Preside el Apóstol de Jesucristo Ceremonia Internacional de Bienvenida — Berea Internacional

agosto 9, 2016

(Coordinación de Crónica Apostólica) — En una majestuosa ceremonia, el martes 9 de agosto de 2016, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, acompañado por autoridades de los tres niveles de gobierno, dio la bienvenida oficial a las 53 delegaciones provenientes de diversas partes del mundo donde hoy se encuentra establecida la Iglesia La Luz del Mundo.

Previamente, a las nueve de la mañana, estuvo en la iglesia de la colonia Bethel, donde se presentó ante las delegaciones que también en ese lugar se les dio la bienvenida, presidió una breve consagración y saludo a los hermanos congreados. A las 9:30 de la mañana, el Apóstol de Jesucristo hizo lo propio en la colonia Maestro Aarón Joaquín, que fue sede de la bienvenida a otros estados de la República Mexicana.

En la Ceremonia Internacional de Bienvenida estuvieron presentes el maestro Jorge Aristóteles Sandoval, gobernador de Jalisco; el ingeniero Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara; el ingeniero Pablo Lemus, alcalde de Zapopan; el licenciado Sergio Chávez, alcalde de Tonalá, el licenciado Leopoldo Domínguez, alcalde de Tepic; licenciado Héctor Yunes, Senador de la República, entre otros.

El Gobernador de Jalisco y el alcalde de Guadalajara, en sendos discrusos dieron la bienvenida a los peregrinos y elogiaron a la actual administración de esta Iglesia, presidida por el Apóstol y Maestro Naasón Joaquín García. Manifestaron además su apoyo irrestricto, desde sus trincheras, para llevar a cabo el desarrollo de esta festividad cristiana.

Eran las 10:06 de la mañana cuando el Apóstol de Jesucristo, engalanado de traje oscuro y acompañados por algunos pastores, hizo su arribo a la colonia Hermosa Provincia. Entre el estruendo de una multitud de fieles que aguardaban su llegada por la Calzada Maestro Samuel Joaquín Flores, el Siervo de Dios alzó su mano para  saludar a los creyentes que se encontraban abarrotando literalmente el lugar.

Enseguida, llegó a un estrado preparado para él en el atrio principal del templo sede internacional de la Iglesia La Luz del Mundo. Tomó su Ministerio y saludó al Pueblo de Dios: “Yo os escribí que como un Padre amoroso os esperaría con los brazos abiertos hasta el día 9 de agosto en que os daría la bienvenida. Hoy permíteme decirte: ‘Seáis bienvenidos a nuestra fiesta espiritual…’”.

Posteriormente tomó unos minutos para agradecer a las distintas autoridades de gobierno, el apoyo pleno para la realización de la festividad de este año de la Iglesia La Luz del Mundo: “…nuestras oraciones estarán serán a favor de ustedes. Reconocemos que las autoridades que hay en el mundo por Dios han sido instituidas. Que Dios los bendiga…”.

Al dirigirse a la Iglesia, citó el testimonio del Arca del Pacto, en el Pueblo de Israel, instrumento en el que Dios se manifestaba cuando peregrinaron en el desierto mientras se dirigían hacia la tierra prometida. Dios indicaba el lugar en el que debía establecerse el Arca para que ahí se asentaran las tribus, cada una representada con su respectivo estandarte.

En un hermoso paralelismo, dijo que hoy la Iglesia del Dios Vivo Volumna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, como el Israel espiritual, camina hacia una tierra prometida que no es material, pues la esperanza de este Pueblo es llegar a las moradas que Cristo fue a preparar en el reino de los cielos. Entre tanto los hijos de Dios peregrinan en esta tierra, Dios ha designado la ciudad de Guadalajara como el lugar donde se asienta el Arca de Dios para que de toda nación, tribu y lengua, representados en sus delegaciones, suban a esta ciudad bendecida por Dios.

Asimismo, dio la gloria a Dios por que hasta ese momento hay saldo blanco de peregrinos a a la celebración de la Santa Cena en este lugar: “Eso significa que Dios ha estado con su pueblo…”, confirmó.

Posteriormente, invitó a las hermanas D. Eva García y Alma Zamora para que en representación de la Iglesia establecida en la ciudad de Guadalajara, pasaran con el estandarte de la Iglesia a la Calzada Samuel Joaquín Flores a encontrarse con las delegaciones provenientes de todo el mundo, y en un acto simbólico darles una cálida bienvenida.

De esa manera el D.E. Iván Urrutia, dio inicio a la lectura de las delegaciones para invitarlos a pasar al interior del templo Sede Internacional de la Iglesia La Luz del Mundo. Entre tanto que los peregrinos eran invitados al interior del majestuoso santuario, el Apóstol de Jesucristo abría sus brazos para decir en voz de fondo: “Bienvenidos al hogar. Pasen…”.

Tras una bienvenida simultánea en las tres sedes establecidas en la ciudad de Guadalajara (Hermosa Provincia, Bethel y Maestro Aarón Joaquín), el hombre elegido por Dios en esta Nueva Era de dispensación espiritual, ingresó también al Templo Sede Internacional para llevar a cabo lo que sería una bienvenida única y especial al nombrar a un representante de cada continente, pero también a un representante de los hermanos antiguos, los hermanos silentes y de aquellos con discapacidades diferentes.

Los hermanos bienaventurados que tuvieron la dicha de recibir un abrazo de bienvenida del mismo Ungido de Dios son: el hermano Salvador Antonio, representando a toda la Iglesia en el Continente Americano; de Europa la hermana Bianca; de Asia la hermana Jihan (Jin Jin) Grayeb; de África el hermano Pelayo Engogá y de Australia la hermana Alahí Escobar; el hermano Alfonso González, de la época del Apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González, al hermano Gilberto Reyes, representando a los hermanos con capacidades diferentes y en representación de los hermanos silentes  la hermana Diana Lisa Flores.

Al fundirse en un abrazo con cada uno de los hermanos representantes, la Iglesia del Señor hacía lo mismo con su hermano de al lado, fuese de donde fuese, hablase el idioma que hablase, hoy eran uno solo por la unión que el evangelio predicado por Naasón Joaquín ha hecho de cada uno de ellos. Aquí no hay judío, ni griego, ni bárbaro, ni escita, ni esclavo, ni libre, sino que todos son hermanos en Cristo Jesús.

Mientras los coros unidos entonaban himnos gloriosamente angelicales y la Iglesia vivía este solemne momento espiritual, el Apóstol invito a orar a toda la Congregación y el estruendo de las muchas aguas volvió a retumbar en el interior y en las afueras del templo. De esa manera se despidió momentáneamente de su pueblo bendiciendo con abrazos y ósculos de amor simbólicos mientras caminaba de regreso por la pasarela que permitía verlo desde todos los puntos del santuario.

Poco antes de que el Varón de Dios saliera nuevamente a los atrios, una breve brisa se sintió en las calles; pero al pasar del templo a la Casa Oficial, ésta se extinguió y permitió que saludara a todos los que se encontraban en el exterior con multitud de abrazos y bendiciones espirituales: “Hasta el próximo 14 de agosto en que nos sentemos a la mesa del Señor para celebrar la Santa Cena” –dijo al despedirse, dejando en las multitudes una profusa bendición del cielo.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.