Visita apostólica a la Iglesia en col. Palo Solo en Córdoba.

¡Qué hermosa Iglesia eres, oh Veracruz, tierra de promesas cumplidas… Hoy vengo a ver el cumplimiento de las promesas de Dios…”

Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García en Veracruz. 23 de enero de 2018.

(Berea Internacional) – La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad: La Luz del Mundo, ubicada en la colonia Palo Solo en el municipio de Córdoba en el estado de Veracruz; recibió la visita del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García en su recorrido por este estado.

Córdoba se ubica a la orilla de la cordillera montañosa de la Sierra Madre Oriental en el sur del estado de Veracruz; es una ciudad importante porque aquí se desarrollaron
hechos históricos de trascendencia como la Consumación de la Independencia de México con la firma de los tratados de Córdoba.

A su llegada saluda a las iglesias que se reunieron en esta casa de oración para recibirle, entre las que se encontraban los hermanos de Amatlán, de Arroyo Azul, de El
Maguey, de El Mirador, de Mata Clara, de Paso del Macho, de Potrero Nuevo, de Potrero Viejo y de Santa Rosa. Les expresó que se llenaba de gozo y júbilo al verles, y agradecía a Dios por permitirle estar con todos los hermanos de estas regiones. Les externó: “Quiero dejar un compromiso y una responsabilidad en cada uno de vosotros…”.

El Apóstol del Señor le explica a la Iglesia que, así como cuando un joyero compra una piedra en su estado natural, en bruto, sabe que a la vista no tiene mucha belleza, pero
él la puede transformar a través de su trabajo y la puede cotizar a un precio alto; así el Señor ha sido con la Iglesia del Señor; sacó a la Iglesia y la transformó, le dio forma.

Subrayó que el Señor ha cumplido todas sus promesas en su Iglesia, desde el tiempo del ministerio del hermano Aarón Joaquín, al ministerio del hermano Samuel Joaquín y ahora, en este tiempo, también el Señor en semejanza, está cumpliendo sus promesas en este ministerio.

Les dijo a las iglesias: “Déjame decirte que ahora empieza una promesa nueva, que, si ya eres grande Iglesia del Señor, Dios te va a multiplicar aún más…”. Les enseña que,
así como el joyero, cuando termina su trabajo con aquella joya, luego la coloca en un lugar seguro y la gente la ve y alumbra y se distingue; así es la Iglesia en su fe; una fe que ahora brilla en el mundo, y agrega: “Su hermano quiere ponerte en una vitrina para que toda la gente al verte diga: ¿Quién es esta que se muestra como el alba, resplandeciente como el sol, imponente cual ejércitos en orden? Es la Iglesia del Dios Vivo, donde se encuentran las promesas de Dios…”.

Les invita a dar a conocer la hermosura de la Iglesia del Señor, que es la obra que Dios ha hecho en cada uno de los hermanos y que se debe dar testimonio a las personas y
agrega: “Iglesia de Veracruz, tenemos que seguir brillando…”. Expone su dese de que quiere que cada uno alumbre con su vida, que expongan su fe, que el testimonio de cada uno sea conocido en el mundo y que cada hermano diga cuando le pregunten de su fe: “Yo soy un hijo de Dios, discípulo de Cristo y he recibido a su enviado…”.

El Apóstol del Señor invita a la Iglesia a entonar la alabanza “Tenme brillando Señor” como ratificación de la promesa que estaban haciendo delante de Dios. Al término de la alabanza le dice a la Iglesia que son testigos de las promesas cumplidas de Dios en estos tres años de su ministerio y les invita a obedecer su consejo. Promete a la Iglesia
de esta región regresar y ver a la iglesia multiplicada por el Señor. Se despide y les dice: ¡Que Dios os siga bendiciendo y les siga prosperando! ¡Que la paz de Dios siga
morando en vosotros y la gracia de Jesucristo te siga abarcando!