violencia, de vicios y miseria donde las bendiciones de Dios colman el hogar de paz espiritual y abundancia; sin embargo –precisó, si es necesario tener el corazón (disposición, entrega, amor, etc.) al servicio de Dios.

 

El diezmo y las ofrendas en la Iglesia

Siguiendo con su alocución testificó acerca de un miembro de la Iglesia de nombre Henri Ornelas, quien en algún momento de su vida entregó su empresa al Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores y el Apóstol de Dios no la tomó porque vio que el corazón del hermano Henri no estaba puesto en las riquezas materiales. Al igual que Cristo hizo con Zaqueo quien era un hombre que de sí mismo ayudaba a los pobres, dando a entender con sus hechos que no tenía su interés en las riquezas. “Bendito libre albedrío que tienen y que gozan los hijos de Dios” –exclamó.

Con claridad y sin ambigüedades el Apóstol de Jesucristo precisó que en la Iglesia del Señor se diezma y se ofrenda pero de acuerdo a la fe y a la comprensión espiritual de cada quien, pues quien entiende que todo procede de Dios, exclama como el salmista David: “Porque todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano, de eso mismo te damos”. Este es el libre albedrío.

 

Conclusión

Poco antes de concluir su presentación, trajo a colación las palabras de Salomón en el libro de Eclesiastés 7:29 donde dice que Dios hizo al hombre recto y los hombres se buscaron muchos males, por decisión personal y citó el texto que cerraría con broche de oro su disertación de esa mañana, Deuteronomio capítulo 30 versos 11 al 20 “Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar”.

“No le eches la culpa a Dios de tus malas decisiones” dijo el Maestro Naasón Joaquín al concluir su disertación. “Si bien hicieres, ¿Dios no tiene preparadas para ti muchas bendiciones?” – y continuó:

“Amemos a Dios, a nuestro Señor Jesucristo, su palabra, guardemos sus mandamientos… Esta es la palabra de Cristo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz (no de madera), sacrifique cada día los deseos de esta carne que batallan contra los deseos del alma y entonces sí, sígame”.

Finalmente tomó la voz de quien quiera cuestionar esta predicación: “¿Qué en su Iglesia no se enferman, no hay problemas, no hay situaciones críticas?” y con el bagaje espiritual con que Dios lo ha dotado pronunció: “Si, pero tenemos a un Dios, que cuando tú te refugias en Él… ¿No has sentido que Él te abraza, que Él te protege? Si” –ratificó.

 

Palabras finales para grabar el corazón

Como una petición final, pidió a la Iglesia universal que vio la transmisión de su presentación desde cualquier país donde se encuentra, grabar en su corazón las siguientes palabras: “En la Iglesia del Señor no hay prohibición, hay prevención; en la Iglesia del Señor se enseñan principios y valores, en la Iglesia cada miembro ejerce el libre albedrío que Dios nos dio, en la Iglesia se concientiza y se orienta al hermano para que ejerciendo su libre albedrío, escoja el bien; en la Iglesia se sirve a Dios por voluntad propia, nunca por la fuerza; en la Iglesia del Señor se enseña a amar a Dios con todo el corazón, con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas y sobre todas las cosas, en la Iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad, no nos preocupa que en el mundo haya diferentes cambios de leyes porque, nos han enseñado desde Jesucristo hasta sus apóstoles contemporáneos a respetar estas leyes y a su vez esas leyes nos respetan a nosotros, en la Iglesia se respeta el libre albedrío y solo a través del ejercicio de esta facultad que Dios nos otorgó, alcanzaremos a ser esa descendencia que Dios quiere para sí.”

 

Despedida

Para despedir pidió entonar el himno n. 531, “suenen las trompetas en el tercer cielo”, que en su coro respalda la intensión de esta predicación: “No, nunca no, quiero separarme, nunca he de dejar de amarle…Sin amenazas –concluyó el Excelentísimo Apóstol, porque hay alguien que me explica…”.

“Que alegría es haber estado con ustedes… dijo Aarón Joaquín: ´yo y mi casa serviremos a Jehová´, dijo Samuel Joaquín: ´yo y mi casa serviremos a Jehová´ y ahora digo yo Naasón Joaquín: ´yo y mi casa serviremos a Jehová” y así, levantando su mano invitó a la oración de despedida, después de la cual descendió de su Ministerio para impartir ósculos de amor y abrazos en Cristo a todos los presentes, dejando como siempre con su presencia, una estela de júbilo espiritual.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.