El Apóstol de Jesucristo se reúne con matrimonios aspirantes a la obra

La Iglesia de Clavijero, Puebla, de plácemes por la distinguida visita

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El sábado 12 de noviembre, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, visitó la Iglesia ubicada en la colonia Clavijero, en la ciudad de Puebla, donde se llevan a cabo los cursos de capacitación para matrimonios que aspiran a ser enviados a trabajar en la Viña del Señor como misioneros.

Alrededor de las nueve de la mañana, el Siervo de Dios arribó a la casa pastoral de la colonia Clavijero, donde compartió el pan y la sal con los pastores que le acompañaban, entretanto, en el interior del templo continuaban impartiéndose los citados cursos. Minutos más tarde, ante un templo abarrotado de matrimonios aspirantes, el Apóstol del Señor ingresó al templo y tomó su su ministerio, desde donde se dirigió a los cientos de hermanos y hermanas que esperaban oír sus palabras de bendición espiritual.

“Siento un grande orgullo al ver vuestros rostros, al saber que sois vosotros los que renunciasteis a vuestros trabajos y habéis sacado a vuestros hijos de las escuelas con un solo pensamiento: ´Queremos ser parte de esta promesa´”, expresó el Apóstol de Jesucristo. Al oír su palabra, todos los presentes alzaron sus manos como muestra de total apoyo y sus lágrimas dejaban al descubierto el fuerte sentimiento de sus corazones.

Y agregó: “Yo les dije a ustedes que el 14 de diciembre de 2014, Dios habló con su hermano y después de haberme manifestado que iba a traer la consolación a su Iglesia, Él me dijo: ´Si ves a este Pueblo grande, yo lo voy a multiplicar aún mucho más´. Hoy estoy ante aquellos con los cuales voy a conquistar al mundo…”. Con esas y otras palabras decía a los hermanos que él creía en el Dios Vivo que le hizo la promesa aquella mañana y que ese Dios era el mismo que detuvo el sol con Josué, el mismo que abrió el mar con Moisés y el mismo que dio a su pueblo Israel el alimento del cielo, y que hizo tantas maravillas… y que hoy es el Dios que está con su Pueblo.

“Dios está manifestando una hermosa historia, que es la historia de la Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad. La Luz del Mundo”. Por ello, reiteró que se sentía muy orgulloso de estar frente aquellos que han de conquistar el mundo por la causa del Señor.

Enseguida pidió a los motivados aspirantes, sacar el mayor provecho de etsos cursos de capacitación que serán sin duda de mucha utilidad para cada uno de ellos cuando ya estén instalados en el lugar adonde serán enviados. Pidió que guarden la instrucción en su corazón y en su mente porque, como batallones espirituales, tendrán que mostrar su coraje en los campos de batalla, pues no serán enviados a realizar su misión en un campo fácil, porque lo fácil es para los que no tienen confianza en Dios; pero lo difícil, lo que humanamente no puede ser, es para que Dios se manifieste en el trabajo de cada uno de ellos. “Así es que aprovechen el tiempo: llénense de esta fe, de esa fortaleza y de ese conocimiento, porque no váis a ir a lugares fáciles: iréis a los más ásperos, a los más fanáticos…”, asentó.

 

Es tiempo de La Luz del Mundo

Lleno de una motivadora actitud de trabajo, dio testimonio que hace unos días un Pastor de la Iglesia del Señor se dio a la tarea de enviar hermanos a predicar y llevar a cabo un servicio de alabanzas en la plaza pública de uno de los lugares donde nació la guerra cristera, donde la gente es muy apasionada y donde en algún momento el Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores se vio en la necesidad de pedir a los hermanos que escuchaban la palabra de Dios en ese lugar que se salieran de ahí y se fueran a radicar a Guadalajara, en pro de salvaguardar su integridad física, debido a las constantes amenazas de que eran objeto (incluso de muerte).

Ante el temor de que los hermanos sufriesen algún tipo de agresión, las noticias recibidas sobre el servicio en la plaza pública le sorprendieron. Cuando fue informado que las almas que escucharon la Palabra de Dios dijeron a los hermanos: “Estamos muy agradecidos con ustedes. Ya los estábamos esperando. Ya era el tiempo de que La Luz del Mundo llegara a este lugar…”.

Los testimonios dados de viva voz del Apóstol de Jesucristo, incitaban a una cada vez más motivada concentración de guerreros espirituales, que aclamaban a gran voz: “SOMOS DE NAASÓN JOAQUÍN”, con el testimonio fiel que solo Dios puede dar al corazón.

Al término de su alentadora presentación, entre expresiones de júbilo espiritual, el Apóstol de Dios dijo a los presentes: “¿Sabes tú que este país se va a multiplicar? Siente el orgullo y la satisfacción de saber que tú serás parte de que la Iglesia se multiplique en esta nación y entonces serás testigo y parte de esta hermosa historia”. Así se despidió de los hermanos con un hermoso ósculo de amor para todos ellos, quienes en una fervorosa oración, de rodillas agradecieron al Dios Todopoderoso, la bendición de haber contemplado y oído al Varón de Dios.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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