Resplandeciente, La Iglesia La Luz del Mundo muestra a Embajadores del Mundo frutos del Apóstol Naasón Joaquín

CDMX (Berea Internacional) — En el cuarto año de la Nueva Era, la que Dios confió al Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, en el histórico Museo Nacional de San Carlos de esta ciudad capital del país, un hermoso palacio construido a finales del siglo XVIII, la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo y el cuerpo diplomático acreditado en México sostuvieron su primera reunión, en singular Cena de Gala.

Embajadores y cónsules de América, Europa, Asia, Oceanía y África atendieron a la invitación a esta Cena de Gala en la que la Iglesia del Señor se mostró resplandeciente.
Atendidos personalmente por Ministros de la Luz del Mundo, los Embajadores y representantes diplomáticos no sólo conocieron y reconocieron la labor social de la Iglesia en materia educativa, de salud, de asistencia en desastres naturales y de impulso a los valores culturales.

Aún más allá, los altos representantes de las naciones constataron que la doctrina del Gran Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García nos enseña a respetar a las autoridades, a honrar a los lábaros patrios y a ser mejores ciudadanos, en cualquier país del mundo.

Fue por demás interesante, por citar solo algunos ejemplos, ver cómo los miembros del Cuerpo Diplomático de las representaciones de países tan lejanos o distintos entre sí como Cuba, República Árabe Saharaui Democrática, Costa de Marfil, Libia, Irán, Estados Unidos, Israel, El Salvador, Pakistán, Argentina, Turquía o Sudáfrica -entre muchos otros- se reunieron para conocer a fondo el trabajo y fruto de La Elección de Dios, hoy depositada en el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Embajador del Reino de los Cielos.

Todos, Embajadores y Ministros de la Iglesia del Señor, quedaron emplazados a seguir conviviendo y conociéndose más. La Cena de Gala de la Iglesia La Luz del Mundo con el Cuerpo Diplomático acreditado en México, ya es pública y del conocimiento de Presidentes, Primeros Ministros y Gobiernos de todo el mundo.

¡Gloria al Señor!