«Que nada os separe de la Elección de Dios»: consejo apostólico a los ministros

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El viernes 14 de septiembre, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, elevó su plegaria al Creador en el templo de la colonia Hermosa Provincia, en Guadalajara. El reloj marcaba las 4: 26 de la mañana cuando, acompañado de algunos de sus colaboradores acudió al recinto sagrado.

Luego de su plegaria, se encaminó a su casa. En el trayecto saludó a la iglesia que se congregó para acompañarle esta mañana. Enseguida —en la puerta de la casa apostólica— se dirigió con sus colaboradores, a quienes impartió una enseñanza: «Dios manifiesta, en el corazón de los hombres, su Elección. Para el hombre es en ocasiones difícil comprender y entender los designios de Dios… Sin embargo, la felicidad del Pueblo del Señor radica en la Elección. Dios ha cautivado el corazón de los hermanos, —y aún en los ministros—. Podemos decir, en resumen, que somos un Pueblo feliz», asentó.

El Apóstol del Señor habló de cómo hace algunos años, él realizaba eventos donde daba a conocer las obras del apóstol de Jesucristo a través de diversas actividades y se reunían pastores de diferentes religiones y escuchaban la postura de la Iglesia.

Explicó que el reconocimiento a un apóstol debe de venir primero de su pueblo, la gente de fuera reconoce su obra, pero su pueblo reconoce el poder de Dios; ellos no entienden el poder de Dios, no entienden la maravilla de Dios en su elección y no saben que por un Siervo de Dios se hacen todas las cosas…

Expresó que las personas voltean a ver a la Iglesia por las obras que está llevando a cabo, los bautismos, las reuniones de la juventud, la evangelización en las calles; y la Iglesia se está dando cuenta que las personas se están adhiriendo a esta doctrina.

Dijo que la forma en que se acercan las personas a la Iglesia es diferente porque los tiempos de Dios en esta nueva era son diferentes; hoy, las personas no se acercan a pelear, sino que buscan un lugar entre nosotros.

Es un mito lo que antes decían, que adorábamos a una persona, ahora nos pueden observar a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

Las personas ven a los hermanos que salen a predicar a las calles, y ven los cultos y se maravillan de cómo se adora a Dios en la Iglesia. Las personas ven cómo se siguen convirtiendo por miles, incluso religiosos de otras denominaciones que ocupaban lugares de pastores o sacerdotes.

Explicó que por eso el Señor dijo: «Santifícalos en tu verdad…». La gente le pedía al Señor Jesucristo que hiciera milagros y Él les dijo que no, que escudriñaran las Sagradas Escrituras.

Recordó que en el tiempo del Señor se convirtieron rabinos, sacerdotes, gente importante del gobierno; algunos obedecieron en el tiempo de los apóstoles. Y agregó: “La obra de Dios es visible, la gente está acostumbrada a escuchar solamente: ¡Dios es bueno! ¡Dios es amor! Levanta tu mano y ya eres salvo, pero cuando empieza a discernir, aparte de la

En relación con la dignidad del Apostolado, con la cual el Alto Dios lo ha investido, el Apóstol del Señor comentó: «¡Qué bonito es disfrutar esta honra! Tómense de la Elección, sosténganse en ella… No hay nada más hermoso. Que nada os separe de la Elección de Dios: ni lo alto ni lo profundo ni hambre ni desnudez ni tristeza ni enfermedad ni angustia ni tribulación ni peligro… ¡Qué nadie os separe!… Hoy gozamos tiempos hermosos, tal vez el Señor nos permita vivir tiempos amargos, porque es necesario…

«Esto que sea para fortalecernos y darle a conocer al mundo que ni lo alto ni lo profundo ni nada nos apartará. Si nos va bien permaneceremos, si suceden cosas que no van de acuerdo a nuestra comodidad, la Iglesia seguirá adelante. Si nos atacan, la Iglesia seguirá unida, porque aquí se ha entendido en qué se ha creído y en quién se ha creído».

Cuando el reloj marcaba las cinco de la mañana, el Apóstol de Jesucristo se despidió de sus colaboradores.