“Una vida con propósito en el plan eterno de Dios”: oración de acción de gracias y mensaje del Apóstol de Jesucristo en el aniversario de su nacimiento

(Coordinación de Crónica Apostólica).— “¡Vosotros sois mi alegría!… emotiva expresión espiritual, que con gran entusiasmo dirigió a los congregados el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, al inicio de su gloriosa presentación en el templo sede de la Iglesia La Luz del Mundo, adonde ingresó a las 11:00 de la mañana del domingo 7 de mayo, franqueado desde los atrios del majestuoso santuario por las banderas de los 54 países en donde la Iglesia del Señor tiene presencia.

Miles de hermanos y hermanas acompañaron al Apóstol del Señor en su oración de acción de gracias y por su vida con propósito, enmarcada “en el plan eterno de Dios de elegirlo para guiar a la iglesia, consolarla, sustentarla e interceder por ella”.

A nombre del Cuerpo Ministerial, el hermano P.E. Manuel Cortés —pastor jurisdiccional de Nicaragua— felicitó al Apóstol de Jesucristo, quien destacó que la alegría que embargaba al Pueblo del Señor, era la misma confirmación de la Palabra que Dios diera al sacerdote Zacarías: “Y tendrás gozo y alegría y muchos se regocijarán en su nacimiento.” Igual reconocimiento destacaron al unísono los monumentales coros de Hermosa Provincia, Bethel y Zona Metropolitana de Guadalajara, entre otros, entonando en melodiosas notas un hermoso canto de Elección: “Dios miró a la tierra con gran compasión y derramó su santa gracia para salvación…”, comprensión espiritual que hizo exclamar al Apóstol del Señor: “¡Vosotros sois mi felicidad!, ¡vosotros sois mi destino!”.

Salutación apostólica

La grey presente y los que lo escuchaban y veían conectados por internet, se alegraron sobremanera en el espíritu al escuchar el singular saludo apostólico: “¡A mi amada y gran señora, a la que Dios me puso al frente para preservarla unida y en comunión con Dios!”. Enseguida, expresó a los hermanos: “Que el júbilo que sienten, el Señor lo transforme en paz y bendición para sus almas! He recibido con reverencia las innumerables manifestaciones de reconocimiento que el Cuerpo Ministerial y la Iglesia me prodigaron…. y todo lo hago con la comprensión que esta gloria la recibe este espejo espiritual; no mi cuerpo, porque dentro de mí veis a nuestro Señor Jesucristo”.

Los propósitos de Dios en sus elegidos

Como todas las ocasiones en que el Apóstol del Señor habla a la Iglesia, este día no fue la excepción, también le dejó una enseñanza de bendición acerca de la vida de los elegidos de Dios, y entre ellos la del Apóstol de Jesucristo, para un propósito eterno; por lo que en este pensamiento, además de la oración para agradecer a Dios un año más de vida, también quiso dejar firme unas palabras de reflexión y una enseñanza espiritual, que desea quede grabada en el corazón de los hermanos.

En primer lugar, expresó que agradecía y recibía las manifestaciones de amor y reconocimiento que le externaba la Iglesia de acudir a alegrarse con él, no por su persona humana, sino por lo que él representa. Así lo mencionó: “La Obra de Dios no se manifiesta por palabra humana, sino por la voluntad del Señor Jesucristo, a quien yo represento… a Cristo, vuestro esposo, mi Señor, a quien yo sirvo y camino conforme a su voluntad”. Por ello, con toda libertad afirmó que las manifestaciones de alegría y júbilo que se permeaban en el recinto no eran por un sentimiento humano a su persona, sino porque la iglesia comprende que los elegidos de Dios tienen un propósito, del cual habló esa gloriosa mañana.

Reiteró que esta verdad, la Iglesia la aceptó porque Dios ha hecho esa obra perfecta en los creyentes. Agregó que incluso desde antes del 8 de diciembre de 2014, Dios fue manifestando la voluntad de elegirle para este sagrado ministerio: entre los miles de testimonios, recordó el del hermano Ramón Martínez, miembro de la iglesia de Hungtinton Park (California), quien en un sueño identificaba el rostro del Apóstol Samuel Joaquín y, posteriormente, el rostro era transformado por el del entonces Pastor Naasón Joaquín. Estas manifestaciones -recordó el Siervo de Dios- siempre las reprendió enérgico, explicando a la Iglesia que no se confundiera: “‘Esos sueños no significan lo que creen, sino que en esta Iglesia en donde el Varón de Dios me ha puesto, yo soy el que lo represento’. La palabra con que los instruía era con la autoridad apostólica, porque estaban bajo mi responsabilidad, sin embargo el Apóstol que me había enviado a cuidarles aún estaba con vida, por ello les reprendí duramente…”.

Aclaró el Apóstol del Señor que fueron incontables las veces en que los hermanos de diversas iglesias tuvieron manifestaciones similares acerca de su vida, mas él siempre las reprendió duramente, porque las creía argucias de Satanás y temía que la iglesia se inclinara a honrar a quien aún no era el representante de Cristo, ya que éste aún vivía en el apóstol Samuel Joaquín, Varón santo a quien también le llamó Dios cuando aún vivía el hermano Aarón, manifestación que le revelara mientras leía Apocalipsis 10 en la casa pastoral de la iglesia de Veracruz en que escuchó la voz que le dijo: “Ese ángel eres tú”, revelación de cuya fecha no se tiene certeza, porque también su padre Samuel la reprendió creyendo se trataba de un engaño del enemigo, aunque llegado aquel 9 de junio, comprendió que Dios había ido preparando el camino para que llegado el momento asumiera la encomienda sagrada para la que lo había destinado.

De igual forma el Apóstol Naasón, ahora entiende que su vida también tiene un propósito santo, al que se refirió en su mensaje de este día en que Dios le concedía un año más de vida, para cumplirlo y que la iglesia siga creciendo, pero con la comprensión espiritual, por medio de quién han recibido el evangelio de Cristo, porque como Siervo de Dios no quiere que la iglesia viva en un fanatismo, como los que creen en lo que no entienden, sino que crezcan en la fe de Jesucristo, con la comprensión a que invitaba el Apóstol Pablo a los Romanos, capítulo 9:11, en donde les habla de una bendición, con la certeza que la Elección de Dios es desde antes de su nacimiento.

Contexto espiritual en que se verificó la manifestación de Dios en el llamamiento apostólico

El Apóstol de Jesucristo recordó que su vida anterior al llamamiento era normal y común como la de cualquier miembro del Cuerpo ministerial en que cumplen sus tareas pastorales con la iglesia, pero cuando Dios recogió a su padre en los brazos de Cristo Jesús, se sintió abatido, porque ya no estaba con él su guía, su maestro, el que le daba aliento, el que lo instruía y en ese desconsuelo no encontraba cómo llenar el vacío que le había dejado la partida del Apóstol, y al no conocer la predestinación de Dios, dijo: ”…en aquellos momentos yo me sentí solo, yo me sentí abandonado, yo me sentí huérfano sin protección y empecé a idearme mi propio destino, voy a dejar la obra, no la iglesia, Dios me libre… y pensé en irme lejos a una iglesia de Canadá, una iglesia pequeñita de diez o quince hermanos… y ahí perseveraré buscando mi salvación… nunca pensé que mi vida fuera especial, como hijo del Siervo de Dios los hermanos me profesaban cariño, pero siempre reconocí mi lugar en el ministerio y que la autoridad estaba en el Apóstol…”, sin embargo cuando el Señor lo recogió, recuerda que perdió por momentos el sentido de su trabajo pastoral y pensó en irse lejos.

Agregó que entre el llanto le decía al Señor: ¡Consuélame Señor y suplicaba con clamor y lágrimas!, entonces vino la respuesta, ¿por qué me pides consuelo, si tu has de consolar a mi pueblo? Destacó que a partir de la manifestación del llamamiento al apostolado sintió tanta libertad espiritual que puede exclamar: ¡Las cuerdas me cayeron en lugares celestiales y es hermosa la heredad que me ha tocado!

Ratificó que la hermosa bendición cambió su vida, porque Dios ha manifestado el propósito para él, que su vida únicamente pertenece a la iglesia, ni siquiera a su familia, por lo que acotó que “la decisión de Dios de elegir a quien Dios quiera y para lo que Él quiera, es un acto soberano e incuestionable que ningún hombre de Dios puede rehuir, porque Dios tiene un propósito, un plan eterno desde antes de la fundación del mundo, sus designios no son mera casualidad, sino como Dios los trazó…” Verdad indubitable que desaprueban las personas a las que les es escándalo la etnia, la tez, la posición social o profesión de los elegidos de Dios, como le ocurrió a Israel que vieron en Jesús al hijo de un carpintero, les fue tropiezo y no pudieron aceptar que es el hijo de Dios, algunos incluso decían, ¿de Nazareth puede salir algo bueno? porque era una aldea pequeña, otros dudaron que el hijo de Dios se materializara, o que Dios tuviera un hijo, dicen los árabes y “…otros que se resisten a creer, movidos por satanás que siempre trata de quitarle el reconocimiento a los elegidos y desviar la vista del Señor para ponerla en la familia, en su madre y sus hermanos que habían creído en él, de los cuales uno fue colaborador del Señor y aunque eran estimados por ser la familia del Señor, a ellos no les correspondía esa gloria, otros daban gloria a la madre gritando, ¡benditos los pechos que mamaste!, seducción que pervive hoy en día, en los que desvían la atención hacia María y apartan la vista del Señor Jesucristo y con ello le arrebatan su gloria de Hijo de Dios…”

Dios abrió el mar y puede derribar murallas, así como elegir a quien Él quiera

Destacó que no podemos poner límites a Dios en el poder infinito del Altísimo para actuar soberanamente y sin embargo, hoy como en aquel tiempo, -explicó el Apóstol-, hay quien duda que Dios tenga poder para hacer que su hijo naciera de una virgen, aunque sí pudo abrir el mar, hacer llover maná del cielo y derribar murallas, no pensaban así los que comprendieron y recibieron al divino Maestro, los que le dijeron: ¡tú eres el hijo del Dios viviente! A ellos llamó bienaventurados, porque no es del que quiere, sino del que Dios tiene misericordia “De igual manera tienen esta comprensión santa, el Cuerpo ministerial y la iglesia que me ha recibido, -reiteró categórico el Ungido de Dio, los que han comprendido el propósito eterno de Dios y por ello son bienaventurados, porque esto que sienten y creen se los reveló Dios y lo puso en su corazón…”

En cambió se mostró reservado al admitir con dolor, que el Dios que endureció a Faraón para que no creyera a Moisés es el que endureció a los fatuos, a los que creyéndose sabios se hicieron necios y no reconocieron al Señor, Por ello volteó su vista de los judíos y anunció el evangelio a los necesitados, a los pobres, a los desposeídos y trajo luz a los que estaban en sombra de muerte, los consoló y los abarcó en su misericordia, mientras su pueblo no quiso recibirle. Como ellos hoy, estorbados por Satanás, hay quien tropiezan en algo tan sencillo como dudar que Dios pudo elegir a un hijo del Apóstol Samuel.

Al respecto y para contestarles invitó a los congregados que sí han creído en la elección del apóstol Naasón Joaquín, refuten a los incrédulos pidiéndoles que expliquen, ¿por qué no?, ¿por qué el elegido no puede ser del linaje de un Siervo de Dios?, y a aclararles que el apóstol Samuel no fue apóstol porque el hermano Aarón lo ofreció a Dios para su servicio, ya que esto no fue garantía para que Dios aceptara, pues Él elige a quien determina. Aquel hecho portentoso fue una circunstancia de parte de Dios para ir forjando la fe en los que haría la obra perfecta, tras milagros y resurrecciones del niño que nació sin vida o cayó al aljibe y Dios lo libró porque ya estaba predestinado para un propósito.

Enfatizó que él no caminó a pie desde Monterrey a Guadalajara, ni su vida estuvo envuelta en acontecimientos portentosos, ni nació sin vida y sin embargo “la iglesia me ha recibido, porque es Dios quien hizo la obra en el corazón, ¡iglesia del Señor, sois bienaventurada, porque Dios le manifiesta esta verdad a los que Él quiere revelarlo!, lo dio a conocer en un momento y su elección no tuvo nada que ver con las obras o acontecimientos…” Aclaró que tampoco fue obra suya, ya que antes, como humano y sumido en el dolor, -porque el que lo sustentaba ya no estaba-, quiso rehuir a la bendición hasta que comprendió el propósito de Dios.

Consolidar en la iglesia, la certeza que Dios tiene un propósito con sus elegidos
Ante la circunstancia favorable que la iglesia le escuchaba en pleno, ya sea presente o en las casas de oración o conectados por internet, el Apóstol explicó el objetivo de su mensaje: dejar asentado en el corazón de la feligresía, que Dios tiene un propósito eterno con sus elegidos, entre ellos Moisés, David, Pablo, Aarón, Samuel y Naasón Joaquín, todos ellos se resistían a asumir la encomienda y Dios no se los permitió porque no improvisa, ya los tenía predestinados desde antes de la fundación del mundo, solo esperaba el momento, porque el tiempo y la persona sólo a Dios le corresponde manifestarlos, “…destino inalterable al que no se pueden rehusar, mientras que los falsos profetas o vicarios de Cristo renuncian porque ya se cansaron…”
Ciertamente los Siervos de Dios cuando no comprenden los propósitos de Dios, se resisten, pero finalmente obedecen como Saulo de Tarso, cuando Dios les reveló su propósito y dijo: ¿qué quieres que yo haga? Así el varón de Dios al escuchar la voz divina comprendió cuál era su destino, aunque le dijo a Dios, que él ya tenía un destino,- agregando- “sólo déjame buscar la salvación…” y habló así porque estaba atribulado, sin embargo, para que la iglesia comprendiera el contexto de su cobardía anterior a la manifestación, explicó que los hombres de Dios en el sufrimiento, como Job, Cap 3:1-2, que lo había perdido todo: hijos, posesiones y salud, deseó morir o no haber nacido, pero cuando Dios le hizo comprender el propósito de la prueba a la que lo había sometido, para traer a sus tres amigos al camino recto, entonces reconoció que hablaba lo que no comprendía (Job 42:7 al 10 y 43:3).

Dios hizo la obra perfecta en la iglesia para que creyeran en su hermano Naasón
La iglesia congregada glorificaba, gracias a la comprensión que el Ungido consolidaba en el corazón de cada hermano y hermana que lo escuchaba y se conmovían en el espíritu al escucharle decir: “Así hablé yo antes de la Elección y el llamamiento, dije palabras torpes al verme sin consuelo, sin mi guía, porque ignoraba que mi vida tenía un propósito marcado por Dios, que mi vida tenía un valor, un destino que me mostró y me dio la vida para ser consuelo, para orar por vosotros, para que haya comunión de Dios con su iglesia hasta que él venga…”.

Mas como David, -acotó-, que era un pastorcillo o Pablo que era un perseguidor de la iglesia, el apóstol Naasón no se consideraba digno de la gracia con que Dios lo eligió desde antes de nacer (Jeremías 1:5) ni se sabía apto para convencer al pueblo del Señor, “…antes como Moisés, tuve miedo de presentarme y pensé, ¿que les voy a decir?, ¡no me van a creer¡ pues en ese momento olvidé que a Moisés Dios no le mandó con argumentos muy convincentes, antes le dijo: Diles que el que te manda para sacarlos a libertad es Yo Soy, y le creyeron porque fue Dios quien puso el sentir en ellos, pues es Dios quien pone el querer como el hacer…”

A su vez el Elegido, el Santo apóstol de Jesucristo, se aterrorizó aquella madrugada de la manifestación pensando que no le creería la iglesia, “…por eso le dije al Señor: yo no voz a decirles nada, no me van a creer, mas Dios me pidió que honrara el cuerpo de su Siervo Samuel y que después me presentara al pueblo y Él se encargaría de hacer la obra en el corazón de cada uno y aún en el Cuerpo ministerial, así que cuando te pregunten, ¿quién dirige la iglesia La Luz del Mundo?, el que entiende los propósitos de Dios no puede responder, que es un hijo del Siervo de Dios Samuel quien guía a la iglesia, porque entonces cualquiera de los hijos, Pastores de grado o jurisdiccionales podría dirigirla… el que verdaderamente comprende, es porque Dios se lo manifestó en su corazón en un momento y puede decir con libertad, el que dirige la iglesia es un auténtico apóstol de Jesucristo, elegido por Dios desde antes de la fundación del mundo, porque antes de ser hijo del Siervo de Dios fui elegido para este apostolado y en ese propósito divino es que tengo vida, para un propósito de Dios.

En cuanto al orden en que ocurrieron las cosas, enfatizó que Dios le eligió y después le dio la vida, incluso lo fue manifestando a numerosos hermanos que pueden dar testimonio de ello, porque es Dios el que hace la obra perfecta de creer en el que Él ha elegido y la iglesia lo reconoce por Apóstol, porque no lo revela carne ni sangre, sino Dios, que lo levantó para ser Siervo del Dios alto y apóstol de Jesucristo enviado para mantener a esta iglesia, santa.

El Apóstol de Jesucristo ora a Dios usando el propósito

Con la confianza que sus palabras habían penetrado en el corazón de la audiencia dijo a la iglesia que deseaba orar a Dios usando el propósito por el que fue ungido por apóstol de Dios y Jesucristo, “el de mantener la comunión de Dios con su iglesia”
a la que invitó a entonar la alabanza “Que hermosa es la vida a Cristo sirviendo, a Cristo alabando” porque es un gran honor servir al Señor y en este reconocimiento quiero decirte, iglesia del Señor, que tú eres la razón de mi vida y mi razón es para que yo interceda por ti, hermoso pueblo del Señor… porque para vosotros me guarda Dios y por esta gracia está segura mi vida, porque me ha tenido por fiel para ponerme en este ministerio santo…” lugar en el que dijo, permanecerá mientras Dios le preste la vida que es de la iglesia, “…porque tú y yo somos uno, tú y yo con el apóstol de Jesucristo, somos uno con Cristo…”

El Apóstol de Jesucristo también oró por los corazones abandonados

Después de su oración en favor de la iglesia fiel, el Varón de Dios dijo que no teme lo que depare el futuro, ni las amenazas que le han hecho, porque para él el vivir es Cristo y el morir es ganancia y confía en que el Señor lo guardará y sólo le ocurrirá lo que Dios permita. enseguida oró también por los corazones abandonados, por los que están solos y los que no lo han recibido. En su plegaria y en un hermoso coloquio suplicó a Dios por los que todavía pueden cambiar su corazón, diciendo: “¡Señor, Tú puedes hacer que vuelvan y sean uno con nosotros¡

La iglesia respondió al llamado de Dios en su Apóstol

Como un auténtico líder espiritual de la Iglesia, reconoció el trabajo de la grey. Para finalizar su elocución de tan memorable fecha en que Dios le concedía un año más de vida, dijo a la iglesia que ciertamente el Señor está con su iglesia, que se han cosechado victorias y triunfos en el Señor, con más de 500 ciudades donde aún no se hablaba la palabra de Dios, mas hoy ya se predica el evangelio santo, “esto es porque la iglesia ha respondido al llamado de Dios, todo los triunfos y las victorias que la iglesia ha obtenido, se los debemos a Dios y a su hijo Jesucristo…”, por ello para concluir su mensaje invitó a la iglesia a adorar a Dios en oración destacando: “Solo por Dios hemos hecho maravillas”.

Salió del magno recinto y entró a su casa, después desde el balcón agradeció a la iglesia que hubiese ido a alegrarse con él y bendijo a todos. Los hermanos y hermanas glorificaban y le deseaban parabienes por su cumpleaños, pero sobre todo bendecían a Dios por el reconocimiento y la comprensión espiritual que les arraigó el Apóstol del Señor, con el mensaje de este memorable domingo

Fuente: Coordinación de Crónicas Apostólica.

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