Desde Guadalajara, el Apóstol Naason Joaquín dirige un mensaje a la Iglesia Universal

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Al concluir la escuela dominical, pesidida por el Hermano P.E. Nicolás Gómez Avalos, el Apóstol Naasón Joaquín envió un hermoso mensaje de confianza a la Iglesia universal exhortándola “a no amedrentarse, aunque esté viviendo momentos adversos o se encuentre en alguna seria dificultad”, palabras que expresó desde el balcón de la casa apostólica, ante la feligresía de Hermosa Provincia, que se alegró en gran manera al escucharle decir que estaba feliz por las bendiciones de Dios en su Pueblo, en su Iglesia y aún en Hermosa Provincia, en donde el próximo domingo habrá bautismos y agregó que este es el fruto del esfuerzo de todos los que se han sumado impulsando la evangelización y con ello: “¡sois parte de esta historia, sois parte de este trabajo, sois parte del libro de la vida!,” empeño y frutos que dijo, le llenan de alegría, no sólo cuando visita a las iglesias en su gira, sino al ver que en Hermosa Provincia y aún en las colonias aledañas a Guadalajara, Dios sigue cumpliendo su promesa de expansión y crecimiento demostrando con ello que está con su bendita iglesia.

 

Ante las adversidades, confiar en que el Señor va con nosotros

El Siervo de Dios dijo haberse entristecido al ser informado que una iglesia del Señor en Centroamérica se encuentra en una situación delicada, lo cual le preocupa, sin embargo inspirado en la grandiosa enseñanza de confianza que el Señor Jesucristo dejó a sus amados discípulos, según narran los evangelios (vgr, Mateo 14:22 a 32), en donde el viento y las olas azotaban la barquilla con tanta fuerza, que creían iban a naufragar, pero el Señor iba con ellos probando su fe, clamaron a él y la tempestad se calmó. Así -dijo el Apóstol- es necesario confiar en todo momento y en toda circunstancia, lección que reiter “es base de nuestra fe, que Dios siempre nos acompañará, mal haríamos si dudáramos, como aquellos hombres de Dios…’ que lo hicieron porque aún no venía a ellos el espíritu Santo de Dios y no comprendían el significado y poder de la presencia de Cristo que iba con ellos, como hoy va con su iglesia muy amada, la que sabe que estando presente el Señor, no hay temor y cuando están en peligro tienen la libertad de clamarle y aún de reclamarle que los proteja.

Los hermanos que le escuchaban en la explanada del templo sede de la iglesia y en la glorieta central, glorificaban fortalecidos con el mensaje apostólico que inundaba de fe a la iglesia: “…aún en los momentos más adversos, siempre confiemos en Dios, nada perderemos, por cuanto somos del Señor y sea que vivamos o muramos somos del Señor y si él quiere mandarnos esas pruebas, también nos dará su protección…”, consejo en el que el Varón de Dios insistió para tranquilidad de los hermanos de la iglesia de Centroamérica que enfrentan serios problemas en los que no quiso abundar, pero sentenció que si alguien toca al Pueblo del Señor, no le irá bien.

 

La Iglesia está enseñada a esperar en Dios

Sin embargo, aclaró que esto no significa que la iglesia va a enfrentar a los agresores con violencia, “…ya que estamos enseñados a esperar en Dios, a recibir la reprensión para bien y para ejemplo de paciencia y fe, siempre confiando en el Señor.” Enseguida el Apóstol de Jesucristo, con la autoridad que Dios le ha dado, elevó su voz, “¡Mis manos se levantarán en favor de su iglesia y le diré al Señor, no quiero que le hagas mal a nadie, mejor hazlos entender que su proceder no es el buen camino, pero sí protege a tu pueblo!, ¡hazles saber que esta iglesia es de Dios!¡, somos un pueblo que no le hacemos mal a nadie, vivimos en paz con todos, nos sujetamos a las autoridades y gobierno, cumplimos la Constitución en cada país, pero cuando los hombres no respetan nuestros derechos, apelamos a aquel que nos dijo: “¡clámame en el día de la angustia, te libraré, y tú me honrarás” (Salmo 50:15).

Con palabras plenas de fe en Dios, el Apóstol aseguró que el Señor va con los suyos y su poder es grandioso, y dirán algunos: ¿quién es éste que aún los elementos se sujetan a Él?: Es el Señor nuestro Rey al que tú y yo servimos, enfatizó a la iglesia que glorificaba-, y si ahora unos hombres han amenazado a una iglesia del Señor en Centroamérica, yo le pido a ese Rey de Reyes y Señor de Señores, ¡cuida a tu pueblo¡, mis brazos estarán levantados en favor de su pueblo… ” A su vez les reiteró a los agresores que seguramente escucharon la sentencia, que “si se atreven a hacer daño, sepan que Dios es celoso, que cuida lo más precioso para Él, a su iglesia, a quien cuida como a la niña de sus ojos y la lleva en el hueco de su mano.” Para finalizar clamó al Señor: “Dios proteja a nuestros hermanos, en el nombre de Jesucristo y les bendiga.”

 

El apóstol aconseja a los espirituales avivar el Espíritu

Al dirigirse de nuevo a la iglesia presente, con gran ternura invitó a los hermanos espirituales a no despreciar la oportunidad de avivar el fuego del espíritu santo, a no desaprovechar la alegría de volver a sentir la bendición de recibir al mismo Dios en su corazón. De igual manera exhortó a los hermanos vacíos a buscar la bendición y a su vez les prometió que su oración estará a favor de ellos y en pie delante de Dios todos los días, que en donde se encuentre doblará sus rodillas y le dirá al Señor: “¡Los hermanos empezarán a clamar que Tú seas con ellos!, ¡que vengas a morar a su corazón!, ¡bendíceles Señor!, para que vean que Tú, ¡oh Dios, vas con ellos!, y cuando los vientos vengan a tratar de mover su barquilla, sepan que vienes con nosotros y que eres el Señor que puede calmar las tempestades…”

Para fortalecer la confianza de los hermanos que sirven a Dios en cualquier parte en donde tiene presencia la Iglesia la Luz del Mundo, y a los que están sufriendo tribulación, les reiteró que Cristo es el ancla de fe e invitó a entonar el cántico 33 de los himnarios, aclarando que hay momentos en que la vida es cual barco y hay que navegar entre niebla o riscos que pueden golpear la barquilla y amedrentar la fe, aconsejó que en esos momentos digan: “Con Cristo al timón vamos seguros y el nos protegerá…”

Asimismo los exhortó a que confíen en que ahora el Apóstol está al timón y aunque los vientos estén en contra, él los guiará y el Señor se sentirá orgulloso que sus hijos confíen y acepten su voluntad, que si Dios lo permite es para que refuercen su confianza y fe. Mas como padre amoroso clamó en favor de sus hijos: “¡Si fuese posible, Señor, líbralos del sufrimiento!, mas no sea como nosotros, sino como sea tu voluntad.”

Después de entonar el cántico junto con la iglesia, les enfatizó que el Señor será con los que confíen y concluyó su menaje bendiciendo a los hermanos de Hermosa Provincia y con un hermoso deseo espiritual de prosperidad agregó: “¡Dios les conceda muchos bautismos¡, ¡Dios anote muchos nombres más en el libro de la vida!, ¡iglesia del Señor esparcida por el mundo, Dios te bendiga y guarde!

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.